Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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68. CONTAR HASTA TRES

Tenía una mujer, dos casas y tres hijos. Tenía un trabajo bien remunerado, dos iPhones y tres Samsonites de distintos tamaños. Eran las dos y aún tenía tres horas de carretera hasta su destino. Tenía un motel a mano, así que paró y cogió una habitación. Tenía un último cigarrillo y bajó al aparcamiento a fumárselo. Entonces la vio: tenía un problema con su C3, dos pezones color castaña que pugnaban contra la camiseta blanca y sólo tres euros en el monedero. Él tenía un mueble bar bien surtido y una cama king size. Tenía una oportunidad y se lanzó sin contar hasta tres. No tenía un condón, pero le importó tres narices.

Tiene un piso deslucido de tres dormitorios junto a un polígono industrial, dos trabajos mal remunerados y una ex esposa. Tiene que pagar una pensión alimenticia para tres. Tiene dos gemelos que se pasan las noches berreando, excepto cuando se enganchan a un pezón color castaña. Y hacia mediados de mes, cuando suma dos y dos no le salen las cuentas. La verdad, nunca tuvo dos dedos de frente.

(Relato fuera de concurso)

44 Respuestas

  1. Modes Lobato Marcos

    Pues menos mal que no participas,porque por lo que a mi respecta acabo de leer el mejor relato de todo el mes.

    Con diferencia.

  2. Esther Gomez

    Ana, uno es buenismo, dos me encanto, tres que derroche y cuatro menos mal que esta fuera de concurso jajajaja.
    Un beso

  3. Salvador Esteve

    Ana, cómo una decisión de segundos, y más si las neuronas nadan en libido, puede afectar a tu vida. El título genial. Muy bueno. Abrazos.

    1. Ana Fúster

      Qué bien que te guste el título. Normalmente me resulta muy difícil “bautizar” a mis “niños” con un nombre adecuado. Muchas gracias y saludos.

  4. Eduardo Iáñez

    ¡Caramba, Ana, también tú a vueltas con los números este mes!
    ¡Qué dos párrafos tan magníficos y que magnífica elipsis entre los dos! ¡Qué dos tiempos verbales y que dos situaciones tan bien descritas! ¡Con dos *******!
    Rendido a tus (dos) pies.
    Saludos.

    1. Ana Fúster

      Muchas gracias por tu comentario tan halagador. Lo de “con dos c….” me lo han dicho con bastante frecuencia en mi vida, pero con relación a uno de mis relatos es la primera vez… Besos.

  5. María Ordóñez

    No pues, sí. Lo raro es que el fulano, hasta tenga dos trabajos… Jajaja. El relato me gusta para revancha! Muy bueno, Ana. Como siempre.

    1. Ana Fúster

      Muchas gracias por el comentario. Es verdad, lo de los dos trabajos lo convierte en relato de ciencia-ficción…

  6. Mª Belén Mateos

    Muy bueno Ana, me ha encantado el baile de las cifras. Por no contar hasta tres… toma ya!!! Bien merecido.
    Un beso

    1. Ana Fúster

      Pobre, todos somos humanos y tampoco es justo pagar toda una vida por el ¿error? de una noche. Me alegro de que te haya gustado. Besos.

  7. Ángel Saiz Mora

    Un hombre que tenía el límite en tres, incapaz de avanzar más numéricamente por no tener dos dedos de frente.
    Un elaborado juego de palabras que en realidad son números, bien encajados como un sudoku.
    Suerte y un saludo

    1. Ángel Saiz Mora

      Ana, disculpa, suerte no necesitas este mes, aunque tampoco te hubiera hecho falta con este estupendo relato.
      El saludo sí que lo reitero.

      1. Ana Fúster

        A la suerte nunca hay que hacerle remilgos, así que me la quedo y me la guardo para otro concurso 🙂 Muchas gracias por el comentario y besos.

  8. Que delicia tu cuenta, como manejaste el ritmo que no decae en ningún momento. Agradecemos que estés de jurado, aunque mi capacidad no da para competir.
    Un abrazo señora…

    1. Ana Fúster

      Las tortillas es lo que tienen, que si no les das la vuelta con cuidado se pueden romper. Muchas gracias por el comentario y besos.

