Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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14. DULCE COMPAÑÍA (Elena Bethencourt)

Otra mañana de sábanas húmedas y una nueva regañina de su madre. Otra noche de pájaros enormes en la oscuridad de su dormitorio. Aves que baten sus alas gigantescas alrededor del niño, lo rozan con sus plumas mientras él se muere de miedo.

A veces se arma de valor y a ciegas les da golpes con la almohada. Los oye alejarse volando. Con su alivio llega también su desamparo. Luego… el día.

Pasa las horas sufriendo porque esta noche se va a repetir la misma historia. Vendrá su madre a arroparlo y, antes de apagar la luz, rezarán juntos esa pequeña oración, la culpable de todos sus males: «Cuatro esquinitas tiene mi cama…»

2 Respuestas

  1. Jesús Garabato Rodríguez

    Hola, Elena. En mi caso, la oración que recuerdo era una que decía “Ángel de la guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, no me dejes solo que me perdería.” Lo que no sé es si seguía algo más. También recuerdo, colgada en la pared, una representación de ese ángel acompañando a un par de niños a punto de cruzar un puente. Tampoco sé si en mis pesadillas infantiles pudo influir la visión o la influencia de esa imagen. Ya sin bromas, me parece una buena historia la que nos dejas. Los temores infantiles siempre dan juego par un relato. En tu anterior texto te decía Juancho Plaza que por aquí no se estila dejar “críticas”, sino, más bien, halagos (con los que poco se aprende). Aunque estoy un poco escaldado y no sé mucho de reglas ni de normas gramaticales, voy a indicarte, con intención constructiva, un par de cosas que creo que “podrían mejorarse” (puedes estar en desacuerdo, por supuesto).
    En el “contexto” de un relato que no pretende (creo) ser poético (por decirlo de algún modo) o sugerente en exceso, creo que algunas frases podrían hilarse de otro modo (más “lineal”, aunque este no sea el término adecuado). En el primer párrafo comienzas hablando de la mañana y en la siguiente frase de la noche. Si es la noche anterior quizás podría unirse las dos frases con un “tras”: “regañina de su madre, tras otra noche…” Aunque creo que complica el asunto usar primero pájaros y casi seguido aves (¿no son lo mismo?, pienso que delante de aves (si se mantiene) podría ir un “de” e, incluso, poner coma en lugar de punto. En lugar de la coma tras “alrededor del niño” creo que quedaría “más natural” poner un “y” o un “y que” o, manteniendo la coma, “que”. También quitaría “él”: hay ya un “lo” (a él) y un “del niño” (él). De todas formas, ¿esto no debería ser en pasado? Si esa noche fuese la siguiente, debería ser en futuro.
    En el siguiente párrafo dices “los oye alejarse volando” (a los pájaros, aunque lo que está más próximo es “aves”: en femenino).
    En el último párrafo, aunque seguramente no sea “obligatorio”, yo pondría dos puntos tras “la misma historia” porque da la impresión de que lo que sigue es la “explicación” de esa historia que se va a repetir.
    Ya lo dejo. Bueno, espero no haberte molestado. Seguro que yo he cometido bastantes errores al escribir esto mientras leía y sin repasarlo. Saludos y suerte.

    1. Elena Bethencourt

      Hola, Jesús:

      Gracias por tomarte el tiempo de escribir un comentario muchísimo más extenso que mi micro . Eres muy generoso.

      Sobre los halagos que comentas y que ya apuntaba Juancho en mi relato anterior,
      opino que un comentario positivo no tiene por qué ser falso, ni uno negativo, verdadero. Ni todo lo contrario. Lo que llamamos “decir la verdad” es solo opinar normalmente 😉

      Dicho esto, yo agradezco las opiniones. Uno aprende de quien le hace dudar, y si no, al menos se reafirma en lo que cree. También doy opiniones, pídemelas cuando quieras .

      Tomo buena nota de los cambios que propones y te los agradezco uno por uno. No comparto todo, pero sí es cierto que cambié algunas cosas en el último momento: aves, puntos, dos puntos… y mi estilo es muy de frase corta – punto – frase corta. Sobre el género, en mi cabeza siempre es ángeles, masculino plural. El sexo de los ángeles es otra historia 

      Y sí, efectivamente esa es la oración que da título al micro: “Ángel de la guarda, dulce compañía, no me desampares, ni de noche ni de día”. La otra muy conocida, aunque no sé si en todas partes, es “Cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me la guardan”. Yo también tenía un cuadro de esos con el angelito y niños jugando a la gallinita ciega 

      Un saludo,
      Elena.

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