Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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95. LA LOTERÍA DE LOS SUEÑOS (Carles Quílez)

Le había tocado el gordo y ni siquiera sabía cómo había adquirido aquel boleto. Comprar, no lo había comprado, de eso estaba seguro. Jamás se permitiría malgastar tiempo ni dinero en algo tan fútil como soñar.

Con el roer de la duda, llegó a la administración de lotería dispuesto a cobrar su premio.

—Enhorabuena, señor. –Le felicitó la lotera- ¿Qué deseo quiere cumplir?

El hombre no tuvo más remedio que enfrentarse a sus propios anhelos, pero sólo encontró cobardía y resignación.

Sin embargo, recordó, hubo un tiempo en el que sí tuvo sueños. Una vez, quiso ser escritor. Pasaba las noches en vela, boca arriba en la cama, poniendo rostros a las manchas de humedad que amarilleaban en techo de la pensión, imaginando diálogos, fantaseando historias…pero eso –se censuró-, había sido antes de que el peso de su existencia le doblegara el espíritu y la espalda.

“¡Ay, qué larga es esta vida!” -se dijo, mientras se daba la vuelta y salía del establecimiento.

Al cabo de un segundo, sin embargo, una idea en forma de arrebato le hizo enderezarse. Cruzó de nuevo la puerta y le dijo a la mujer con voz firme:

— Quisiera un lápiz y un papel.

26 Respuestas

  1. Ángel Saiz Mora

    El verdadero premio no fue la cantidad en metálico inherente al décimo, sino el haber reencontrado su camino, ese de hacedor de historias que no tenía que haber perdido nunca, pero a menudo la vida nos echa encima muchos fardos que doblegan por igual “espíritu y espalda”, por eso no me extraña que la existencia le pareciese larga. Seguro que a partir de ahora la ilusión le volverá liviano y hasta volará ilusionado.
    Carles, es un gusto leerte, al igual que a tu otro yo, Notincgas, en cualquier momento y lugar.
    Un abrazo

    1. En realidad, estimado Ángel, como apunta Ana U. más abajo, el premio de la singular lotería de mi cuento consiste en que en lugar de dinero, sortea sueños, y cobrar el premio significa cumplirlos (siempre y cuando tengas alguno, y te atrevas a hacerlo, claro está).

      Por otro lado, está la cuestión que señalas del peso de la vida y de cómo lo afrontamos.

      Para mi también es un placer y un orgullo leer tus comentarios, Ángel.

      Un abrazo

  2. Has señalado el tema central del relato, Ana. El protagonista se enfrenta a la oportunidad de cumplir sus sueños, pero él lo vive como un problema, pues (aparentemente) ha perdido la capacidad de soñar. Al final, como en el fondo soy muy clásico, el protagonista resuelve su conflicto.

    Gracias por comentar, Ana. Saludos cordiales

  3. Antonia

    Acertado y profundo como siempre, Carles.
    Si ya lo dijo el poeta”Que toda la vida es sueño…”
    Mucha suerte y un abrazo y un beso.

    1. Sueña el rico en su riqueza,
      que más cuidados le ofrece;
      sueña el pobre que padece
      su miseria y su pobreza;
      sueña el que a medrar empieza,
      sueña el que afana y pretende,
      sueña el que agravia y ofende,
      y en el mundo, en conclusión,
      todos sueñan lo que son,
      aunque ninguno lo entiende.

      Un beso grande, mi entrañable Antonia.

  4. Además de un alegato a favor del atreverse a soñar, el relato es un también un homenaje a todos los que tenemos esta bonita afición de contar historias.

    Gracias a ti, Belén, y saludos cordiales.

  5. Qué bonito. Hablas de sueños, de coraje, de la vida y su rodillo, de perder esperanzas… hablas de muchas cosas y lo enmarcas en un personaje e historia casi fantástica que no es difícil que nos caiga de cerca. Me parece un texto muy bien conducido. Mucha suerte 🙂

    1. Ah, sí, ha salido una lista muy larga, pero es que realmente estamos hechos de muchos ingredientes. Algunos, nos hacen seguir adelante, como los sueños y la esperanza, pero otros, como la cobardía, nos vuelven de barro y nos aquietan.
      Saludos cordiales, Juan Antonio.

  6. Ton Pedraz

    Has enviado un relato precioso. Me encanta ese “Con el roer de la duda”, y cómo lo rematas.
    Ese volver sobre sus pasos, para solicitar algo tan simple y económico como puedan ser un trozo de papel y un lápiz.
    MUCHA SUERTE,
    Ton.

  7. Esperanza Tirado Jiménez

    Y los sueños, sueños son. Pero el día que se pierda la ilusión por conseguir algo, mala cosa.
    Siempre queda un instante en que nos paramos, creemos que nos vamos a rendir pero luego seguimos mirando adelante

    Soñar es gratis. Y a veces ayuda a seguir en esta larga vida.

    Me gusta tu final optimista.

    Suerte.

    1. Carles Quílez

      ¡Cuántos destinos se habrán decidido, para bien o para mal, en ese instante del que hablas! Es una idea muy sugerente. Tomo nota.

      Gracias, Esperanza y saludos cordiales.

  8. Carles Quílez

    Casualmente, esta mañana leía un post en el facebook de unos comentarios de Julio Cortázar sobre los cuentos y, entre otras cosas, venía a decir que un mismo relato puede interesar a unos lectores y a otros, no, y yo me imaginaba que cada cuento emite en una frecuencia distinta y que la cuestión es encontrar lectores que reciban en la misma frecuencia.
    Bien, pues, es todo un honor haber sintonizado contigo.
    Saludos

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