  9. Jesús Alfonso Redondo Lavín

    Ana, la vida misma. Cuánto gilipollas anda suelto. El matrimonio es una experiencia irrepetible. Por cierto hace un mes , en Madrid pusimos en público tu “prueba del arquero”. Durante la escucha el silencio fue total, yeso que era un público bastante bullicioso. Ximéns, Petra Acero y Asun Buendía entre otros fueron también testigos.
    Viva Cartagena.

    1. Ana Fúster

      Gracias por haber permitido a mi arquero estar tan bien acompañado ese día, él jamás imaginó que sus flechas llegarían tan lejos. Saludos y gracias por el comentario.

    1. Ana Fúster

      Sí, a mi también me gusta cómo ha quedado el ritmo esta vez, pero no sabría racionalizar por qué exactamente. Gracias y besos.

  10. Rafa Heredero

    Qué buen relato, Ana. Y es que la matemáticas no engañan. Será que es una asignatura que se les atraganta a los que no tienen dos dedos de frente. Consigues un muy buen ritmo para la historia y una estructura pasado/presente con el que cuentas toda una vida. Y lo mejor es que con un tono jocoso logras un barniz de deseperanza que está ahí agazapado para lograr que perdure.
    Otro relato tuyo que podría estar al libro si fuera posible incluir más de dos. Un abrazo.

    1. Ana Fúster

      Ay, Rafa, a mi las matemáticas siempre se me atragantaron, así que debo de tener la frente muy estrecha. Espero que ningún día de estos me llame un señor a la puerta de casa con una camiseta blanca, dos pezones transparentándose y un gemelo en cada brazo y me diga: “son tuyos”…

  11. Ana Fúster

    Muchas gracias a todos y cada uno por tomaros el tiempo de escribir un comentario, y por lo generosos que habéis sido con el relato.
    Como nadie le ha puesto una pega al texto, se la voy a poner yo. Dudé mucho a la hora de dejar la última frase. Al final me dejé llevar por la pirueta lingüística y ahí quedó. Pero creo que me equivoqué: no me gusta emitir juicios directos sobre los personajes, me parece una falta de respeto al lector. Y en este caso lo he hecho. Tiene toda la razón Ana U., el personaje no es mejor ni peor que nadie, así que lo de los dos dedos de frente sobraba.
    Besos a todos.

  12. Blanca Oteiza

    Ana, me ha encantado el relato. Qué original la forma de narrarlo y la historia.
    Qué importante es a veces saber contar hasta tres.
    Un saludo

  13. Ana, me rindo a tu buen hacer. La historia es corriente y moliente, algo que pasa, lo soberbio es cómo lo cuentas. Ahí es donde se ve lo buena que eres, en cómo juegas con los números para explicar la vida de tu personaje, no por lo que es o por lo que hace, sino por lo que tenía, y después por lo que tiene.
    El que lo que tiene sea mejor o peor que lo que tenía es cosa del lector, yo pienso que si se agarró a ese pezón (perdón, oportunidad) a lo mejor lo que tenía no era tan bueno como parecía.
    Besos y lástima que no concurses porque es mi favorito del mes.

    1. Ana Fúster

      Justo, Anna, dedo en la llaga: quizá lo que tenía no era tan bueno como parecía y de ahí el “lanzamiento”. Tu comentario me reafirma en la idea de que le sobra la última frase. Gracias a todos por ayudarme a aprender un poco más cada mes, y a ti en concreto por tu piropazo. Besos.

  14. Ana Fúster

    Tienes toda la razón en cada palabra, Ana. Este protagonista es una persona normal y ya he dicho más abajo que el juicio moral me sobra. Gracias por hacérmelo notar y por tu completísimo comentario. Besos.

  15. Mel

    Ya que no concursas me animo a dejarte un comentario.
    No puedo aportar mucho más de lo que ya comentan por arriba. Genial puesta en escena del paralelismo entre pasado y presente, con ese mostrar sin contar y con el hilo conductor de los números.
    A mi también me sobra la frase final, pasa de la distancia de la narración al posicionamiento moral, pero en este sentido me pasa lo mismo con el título, me denota cierta crítica al protagonista.
    Me ha gustado mucho, sobre todo el tono irónico que subyace pese a la escritura tan cuidada y aséptica. Felicidades.

