Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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89. Un amigo muy oportuno (Rosy Val)

Te falta su aroma. A lavanda, a puchero consumiendo brasa en el fogón. De esto hace ya tres meses, los mismos que llevas sin encender la chimenea. No sientes tus manos, tus pies fríos; algo se ha congelado dentro de ti.
Evocas los días sin pan y tu partida, junto a una añosa maleta, para desafiar facturas de agua y luz y acallar penurias. Dentro, envueltos en tu pañuelo de yerbas, el llanto medroso del mayor, los pucheros de las gemelas, el abrazo roto de tu esposa.
Precisamente ahora que no hay recibos devueltos y sí para algún capricho y Navidades en familia…
Dudas, si te compensa seguir.

Tras varios intentos sales a tirar el cubo a la basura. Por fin te deshaces de sus zapatillas de desgastadas suelas y del delantal de su último guiso… ¡Cuántos achaques para desprenderte de sus cosas!
Más solo que nunca entras de nuevo en casa. Escuchas, sobrecogido, algo parecido a un gemido. Te acercas. Un rabito intermitente ondea las faldas de la camilla, en el otro extremo un hocico olisquea tus babuchas. Lo acaricias. Huele a lavanda. Sientes frío; decides encender la chimenea.

28 Respuestas

  1. Martín Zurita

    Hola, Rosy.
    La soledad cuando se podría llevar una vida bonancible. la soledad más absoluta cerca de la Navidad. Los recuerdos que, contrapuestos al presente, dan frío. La duda, la descomunal duda: seguir o no. Deshacerse de las zapatillas y del delantal del ser más querido. la vejez, amiga de la muerte. Y ese perrillo encontrado, ese amigo oportunísimo que tira de la vida. Que te hace querer, o soportar mejor, seguir viviendo.
    Un texto impecable con un narrador muy poco al uso, pero muy interesante. Alguien que conocía muy bien al protagonista, entiendo. Felicidades, Rosy, en el doble sentido. Y un beso.

    1. Eduardo, un excelente análisis para una historia que me la he tenido que creer yo antes de pasarla «al papel». Agradezco tus bellas palabras. Yo también te felicito estas Fiestas… un beso muy grande para Edu, para Ana y para ti.

  2. Rosy ya veo que tampoco te has podido resistir a la añoranza que nos trae estas fechas. El peso de las ausencias es más grande ahora. Por suerte el dueño de ese rabito va a devolver la alegría a tu protagonista, además trae ese toque mágico del olor a lavanda, que sin duda quiere decir algo.
    Un relato precioso, como tú. Un beso grande y Felices Fiestas!

    1. Hola, Asun, a mi protagonista, ese intencionado toque mágico a lavanda, sin duda, le hará más fácil los años venideros.
      Yo también te deseo unas Felicísimas Fiestas.
      Gracias, preciosa, y un abrazo enorme.

  3. Jesús Garabato Rodríguez

    Un relato muy hermoso y sugerente, aun en su tristeza, finalmente esperanzada con el advenimiento de ese animal que parece darle una nueva visión de las cosas al protagonista. Puedo estar equivocado (seguro) pero creo atisbar un ligero aire espectral en la aparición de este amigo inesperado, como si fuera algún tipo de reeencarnación de su compañera. Lo que no puedo negar es que me ha resultadoo un tanto “confusa” la lectura de algún fragmento del texto debido a la construcción de alguna frase. Aunque, como ya dije otras veces, no soy el más indicado para ello, últimamente, arriesgandóme a “enemistarme” con alguien, suelo destacar (con afán constructivo) algún posible “error” que creo ver en los textos. Te cito algunos: pienso que “navidades” es con mayúsculas; la frase “Dudas, si compensa seguir” no me suena natural, yo pondría “Dudas sobre si te compensa seguir”, por ejemplo; creo que sería “del delantal”…
    No sé que opinaras de esto, pero espero que no te parezca mal mi atrevimiento. Me gusta tu historia. Suerte y un abrazo, Rosy.

    1. Hola, Jesús, no solo no vas a enemistarte conmigo, si no que vas a pasar a ser «mejor amigo».
      Tienes razón, se deshace DEL delantal. La Navidad, es verdad que se escribe con mayúscula, (cometo a veces ese tipo de faltas, soy poco respetuosa con el clero ;- ))
      En cuanto a la expresión «Duda, si compensa seguir»… a mí no me suena mal del todo, aunque la que tú me sugieres está mejor construida.
      Me encanta que hayas visto en el perro cierta conexión con la desaparecida, ese olor a lavanda les delata y les une…
      Decirte que, casi casi me ha emocionado que te hayas tomado la molestia de leerlo tan concienzudamente.
      ¡¡¡Gracias!!!
      Un fuerte abrazo.

  4. ¡Qué tierno Rosy! Se me saltaron las lágrimas cuando llegué al final. La Navidad es una época de añoranzas, pero también de esperanza, y ese rabito que asoma bajo la falda de la mesa es gran prueba de ello, me encanta cuando pienso en su olor a lavanda y en lo que hará sentir a tu protagonista.

