Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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1FC. ENCUENTRO 2

3elim

3 Juana Igarreta

4 Aurora Royo

Los participantes aquí señalados tendrán que publicar en el espacio reservado a los comentarios de esta entrada del blog, un relato INÉDITO de un máximo de 100 palabras antes del plazo fijado. En esta ocasión reduciremos las condiciones a una sola, y aprovecharemos para hacerle un pequeño homenaje a esas canciones de los años 80 y 90 que ya son eco de una época.

EL TITULO del RELATO será: A veces se enciende

PLAZO: antes de las 20 horas del LUNES 2 de febrero.

Cumplido el plazo, recibiréis en vuestro mail un enlace para que votéis a un relato de otro encuentro (se os asignará al azar)

El resultado de este encuentro se hará público en una entrada general de la sección EnoTiCias.

17 Respuestas

  1. Aquí hay dos mujeres que están esperando agazapadas una a la otra.
    Sabéis que estáis en el mismo lado del cuadro que Concha y yo, os esperamos, cualquiera de los dos os derrotaremos JA JA JA.
    Besitos para las dos

  2. aurora

    Ay, no cielitos míos… es que estoy ocupada con unos temas de Hacienda Pública, Presupuestos del Estado y la madre que los parió… (ya sabes lo árido del asunto…)

    El sábado me pongo a la tarea sin falta!! Menos mal que hay tiempo hasta el lunes, aunque no creo que apure el plazo, no; el lunes vuelvo a los Presupuestos.

    Beso.

  3. Auro

    A VECES SE ENCIENDE

    Desde que murió su esposa, Recaredo soportaba lo insoportable para conseguir que su hijo Norberto superase el duelo. Este, a pesar de la terapia, sufría brotes violentos. Según el psiquiatra, formaba parte del proceso: —Sigue enfadado. Por eso, a veces se enciende. Ya remitirán— explicaba.

    El lunes, mientras preparaba lentejas, una bofetada con la mano abierta pilló desprevenido a Recaredo. —¡No me gustan las lentejas!— respondió Norberto para justificar la agresión.

    Dolorido y dolido, consultó con el doctor. La prescripción médica le dolió aún más: —Yo cambiaría el menú. ¡A mí tampoco me gustan las lentejas!

  4. A veces se enciende

    Cuando ocurre, presa de un fuerte instinto que perturba mi sueño, necesito buscarla a tientas en la oscuridad de la noche; y no paro hasta sentir la tibieza de su negra y satinada piel. Seguidamente, la libero de su elástico amarre y detecto la suave hendidura que presiono hasta lograr que se abra. Una vez abierta, cumplo mi deseo en su interior.
    Atrapada entre las hojas de mi vieja libreta mora una nueva idea a salvo del olvido. Es la chispa de un futuro relato que se encendió en mi mente en el seno de la noche.

    1. Auro

      Bueno, Pablo, viendo tu comentario, entiendo perfectamente que Juana me haya pelado: No intentaba ser graciosa con un tema tan grave, la verdad; mi intención iba más en el sentido de criticar al psiquiatra que no da respuesta a las tribulaciones de Recaredo y que busca soluciones demasiado peregrinas a un problema tan serio. No se ha entendido, está claro. No importa, como aqui todos los días se aprende un poco, la próxima copa me la llevo a mi vitrina.

      Beso.

  5. Esperanza Tirado Jiménez

    Muy diferentes y muy buenos. Aunque esta vez tiro más claramente por uno, por la situación con la que me he sentido algo identificada. Y las lentejas sí me gustan. Con relato o viudas 🙂

    Lástima que solo pueda quedar una.

  6. auro

    Ay, Juana, ¡qué bien nos trata esta gente!! Me parece que voy a tener que preparar unas lentejitas ricas, ricas, viudas pero alegres, para Esperanza y compañía!!

    Beso.

      1. Auro

        Para ti, lentejas, garbanzos… lo que sea… hasta espuma de afeitar te voy a preparar, que he visto por ahí no se que de una brocha…

        Beso, Rafa.

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