  16. Ana Fúster

    ¿Y si concursara no te animarías? ¿Después de haber compartido aquelarre si te he visto no me acuerdo? Noooooo, eso nooooo.
    Cuando empecé a pasarme por aquí, en agosto 2012, creo que había una mayor tendencia a hacernos notar los puntos mejorables (ay, Nacho Rubio, cuánto aprendí de tus comentarios, aunque a veces no estuviera de acuerdo…). Ahora parece que hay más tendencia a la corrección política, pero yo prefiero que me metan un poco de caña cuando hace falta.Así que me alegro de coincidir en lo de la frase final, porque al ver el relato publicado me chirrió bastante, de hecho en la copia en mi archivo personal ya no está. Lo del título no me lo había planteado como crítica, pero sí que podría dar ese matiz. Ay, los títulos… Le daré vueltas. Muchas gracias, Mel. Besazos.

  17. Mel

    Bueno vale, que esto de compartir pociones mágicas tiene su cosita, pero tampoco me gusta ir por ahí repartiendo escobazos, que una no llega a bruja, solo maga aficionada.
    A ver, me explico, desde enero no dejo comentarios en los relatos, contesto a los que me dejan a mi por educación.
    No lo hago porque, tengo menos tiempo (cosas familiares, más los juegos que me llevan también su rato) y sobretodo porque el nivel de, ya no ser politicamente correcto sino de pelotilleo me sobrepasa.
    Hay gente que no admite ni crítica ni sugerencias, y ya no me refiero a cosas subjetivas (como esto que hablamos de que si el final o título denotan tal o cual), no, me refiero a que le dices a alquien que “me parece que te sobra esta coma” y se te sube a la parra y te tacha de prepotente y te saca a relucir la parentela. Luego alucino cuando veo un texto con faltas de ortografía escandalosas y 36843247 comentarios y la peña, o no se entera (preocupante) o encima le dicen que está fantásticamente redactado (subrealista?). También hay quien opina que esto es un concurso y no deben remarcarse los defectillos de los demás, que eso es cosa del jurado (como si el jurado fuese Dios infalible y se leyese todos los comentarios)
    Así que nada, a excepción de a Paloma Hidalgo el día pasado que entré y vi su relato y yo estaba escribiendo algo muy muy parecido, no he dejado comentarios por ahí. Bueno a Jams los últimos meses sí le he dejado algunos (+) y (-) como tampoco concursa el jefe.
    Como bien dices, si en realidad te interesa mejorar en la escritura, como en todo en esta vida, oir otros puntos de vista con sus matices y críticas ayuda mucho,así que cuando quieras estaré encantada de escuchar tus críticas/sugerencias etc y me permitiré pasarme por tus textos tanto con flores como con escoba.
    Besotes brujiles.
    PD: como otro título: cuestión de números, tres dos uno cero, cuando los números no dan.
    PD 2: que conste que a mi lo del matiz de moralina no me molesta, de hecho si empezases el relato con “nunca tuvo dos dedos de frente” le da un toque quizás más humorístico no¿?, pero si no querías que tuviese esa moralina, mejor sin la frase final sí.

  18. Ana Fúster

    Pues yo no solía atreverme a dejar comentarios de crítica, pero últimamente lo he hecho varias veces, y en general han sido bien acogidos, aunque no hayamos estado de acuerdo si se trataba de algo subjetivo. Pero yo creo que este espacio -que ya ha demostrado que es mucho más que un concurso- trata de eso, de discutir e intercambiar puntos de vista para aprender y enriquecernos y mejorar, para reflexionar sobre aspectos que quizá nos habían pasado desapercibidos hasta ahora, para guiarnos hacia recodos del camino que pueden desembocar en algo sorprendente, etc.
    Lo que sí me resulta muy embarazoso es corregir faltas de ortografía o sintácticas en público (con las de puntuación me da menos apuro, y alguna vez he sugerido algún cambio). Cuando las veo me callo, no sé si es la actitud correcta o no.
    En cualquier caso, en mis textos podéis sacar la escoba siempre que lo consideréis necesario, que al fin y al cabo las escobas son para lo que son. Y si no estoy de acuerdo, lo discutimos y a lo mejor hasta aprendemos algo.
    PD1: No me convence ninguno, pero gracias por las sugerencias.
    PD2: A mí sí me molestó la moralina.