    Un abrazo y ¡Felices Fiestas!

    1. ¡Yashira, si es que tú y yo somos mu perreras…! 😉
      Mi protagonista está muy triste, lleva tres meses «congelado», quiere morirse, ese perrito le dará las ganas de vivir, seguro.
      Un abrazo muy fuerte también para ti. ¡Felices Fiestas!

  5. Ángel Saiz Mora

    Dichosa necesidad, que condiciona a las personas hasta el punto de separarlas. Pagar las facturas es importante, la penuria no es una opción, pero solventar una difícil situación a costa de abandonar a quienes más se quiere es algo demasiado cruel. La esperanza en que todo cambiará no es suficiente. Los instantes no vividos ya no regresan. Al menos, entra en escena el mejor amigo del hombre para aportarle algún consuelo.
    Relatos como el tuyo entroncan con la idea de la justicia social, también con la épica del sacrificio por los demás y con el alivio de pensar que, por negras que sean las circunstancias, nunca lo son del todo, siempre puede haber un amigo oportuno que salve del abismo absoluto.
    Un abrazo grande, Rosy. Ya aprovecho: Felices fiestas

    1. Siempre hay una salida, esta vez en forma de perrito, un perrito con magia.
      Gracias, por tus siempre bienvenidas palabras, Ángel, qué sería ENTC sin ti.
      Un abrazo, ¡Felices Fiestas también para ti!

  6. Me gusta mucho como está escrito este cuento, el ambiente nostálgico que se va creando. La comparación del duelo con otra separación anterior, perdida en el tiempo, por motivos económicos. El final, cuando por fin se decide a separarse de las cosas de su esposa, a encender la chimenea. La alegría del perro, que confirma como el duelo está empezando a abandonarle.
    Enhorabuena Rosy!!!
    Suerte!!!
    Bsssss!!!

  7. Alberto

    Me parece muy difícil lo que has conseguido. Describir una sencilla escena de forma clara, sin dejar nada demasiado abierto, y que a la vez permita valorarlo de diversos modos, me parece muy muy difícil. La vida vence, nos muestras. La naturaleza nos enreda a seguir, a permanecer como personajes de posibles historias futuras. A no irnos, por muy cruel que sea el momento. Porque ese nuevo animalillo que aparece puede no cubrir el hueco dejado, pero ¿quien sabe? quizás abra nuevos caminos que no tienen por qué ser peores. La nostalgia se vuelve esperanza sin que nos demos cuenta gracias a la forma en que lo has narrado. Enhorabuena, Rosy. Genial.

  8. Hola, Alberto. Comentarios como el tuyo, además de ser un gran regalo y de sacarme los colores, incentivan y animan a seguir juntando palabras.
    ¡Gracias de todo corazón!
    Aprovecho para felicitarte estas Fiestas.
    Un abrazo.

  9. Hola, Rosy, primero felices fiestas y muchos éxitos para 2018. La soledad es muy cruel y la añoranza todavía peor. Recuerdo en 1982 estuve viviendo en un chalet en estados unidos con otros cuatro americanos yo decidí quedarme para entrenar. Como eran Navidad todos se han ido con sus familias y uno de ellos me dejó un perro para cuidarlo. Era horrible nunca lo voy a olvidar noche vieja solo con un perro. Estaba tan desesperado que preparé una cubata bien cargada con ron y coca cola. Bebiendo y maldiciendo mi p… soledad vine el perro sacándome la lengua como diciéndome tu c…, egoísta no compartas nada conmigo. Cogí un platito y le puse parte del cubata. El muy … se lo tragó en seguida. Dios santo, jamás lo voy a olvidar el perro se emborracho y empezó a caerse constantemente no podía sostenerse de pie. Por un momento creía que lo he cargado, sin embargo, se recuperó. Un fuerte abrazo, Sotirios.

    1. Hola, Soti, triste Navidad la que pasaste aquel año, ¡aunque si te pillo yo dando de beber alcohol al perro, te enteras! 😉
      Te deseo un buen año 2018, también para Ana, de la que guardo un recuerdo muy grato de nuestro encuentro en Madrid.
      Un abrazo.

  10. Salvador Esteve

    Un poco más y se me pasa tu relato, Rosy. La soledad que impone la necesidad, la tristeza de la ausencia que solo un amigo puede acallar. Precioso texto lleno de matices. Abrazos y feliz 2018.

    1. Salvador, gracias, porque nunca faltas a mis escritos. Yo esta vez he empezado muy tarde a comentar, apenas falta un día para que el Jefe de por terminado el tema «seres mágicos».
      Ahora iré a buscar el tuyo, no solo me apetece corresponderte, también y lo más importante, quiero saber con qué me sorprenderás.
      Un abrazo y que el 2018 sea al menos un poco mejor que el que nos deja.

  11. Isabel

    La soledad forzada, tras la muerte de tu compañera, tiene que ser muy dura.
    Ese título genial, gracias a su perro no está solo, puede continuar.

    FELIZ AÑO 2018

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