Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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79. LA POSGUERRA DE LOS SEXOS (Belén Sáenz)

No me acuerdo cuánto tiempo llevan confinadas «las necesarias» en las parideras. A quién le importa. De esas ni hablamos, y a las malditas Evas hace mucho que las eliminamos de nuestras emociones y nuestro vivir cotidiano. Las calles están mansas y los patios han dejado de chistar silencio. Sé que representar la figura femenina está sancionado, que se considera arte ilegal. Diré en mi defensa que me movió el aguijón de lo prohibido, pero me asqueaba imaginar el trazado de sus volúmenes, sus humedades. Así que pinté una cría. Con el espray la tuve lista en un santiamén, luego me quedé un rato mirándola. Sentí una punzada en la última costilla y no pude evitar seguir su contorno con los dedos. El dibujo se desprendió como el ala de una mosca reseca y una cortina de llovizna repentina se lo llevó como ceniza muerta por regueras y alcantarillas. Desde entonces han estado brotando por toda la ciudad, como la mala hierba, alentadas por los orines de los perros. Se dice que a veces chillan, o se giran para buscarte la mirada. Quieren volver, las pequeñas zorras. En estas situaciones, las autoridades recomiendan huir. Doblar la esquina, no mirar atrás.

37 Respuestas

    1. Belén Sáenz

      El eterno femenino, las mujeres siempre sabemos volver y resistir, aún en las condiciones más duras. Gracias por tu visita y tu amable comentario, Maribel. Besos y suerte para ti también.

  1. Distópico e hipnótico. Una vuelta de tuerca a El cuento de la criada. La semilla de Defred que germina arrastrada por regueros y alcantarillas. Las mujeres que vuelven de las sombras convertidas en medusas o sirenas, para ejercer su embrujo fatal sobre los nuevos Ulises en que se han convertido los hombres. Mayday.
    Genial!! Suerte hermanita!!!
    Bsssss!!!

    1. Belén Sáenz

      Ooooh, vale más el comentario que el relato, eres demasiado generoso, bro’. Pero no tengas miedo, volveremos en son de paz, o eso creo. Besos y gracias por tu apoyo.

    1. Belén Sáenz

      Ahí está nuestra estrategia, Nani. No habrá forma de suprimirnos (espero). Besicos incontables para ti también y gracias por tu visita.

  2. Ángel Saiz Mora

    La revisión de la expresión “sexo débil” es una de las más afortunadas que pueden tomarse. Si hay alguien resistente y superviviente es una mujer. La fortaleza del físico, a la postre, es lo de menos. Además, qué aburrido e incompleto sería un mundo sin ellas.
    Un canto a la fuerza, a la verdadera vida y al sentido común, que sabe emerger sobre cualquier prohibición o desatino impuesto.
    Un abrazo, Belén. Suerte

    1. Belén Sáenz

      Precioso comentario, Ángel. Me encanta que hagas un llamamiento al sentido común, a la fuerza, a la verdadera vida. Como siempre, aprendo de ti. Gracias por tu visita y muchos abrazos.

  3. Hola, BELÉN. Impresionante distopia la que has escrito en este micro; me retrotrajo a varias de las que tengo leídas y/o vistas en la tele: El cuento de la criada, Un mundo feliz, 1984, Gattaca…
    En esta tuya vemos claramente una supremacía masculina y machista: los hombres prescinden de las mujeres en todo, salvo cuando son “necesarias” en las parideras que los traen a ellos al mundo, un mundo donde se les tiene asco y el sólo dibujarlas está prohibido… lo cual no importa porque está claro que ellas/nosotras renacen/renacemos aún desde las sombras…

    Una historia terrible, pero no por ello menos buena, te felicito.

    Cariños,
    Mariángeles

    1. Belén Sáenz

      Muchos cariños, Mariángeles. Es un honor que hayas cruzado el “charco” y me hayas dedicado un comentario tan generoso e interesante. Espero que siempre podamos renacer, aunque sea desde las sombras. Gracias.

