48. LOS COLORES DE PAPÁ
Hay días que mi padre aparece de color amarillo dentro de su traje gris perla, son los días que se levanta canturreando y asegurando que va a cambiar, que esta vez va a hacer las cosas bien, que se va a mover dentro de la legalidad. Sin embargo, regresa del color del traje, muy callado y con la corbata roja desmayada sobre la camisa blanco sucio.
Otros días su imagen es verde vivo como el iris de sus ojos. Son los días en los que mamá le pasa la mano por el pelo y le dice que todo va a ir bien, aunque, cuando se va, ella mueve la cabeza de lado a lado y va junto a la yaya, que es azul todo el tiempo, buscando calma.
Sé que algo pasa, que a mamá le gustaría que papá fuese blanco, blanco inocencia, blanco puro, pero, por las arruguitas que se le ponen en la frente mientras lo mira, me parece que lo ve oscuro, muy oscuro. Casi negro.


Un niño siente a su manera, desde su perspectiva colorida, los problemas de sus padres, en especial del progenitor, que pueden estar relacionados con la falta de trabajo, o incluso el alcohol.
Un abrazo y suerte, Yolanda
Yolanda, qué bien has usado los colores para describir emociones y sentimientos. Ojalá la vida siempre fuera en technicolor y no tuviéramos que verlo todo negro.
Un abrazo y suerte.
Así es. Gracias, Ángel!
Ojalá Rosalia. Ojalá!
Un relato oscuro, casi negro, lleno de color y sensibilidad, marca de la casa. Además, intrigante.
Gracias,Edita.
Hola Yolanda
No sé por qué, he pensado en la canción de Rosalía, ese marido parece un Perla, engañoso y camaleones, y el niño preocupado por su madre le da un aire tierno al relato.
Enhorabuena y suerte
Muchas gracias, Alberto!
Cierto es que los colores transmiten estados de ánimo y sensaciones, y si ese marido no es blanco…
A ver si la suerte se le pone a favor y le ayuda con ese gris oscuro.
(ah, y muy acertada la yaya de color azul – siempre transmiten calma)
Bien hilados esos colores en la historia.
Un beso, Yolanda.
Carme.
Sí, los colores hablan amiga.
Gracias por comentar.
Un abrazo.