72. DÍAS NUBLADOS (Rosalía Guerrero Jordán)
Mamá es una nube blanca y esponjosa, parece hecha de algodón de azúcar. Me gusta sentarme en sus rodillas y dejar que me envuelva con sus besos y su olor a canela. Sus palabras me hacen cosquillas en las orejas y en la nuca, y no puedo parar de reír. Esos días pienso que no quiero crecer más.
Papá, en cambio, es como una nube de tormenta. La ves venir porque apaga la luz del sol, y el cielo se vuelve negro, y la casa se queda a oscuras. Entonces, de la boca de papá salen truenos que hacen retumbar las paredes, y sus ojos brillan como si tuviera relámpagos dentro. Cuando eso pasa, la nube blanca de mamá moja sus ojos, y entonces quisiera hacerme mayor de repente y salir de allí volando.
A veces, la nube negra también llora, pero es una lluvia que mancha las calles, y los coches, y la ropa tendida. Y yo siento que mi piel deja de ser rosa para volverse gris.
Por eso me gusta el viento que arrastra las nubes y me despeina. Porque entonces sale el sol, y mamá, el mundo, y mi piel vuelven a ser de colores.


Muy bonito Rosalía, unas imágenes relacionadas con el tiempo atmosférico muy bien logradas y con mucha carga emocional. Felicidades. Un abrazo y suerte.
Muchas gracias, Liliana!
Otro abrazo para ti.
Algunas personas son nubes blancas y otras traen consigo negras tormentas, cualquiera puede percibirlo, la sensibilidad inocente de un niño o de una niña aún más.
Un relato con una mezcla atinada de ternura y dureza, como la vida misma tantas veces.
Un abrazo y suerte, Rosalía
Pues si, Ángel, hay personas que son como nubes negras o blancas, aunque la mayoría somos grises.
Un abrazo para ti también.
Precioso, una vez más, querida Rosalía, y qué duro. Espero que no sea autobiográfico…Dime que es ficción, por fa. Enhorabuena, guapa, y un abrazo grandote.
El contraste negro/blanco está muy bien emparejado con otras sensaciones también enfrentadas: la candidez infantil y la dureza de la vida; la ternura de la madre y la aspereza del padre; el no querer crecer y el ansia por hacerlo de repente; la oscuridad de la tormenta y la luz del sol… Todo plasmado con metáforas e imágenes hermosas.
Ay, Edita, muchas gracias por tus palabras. No estaba segura de haberlo transmitido bien.
Un abrazo.
Qué duro y tierno a la vez, Rosalía. Remueve los sentimientos como ese viento que arrastra las nubes y la despeina y aparece el sol, una imagen preciosa para finalizar el relato. Magnífico.
¡Abrazo!
Gracias, Aurora, después de la dureza quería darle un poco de esperanza.
Un abrazote, y muchas gracias por venir!
Muy bueno, sis. Lleno de metáforas y contrastes, muy imaginativo y a la vez muy real. ¡Me encanta! Y te agradezco un montón que le hayas dado ese toque final tan visual y tan bonito de la niña despeinada por el viento y el retorno a los colores, en vez de acabarlo como el rosario de la aurora, que me lo estaba viendo venir.
Besazo.
Pues si, ya es bastante dura la situación por sí sola como para acabarla mal.
Un besote, sis.
Me gusta mucho,Rosalía.Un texto tierno y duro a la vez,escrito desde los ojos de una niña.
Enhorabuena es un relato precioso
Muchas gracias, Ana. Me costo encontrar inspiración en el blanco y negro, pero como a veces fotografío nubes, se me ocurrió.
Un abrazo.
Qué bello, Rosalía. Cuánta ternura en este relato de blancos y negros como la vida misma. Las imágenes que sugieres son preciosas.
Un abrazo
Muchas gracias, María, aunque ojalá no tuviéramos que escribirlo…
Otro abrazo de vuelta.
Qué bonito lo cuentas, Rosalía. Aunque sería mejor que esa madre e hija no tuvieran días nublados.
Un beset,
Carme.
Pues sí, ojalá siembre brillara el sol en sus vidas.
Un beset y gracias por comentar.
Qué preciosidad de micro, Rosalía… y muy original. Creaste una familia de nubes que a través de la voz de la nube-niño, habla no sólo de su dinámica familiar; también refleja, y más que bien, la dinámica y los problemas de muchas familias humanas con las que más de un lector puede sentirse identificado…
Realmente, me encantó…🥰
Un beso grande,
Mariángeles
Muchas gracias, Mariángeles. En realidad es más habitual de lo que me gustaría.
Un beso de vuelta.
Poderosas imágenes en boca de un niño/a, no me extraña que no quiera crecer, con lo bien que se está con una mamá de algodón. Pobrecillo que dependa del clima para ser feliz. Una poderosa analogía del cielo y la vida misma al lado de un padre tan feo.
(A mí también me encantan las nubes. Puedo pasar muchísimo rato mirando embobada.)
Mucha suerte!
Besosss
Muchas gracias, Nuria. Las nubes en el cielo son lo más.
Besitosss.
Hola, Rosalía.
Qué forma tan metafórica de contar. Me ha gustado mucho.
Un cálido saludo.
Muchas gracias, Ángel, me gusta que te guste.
Un abrazo fuerte.
Cuánta belleza y delicadeza hay en este micro. Cuánta sutilidad y de qué forma tan alegórica nos relata cosas cruentas. Bravo!! Enhorabuena, Rosalía!! Es precioso!!
Muchas gracias, Susana, ¡con lectoras como tú da gustito escribir!
Te envío un abrazo.
Que preciosidad de micro, Rosalía. Es tierno y duro a la vez. Haces poesía del contraste.
Yo me quedo con la capacidad de tu protagonista de ver la parte buena, en lo formal con las acertadas metáforas y como has sabido integrar a la naturaleza en esos “ días nublados”.
Buen final para este 2025
Un abrazo 🤗
Otro abrazo para ti, Pilar, y gracias por pararte a leer y comentar.
Hola rosalía:
Qué bonito y poético lo cuentas. A mi me gusta especialemnte porque soy un meteoloco, un friki de las nubes, amo las tormentas, pero no al señor tormenta de tu cuento.
Me parece precioso. ¡¡Suerte!!
¡¡Ay, las tormentas son lo más!!
Muchas gracias por pasarte y comentar.
Menos mal que la pesadumbre que nos provoca la lectura de tu emotivo relato es finalmente arrastrada por el viento, dejándonos el cálido abrazo del sol.
Felicidades, Rosalía.
Muchas gracias, Antonio. A mí también me gusta que el viento se lleve lo malo.
Un abrazo.
Precioso. Con cadencia y ensoñación nubosa.
Felicidades.
Muchas gracias, María.
Un abrazo.
Qué bonito, Rosalía. Pura poesía que no quita dureza a la historia. Me ha encantado. Muchísima suerte y un abrazo enorme ❤️
Muchas gracias, Nuria.
Otro abrazote para tí también.
Qué bueno, Rosalía. Duro, tierno, intenso, con imágenes claras y esa voz cargada de inocencia y fantasía… me ha gustado mucho, pero mucho, mucho. Enhorabuena. Tú sí que sabes poner un broche de oro a los micros Entecianos de 2025. Un abrazo.
Gracias, maestro!
Un abrazo y nos vemos pronto.
Mi comentario a tu precioso micro, cual travieso saltamontes, emigró de la fecha de hoy, 29 de Diciembre, y se colocó entre los del 20 de Diciembre. Y ahí sigue, querida Rosalía. Mil perdones y… Un abrazo enorme, guapa.