  4. Jesús Garabato Rodríguez

    Hola Belén. Aunque últimamente no comento de manera habitual, sigo leyendo los relatos con atención. En ocasiones, he “osado” salirme de las habituales consideraciones positivas y destacar (siempre con afán constructivo, claro) algunos detalles que pienso que podrían “mejorarse” o “aclararse”, normalmente en su aspecto “formal”; lo que reconozco que puede y debe ser opinable.
    Repitiéndome, quizás no sea el más indicado para ello, puesto que no tengo demasiados “conocimientos técnicos” (por llamarle de alguna forma) sobre sintaxis, gramática, ortografía… Solo los que me da el haber leído.
    No voy a hablar del “trasfondo”, porque ya lo han hecho los compañeros precedentes. Me voy a fijar en alguna construcción, puntuación o palabra que me hace dudar sobre si están bien escritas o lo suficientemente claras (puedes no estar de acuerdo, por supuesto).
    En la primera frase creo que sería “no recuerdo cuanto tiempo”, porque pienso que “acordarse” iría seguido de un “de”. También opino que ese “cuanto” no lleva tilde. Creo que delante de “nuestro vivir cotidiano” debería ponerse el “de”. Tengo dudas con la puntuación de “Sé que representar…”, a mí me “suena más natural” escribir “…está sancionado y que se considera arte ilegal” o “…está sancionado: se considera arte ilegal”. En la frase siguiente creo que es “el trazado de sus volúmenes, de sus humedades…” o “de sus volúmenes y (de) sus humedades”, o, incluso, “de sus volúmenes: sus humedades”. Insisto en que todo es opinable, pero la coma de la siguiente frase, yo la veo más como un punto o un punto y coma; o, en tal caso, sustituirla por un “y”. En “el dibujo se…” pienso que habría que poner una coma antes del primer “y”, porque tal como está uno puede entender (en una primera lectura parcial de la frase) que el dibujo se desprendió como el ala de una mosca y, también, como una cortina de lluvia y creo que eso no es lo que se pretende decir. Aunque supongo que la siguiente frase está bien puntuada, al leerla en voz alta suena “entrecortada”. Una versión mía sería “desde entonces, como la mala hierba, han estado brotando por toda la ciudad, (:) alentadas por los orines de los perros. En el contexto de la frase siguiente yo veo un “que” delante “se giran” o un “y que” en lugar del “o”. En “quieren volver, las pequeñas zorras” entiendo el efecto que quieres darle, pero, para mí, no está bien puntuado. Se ve mejor al revés: “las pequeñas zorras quieren volver”, sin coma. Se me ocurre, por ejemplo, “quieren volver… ¡pequeñas zorras!” o algo así. La coma de la última frase yo la veo como un punto y coma o un punto; o incluso como unos puntos suspensivos o un “y”. Bueno, no sé si estarás de acuerdo con algo de lo que te digo. Leer tu texto con atención, al menos a mí, me ha servido para darme cuenta de cosas, aunque pueda estar equivocado y, seguramente, en los míos, cometa más “fallos” de los que creo ver en los de los demás. Suerte, Belén. Saludos.

    1. Belén ¨Sáenz

      Hola, Jesús. Te agradezco sinceramente el tiempo dedicado y tu trabajo, yo no tendría paciencia ni tantas palabras para un texto que me pareciera tan mal escrito. Lamento mucho que el único interés que te despierte sea una disección lingüística, eso es sin duda un fracaso de la autora porque no es lo que quería transmitir. Me quiero quedar con la parte positiva, que me hará reflexionar y hacer las consultas pertinentes a la RAE para seguir aprendiendo. Saludos.

    1. Belén Sáenz

      Hola, Calamanda. Es interesante eso que dices de que es una mezcla de imaginación y realismo, porque muchas de las noticias que leemos en el periódico deberían hacer que nos saltara la alarma. Saludos y suerte para ti también. Gracias por tu visita y comentario.

  5. Ana Fúster

    Ya lo he leído tres veces y cada vez le encuentro un detalle nuevo que se me había escapado, como esa “punzada en la última costilla” que acabo de entender (creo). Me parece un relato excelente, desde el título que nos sitúa en el futuro distópico hasta cómo has ido apuntando cada uno de los detalles para no dejar nada al azar: las productoras de “crías” para que no se acabe la especie, la supresión de mujeres que tientan al varón, el asco hacia la hembra, el arte que se abre paso por encima de consideraciones morales y la fuerza del género femenino, que se regenera contra viento y marea. Saldría una gran película de aquí.
    A veces una musa generosa nos susurra al oído, pero para saber interpretar esos susurros mágicos hay que tener maestría, la que demuestras en este texto. Me ha encantado, aunque a estas alturas sobra decirlo. Irá al papel de cabeza, y quizá acabe entre los finalistas anuales. Enhorabuena
    Está siendo un mes extraordinario, qué bien.

    1. Belén Sáenz

      Mil gracias, Ana. ¡Qué alegría que te guste y vaya comentario tan interesante que me regalas! Me encanta también que te haya llamado la atención el detalle de la costilla. Sí que está dando mucha cosecha buena este mes, la foto es magnífica y muy inspiradora. Besos.

