Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

LA TRISTEZA DE LOS GALÁPAGOS

tortugas

SECCIÓN DE ATESTADOS

 

Lugar del galardón: Nacional Wonderland, km 100.

Coordenadas: Wonderland

VEHÍCULO

Clase: microrrelato.

Modelo: ganador semanal.

ITV hasta: cien palabras justas.

Matrícula: Cuando truena

Titular: Eva García.

Domicilio: Gotas de luz pálida que apenas empapan

 

SE OBSERVAN DAÑOS  EN:

El ánimo de los lectores. Primero desasosiego, conforme son capaces de ir descubriendo lo que ha sucedido. Y luego tristeza, esa que se siente al darse cuenta de que lo que están leyendo es un relato de ficción, sí, pero también que se acerca más de lo que quisieran a la realidad, como pueden comprobar casi todas las semanas en las noticias.

La mala práctica de los escritores, cuando estos comprenden que para contar una historia no hace falta explicarlo todo y con todo detalle, cuando son conscientes de con qué poco se consigue desvelar que ha ocurrido un accidente de moto, sin necesidad de citarlo expresamente ni tener que describirlo. Bastan solo tres palabras, sangre, velocidad, casco, colocadas en el lugar preciso para que el lector no necesite más y sea capaz de intuir lo que ha pasado conforme a su propia experiencia de lo que haya visto o leído. Sugerir en vez de mostrar: así cada lector tendrá su propia imagen precisa de la escena del accidente, y esa será la mejor posible, porque es la suya, la que le ofrece su imaginación.

 

TESTIGOS

Una metáfora estremecedora que te deja insensible de cuello para abajo. Y bellísima, pese al dolor. Abrir un micro con una imagen tan potente es todo un acierto, porque se queda en tu cabeza y conforme vas leyendo el micro y la comprendes —comprendes que el protagonista va a sufrir una parálisis—, te explicas el sentido de los galápagos, tan lentos de movimientos, te explicas que sean transparentes, porque es un dolor que no se ve, te explicas la escarcha por el frío que debe producir esa sensación cuando la sientes sobre tu cuerpo, te explicas que note de cristal sus piernas por la misma fragilidad del cuerpo humano y cómo se le van a quedar. Y entonces ya sabes por qué está aterrado.

Un hombre que madura de la peor manera posible, cuando parece que ya es demasiado tarde y de nada sirve clamar al cielo por su irresponsabilidad. Pero además tiene un matiz que lo enriquece aún más: aunque tenga presente su culpa, todavía trata de engañarse a sí mismo, incapaz de asumirla con todas sus consecuencias.

Una sospecha hecha un ovillo que te atenaza y que deseas que por lo menos esa no sea cierta.

Alicia, una mujer relacionada con la sospecha anterior, y que quizá ya no pueda contarnos nada.

 

VERSIÓN DE LA FUERZA ACTUANTE

El Agente Comisionado de ENTC, desplazado al lugar de los hechos, y una vez adoptadas las diligencias oportunas tras la inspección ocular, mediante el presente escrito,

INFORMA

Que el título, Cuando truena, está magníficamente elegido, por su doble significado: por una parte hace alusión a la lluvia, presente en todo el microrrelato, por su implicación en el accidente, por utilizarla de excusa el protagonista para descargarse de su culpa, por servir de metáfora para limpiar cuerpo y sentimiento, sangre y lágrimas; y por otra, por su empleo en el sentido figurado de la sentencia Acordarse de santa Bárbara cuando truena, es decir, dejar para mejor ocasión lo que no nos apetece hacer hasta que unos metafóricos truenos nos lo recuerdan, quizá ya demasiado tarde, como la lección que tan cara le cuesta al protagonista,

Que el uso de la primera persona en presente hace que el lector vea el drama por los propios ojos del protagonista y de esta forma se consigue que pueda sentir con él lo que está viviendo. Es una forma de lograr mayor empatía e intimidad con el protagonista, y en esta historia esa forma de narrar le confiere una mayor fuerza,

Que la atmósfera y la textura dramática están bien medidas; el fatalismo se va imponiendo desdel inicio, con sutileza, sin que el lector sea consciente de ello, al ir introduciendo los galápagos, la lluvia, la sangre, la velocidad, o el detalle final que revela el porqué de su situación: él iba sin casco al habérselo dejado a su acompañante,

Que si bien el microrrelato trata en esencia de un accidente de moto y sus consecuencias, lo que de verdad narra son sentimientos, los del protagonista a partir de los cuales se puede trazar un retrato psicológico del mismo: su miedo a quedarse tetrapléjico, su irresponsabilidad o inmadurez a la hora de conducir una moto, su sentimiento de culpa, el querer engañarse a sí mismo, el sentimiento de pérdida, la preocupación por su acompañante… Es esa lucidez en la última derrota del protagonista, la que mezcla el sentimiento de amargura con el más íntimo de desolación, la que lleva al lector a implicarse emocionalmente con él. Y a sentir su misma tristeza.

