Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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51. Volveré (Carmen Cano)

Él partió una madrugada. En sus ojos, la querencia del mar; en la banda de babor, el nombre de su adorada.

-Escribe. Te esperaré.

Cada amanecer ella se asomaba a la baranda azul del balcón. Al principio llegaban cartas desde playas de arenas finas, puertos remotos y acantilados azotados por las olas. Las palabras de amor sabían a inmensidad, a brisa cálida o a dulces bahías.

Una mañana halló en su baranda el rostro astillado del mascarón de proa. Su corazón quedó sin timón ni remos. Soñaba con oleajes, con mares de espuma amarga. Pero descubrió una estrellla prendida en la balaustrada y otro día, un caballito y, más tarde, caracolas con el rumor del océano.

Ahora pasea descalza por el muelle.

-¡Ahí va… la loca del náufrago!

Su amante submarino la colma de extraños peces, de ramos de posidonia y de lejanos corales. Ella desoye las voces ajenas y hace sonar las conchas de sus collares. Es dichosa porque se sabe la novia del ahogado que siempre vuelve.

18 Respuestas

  1. Carmen, un relato muy bello y poético.
    Como cuentas, creo que se puede enloquecer por amor, como le ocurre a tu protagonista, pero pienso que es una forma bella de perder la cabeza.
    Me gusta la forma en que narras la aparición de los distintos objetos del amar en el balcón de la protagonista, haciendo que lo que comienza de forma triste poco a poco se torna en belleza, acompasado por la poesía de tus palabras.
    Tu final me ha recordado la canción ” En el muelle de San Blás” del grupo musical mejicano MANA, escúchala y lo verás. ( https://youtu.be/teprNzF6J1I )
    Un excelente relato, Carmen, enhorabuena.
    Besos.

    1. El comportamiento de la protagonista, tras la muerte de su amado, es visto como un proceso de locura. Aquí se trata de un amor que trasciende la muerte, pues él regresa a través de los objetos marinos que deposita en su balcón.
      El espíritu del relato se asemeja al de la canción, que no conocía.
      Muchas gracias, Javier, por tus palabras y por esta aportación musical.
      Besos.

  2. Ángel Saiz Mora

    Que todas las locuras sean por amor correspondido, con ello no se hace daño a nadie. Hace años, no se me ha olvidado, recuerdo el testimonio de una mujer viuda que no entendía cómo otras en su misma circunstancia parecían disfrutar con el coqueteo y la búsqueda de un sustituto, cuando ella decía haberse enamorado del hombre de su vida y que nunca querría igual a nadie más. Dicen que la vida sigue, que con el tiempo todo se olvida, pero siempre hay excepciones, bendita locura la del amor puro de tu personaje y hermosas descripciones con las que le has dado forma.
    Un abrazo, Carmen

    1. La locura es un tema recurrente en literatura. Sobre la locura amorosa se han escrito grandes páginas. Aquí tiene cierta justificación, al traspasar la frontera de la muerte. El amante cumple con su palabra llevando regalos del fondo del mar, en donde se encuentra.
      Gracias por tu análisis detallado y por resaltar las descripciones de origen marino.
      Un gran abrazo, Ángel.

  3. Eduardo martín Zurita

    Hola, Carmen.
    El eterno retorno de lo que merece la pena. la bendita locura que lo cura todo. “Pero si estoy loca fue por amor” rezaba la canción de Mocedades “La llamaban loca”. Hay sentimientos , como el amor, que no saben de tiempos no de dimensiones, es más, crecen exponencialmente con el paso de los años. Este es el caso que nos traes en tu relato, bien permeado por la poesía. Nunca muere lo que no se olvida. El olvido es la más atroz manera de dar muerte. Benditos sean el ahogado y su novia que tantísimo sed querían. Las descripciones marinas son de primera categoría. Y la urdimbre del texto en general. Mi más muy mayor enhorabuena y un beso muy entrañable, amiga mía.

    1. Muchas gracias, amigo Eduardo, siempre generoso en tus comentarios. Sí. Bendita locura si es por amor. No hay olvido entre estos dos enamorados. El marino vuelve, como prometió, cada vez que trae sus regalos y ella es la novia eterna, feliz con ese amor que cruza la frontera de la muerte. Celebro que te haya gustado el lenguaje poético de las descripciones marinas.
      Un beso enorme.

