Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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60 La mujer de piedra (Elena Bethencourt))

Desde joven coleccionaba amores de diferentes materiales. Primero cortejó a la chica de papel, pero se le hacía pedazos en los días de lluvia. Luego vino la de agua, pero cuando se evaporaba tenía que esperar al final del ciclo hidrológico para que bajase de las nubes. La de aire estaba tan vacía por dentro que el viento la arrastraba como a una pompa de jabón.

Después tuvo muchachas de fuego, de nieve, de arena… Todas lo amaron y se deshacían por él en el sentido más literal de la palabra. Sin embargo, se obsesionó con la mujer de piedra, a sabiendas de que era como una rueda de molino, capaz de pulverizar a cualquiera. Iba de dura y le excitaba su fortaleza. Pasaba las horas cincel en mano, moldeándola, pero ella no podía ir contra natura y lo hizo trizas antes de que él terminase de esculpirle un corazón que le quisiera.

No pudo olvidarla. Recompuso sus trozos y volvió con ella. Dicen que desde entonces lo oyen gemir de dolor cuando lo desmenuza, lo fracciona, lo tritura, lo desmiembra…

Desde entonces también dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

20 Respuestas

  1. Ángel Saiz Mora

    A partir de una idea en apariencia sencilla, comparar relaciones con mujeres con elementos cotidianos y de la naturaleza, cada una diferente y con sus propias características, compones una historia singular, muy bien llevada, además de creíble. Raro es el hombre (al igual que la mujer) que en algún momento no ha encontrado a alguien de quien encapricharse y que no le corresponde, a quien por ello siente de piedra, capaz de triturarle, pero a quien vuelve una y otra vez sin remedio, como la polilla a la luz, aunque se queme, dando la razón al famoso refrán con el que termina esta buena historia, que llega y transmite, tanto por lo que cuentas como por cómo lo haces.
    Un abrazo y suerte, Elena

    1. Elena Bethencourt

      Gracias, Ángel. Me siento afortunada de que comentes mis relatos.
      Es cierto que a la gente muchas veces le atrae lo difícil y a sabiendas del peligro, no pueden evitar caer una y otra vez.

  2. María Gil

    Precioso! Me parece alucinante cómo consigues que visualicemos un mundo hecho de lirismo y fantasía. En tus relatos no hay fronteras entre lo real y lo irreal. Eso es muy tuyo. Me ha encantado.

    1. Elena Bethencourt

      Gracias, María, que tú me lo digas me hace feliz. Me gusta la fantasía porque es donde más temas nuevos puedes sacar. No hay límites para la imaginación.
      Un abrazo grande en estos tiempos de confinamiento:-)

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