Lo que comunica a ENTC para su debido conocimiento, a los efectos que estime proceder y considere oportunos.

                                                                                            Firma: (ilegible)

 

SR. INTENDENTE PRINCIPAL – JEFE DE LA PÁGINA DE ENTC

 

CUANDO TRUENA, de EVA GARCÍA

Cientos de galápagos transparentes suben lentamente por mis piernas cubriéndolas de escarcha. Las siento de cristal. Los miro aterrado, imaginando que llegan hasta mi cuello y se quedan allí para siempre, convirtiéndome en una cabeza sin cuerpo que gobernar. Llueve. Las gotas lavan mi rostro de sangre y lágrimas. La lluvia fue la culpable: eso quiero pensar. Olvido la velocidad. Grito desesperado al cielo que he madurado, que he aprendido la lección. Alicia está unos metros más allá, hecha un ovillo. No se ha movido todavía, pero aún lleva puesto mi casco: ojalá los galápagos no se ensañen con ella.

16 Respuestas

  1. Tocayo, ¡vaya análisis literario en forma de atestado! Además de magistral y didáctico en tus observaciones, lo haces siempre de forma original, lo que resulta una gozada para el lector.
    Solo te ha faltado una cosa, indicar que el vehículo llevaba la “L” porque la conductora era la primera vez que circulaba por Wonderland, lo que no fue óbice para que lo hiciera con la perfección y belleza que a la vista queda.
    ¡Enhorabuena, Eva! ¡Felicidades, Rafa!

    1. Rafa Heredero

      Gracias por ese comentario, tocayo. Bien visto lo de la”L”. También me ha faltado decir que su compañía de seguros es ENTC; está comprobado que particiar aquí es un seguro para ganar.
      Un abrazo.

  2. Pero…Rafa…¿yo he escrito todo eso?? ¿tú estás seguro?? Madre mía, cuando he visto no se qué de galápagos ahí a la derecha he pensado, no puede ser…¡pero era!. Es todo un honor para mi que hayas escogido un micro mío para tu sección y, sobre todo, que lo hayas diseccionado con ese estilo tan tuyo que hace parecer importantes y bellos mtices que, ni siquiera yo que lo he escrito, había contemplado. Lo de Santa Bárbara sí, me alegra que lo vieras. Jo, muchas gracias, de verdad, me voy flotando a la cama, flotando de incredulidad y agradecimiento. Y gracias a tu tocayo también por su puntualización, si era la primera y hasta ahora única vez que participaba en Wonderland. Besos, encantados, a los dos.

    1. Rafa Heredero

      Muchísimas gracias a ti, Eva. Para mí sí que es un honor que te haya gustado el comentario. Y sí, también estoy seguro de que hayas escrito todo eso, al menos para mí. Seguro que si alguien hace otro comentario vería más cosas u otras diferentes. Es lo bueno que tienen los textos tan magníficos como el tuyo.
      Un abrazo.

  3. Eres de una exquisitez, Rafa, que me haces replantearme a mis personajes chabacanos. Bueno, supongo que hay sitio para todos.
    Lo de la firma ilegible, aunque parezca una tontería, es como una guinda a tu comentario. Es perfecto.
    Eva, impresionante buceo narrativo, es algo muy difícil de hacer. Leí en FB el comentario que te hacía Iván Teruel. No se puede añadir más, hija. Mi sincera enhorabuena. Y el abrazo te lo doy pronto.

    1. Susana, a mi tus personajes me molan mogollón (aunque sea una frase poco exquisita) Lo del buceo narrativo me viene grande, ni siquiera sé donde enchufarme el oxígeno, será que me he caído al agua y he pataleado en la buena dirección de casualidad. Gracias, aún así, por tus palabras y de ese abrazo no te libras, no.

    2. Rafa Heredero

      Gracias, Susana, por tu comentario. A mí me pasa continuamente como a ti, y casi siempre me digo lo mismo, que tiene que haber de todo para que los demás podamos entrar.
      Un abrazo.

  4. Este reportero viajero me ha reafirmado, con los días, que los personajes piraos de mis cuentos al final resultan entrañables así que seguiré dándoles voz, pobres, que tanto tienen que decir, aunque sean bobadas. Eh, pero bobadas de alcance.

Dejar una respuesta