  6. Postapocalíptico, protesta, actual… de todo tiene tu micro, al que no le falta de nada.
    Qué difícil esto de contar varias cosas importantes, unirlas en un micro, y que salga así de bien.
    Muchas felicidades!!!! La suerte es nuestra

    1. Belén Sáenz

      Hola, Luisa. Tenía un poco de miedo de estar abarcando demasiadas cosas y resultar dispersa, así que me alegra mucho que las valores y te parezca que tiene unidad. Muchas gracias por tu visita y besos.

    1. Belén Sáenz

      ¡Guau, Ezequiel! Muchas gracias, qué interesante eso que dices de evitar que las mujeres se conviertan en sombras y sí, es difícil saber en qué punto de la lucha estamos todavía. Suerte para ti también.

  7. Enrique Mochón Romera

    Los conflictos mentales que produce la represión en cualquiera de sus formas a menudo se manifiestan en forma de aberrantes y contradictorias conductas. Tu personaje, queriéndolo o no, en su tortuoso discurrir acaba abriendo la puerta al resurgir del sexo femenino, y este lo hace en la forma de una cepa joven y fuerte. Que tiemblen todos los estamentos de esa sociedad estrecha y enferma. Enorme idea, y qué bien la cuentas, Belén.
    Mi enhorabuena y toda mi admiración siempre.
    Un abrazo.

    1. Belén Sáenz

      Admirado y querido Enrique, millones de gracias por tu comentario tan generoso y lleno de lecciones. Espero que no lleguemos nunca a estar en esta situación tan terrible. Abrazos enormes y te agradezco de nuevo tu visita.

  8. Me gustan los relatos distópicos y las referencias a películas o series, o a la misma Biblia, y aquí las hay, pero están tan bien incorporadas al texto, son tan livianas que van directas al subconsciente y solo las notas en segunda lectura. Me parece un cuento tan redondo, tan lleno de matices y pistas sutiles, que no puedo entender algún comentario que he visto por ahí arriba. Yo no soy capaz de encontrarle defecto (ojo, que igual tiene alguno y yo no lo veo). Creo que estará entre los seleccionados.
    Brava, Belén!
    Un abrazo. La suerte no creo que la necesites 😉

    1. Belén Sáenz

      Hola, Anna. Qué alegría que te haya gustado. A mí también me atrae el género distópico y admiro mucho los mundos sutiles que recreas en tus relatos. Abrazos para ti también y gracias por venir a verme.

  9. Jesús Garabato Rodríguez

    Hola, Belén. Perdoname, otra vez, por ocupar tu espacio. Por alusiones, debo decir que pensaba que esta era una página en la que, al permitirse los comentarios, todos podríamos aprender leyendo con atención los textos y también las opiniones de los demás, que puede que, en ocasiones, estén en desacuerdo con las nuestras. Ya dije que, tras muchos meses de “esfuerzos”, leyendo y comentando a todos, con algo de “desgana” últimamente “solo” me fijo en los relatos que creo que merecen, para mí, la pena. Con afán constructivo, y creo que con respeto, he señalado “posibles defectos” que he creído ver en algún texto (insisto en que puedo estar equivocado) con la intención de darle a los autores otro punto de vista y, si lo tienen a bien, corregirlo y reenviarlo (esta página permite hacerlo). ¿Qué hay de malo en ello? Aunque todos digan lo contrario yo sigo pensando que “cuanto” es sin acento, “acordar” va con “de”… ¿Soy despreciable por ello? Gracias a todos.

  10. Belén Sáenz

    Hola, Jesús. No sólo no eres despreciable, sino que te reitero mi agradecimiento por tu aportación e interés. Tanto es así que hice las consultas pertinentes a la RAE, y sus respuestas fueron que cuánto sí va con tilde en este caso, al tratarse de una pregunta indirecta, y que la construcción acordar tal como la he utilizado es correcta en el contexto coloquial y conversacional (que pienso que encaja en el desarrollo del relato), aunque en el habla esmerada se aconseja poner el “de”. No tengas ninguna duda de que en esta página hay libertad total de comentarios, a la vista está que no se ha suprimido el tuyo. No pienses tampoco que estaba molesta, creo que soy capaz de aceptar las críticas con humildad como aprendiza que soy, simplemente me entristeció ver que mi relato con el que, como todos los que escribimos, quiero conmover y emocionar, recibía de ti, que te considero amigo y camarada, una disección que se limitaba a lo lingüístico. Gracias de nuevo por ayudarme a mejorar.

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