  4. Carmen, las mujeres de los marineros son de una manera de ser muy especial. Esperar al hombre que amas sabiendo que quizá se lo tragará el mar, es algo que no todas lo soportarían. En tu relato la belleza y la poesía envuelven este gran amor que ni el mar ni la muerte logran destruir. No hay más bella locura que la que se sufre por amor. Has traído el fondo del mar en tus letras para contarnos la historia de un amor infinito.
    Te felicito por este maravilloso relato escrito con gran maestría.
    Enhorabuena y mucha suerte.
    Besos apretados, amiga.

  5. La espera del amado que parte al mar tiene una amplia tradición en la literatura. Aquí el marino no puede regresar con vida, pero su amor es eterno y, como tal, sigue entregando los bellos tesoros del fondo submarino a la mujer que permaneció aguardándolo. Ese amor eterno es el que nadie puede comprender.
    Muchas gracias por tus generoso comentario, Pilar.
    Y muchos besos, amiga.

  6. Gloria Arcos Lado

    Hermosa historia, Carmen, paralela a ese amor verdadero, sincero y sin dobleces. Consigues armar una historia de novela. Digna de estar en los ganadores de esta temporada. Enhorabuena de antemano, querida amiga. Un beso. Gloria.

  7. Un amor verdadero que sobrepasa la frontera de la muerte, Gloria. Puestos a imaginar, ¿por qué no? Para una novela necesitaría más elementos y más esfuerzo por mi parte, ja, ja.
    Muchas gracias por tus amabilísimas palabras. Lo que entiendo es que te ha gustado y eso me anima a continuar escribiendo.
    Un beso.

  8. María José Sánchez

    Hola, Carmen, mi muy querida amiga. Te comparo un poco (aunque sé que las comparaciones son odiosas) con Pilar Alejos, y, a ella, la comparo contigo. Las dos hacéis del castellano el idioma más bello del mundo. Reconozco vuestra magia con las letras. Os admiro.
    Tu relato es lindo. Me ha encantado. Esas barcas con tan preciosos nombres de mujer, encierran siempre historias cautivadoras. La pena es que, en ocasiones, no regresan al puerto. En este caso, la espera se hace eterna. Pero el amor consigue mantener vivo el recuerdo de aquella persona que nunca morirá realmente. Porque hay un corazón que sigue latiendo por ella. Un bellísima historia de amor. De las de antes.
    Besitos a tutiplén.

    1. Muchísimas gracias, María José. No creo merecer tan generosas palabras, pero sí te acepto el cariño que hay en ellas.
      El mar, el amor y la muerte están llenos de historias atemporales. Si nos atrevemos a navegar, seguiremos descubríéndolas.
      Te envío besos con mucho cariño.

  9. Joan Lluís Senon

    “El tiempo, todo locura, todo lo cura”, dijo prosaica, descreída, resentida y despechada la Pícara Justina, pero mentía y lo sabía, porque el tiempo, todo locura, lo cura todo menos la locura, especialmente si se trata de la locura de amor.
    Pero tu muchacha, Carmen (me niego a verla como mujer, siempre será muchacha, porque cada día crea), ha podido curarse a sí misma mediante la poesía, porque cada fetiche que le trae el mar, y hasta el mismo mar, es una metáfora, una metonimia, un símbolo del inmenso amor que fugazmente compartieron, porque las dimensiones del amor no se no son ni el tiempo ni el espacio sino el tamaño la herida y de la cicatriz que siempre estará ahí como señal de lo que hubo y de lo que habrá.
    Esa muchacha se ha sanado porque ha sido capaz de hacer de su existencia el más vívido de los poemas.
    Dicen que la distancia es el olvido, pero cada bolero demuestra lo contrario porque sólo la literatura y la belleza nos permite al mismo tiempo recordar, sanar y crecer.

  10. Vaya delicia de comentario que me regalas, amigo.
    La locura de amor es la más bella de las locuras, honda herida para quien la sufre, materia literaria de tantos grandes poetas.
    Me gusta mucho tu interpretación de la protagonista como una joven eterna, creadora poética de su propia curación.
    ¿Para qué nos sirve la literatura si no es para curarnos de todos los males que nos acechan y crecer?
    Besets, Joan Lluís.

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