MAR115. CASI LISTO PARA SENTENCIA, de José Puntas
¡Dos mil ochenta y cuatro puñaladas te den, mal bicho!, gritó en la soledad de su automóvil cuando ya se perdía a lo lejos el rastro del motorista que no le cedió el paso. En este suceso estaba ensimismada pensando cuando la voz del letrado le preguntó por segunda vez, ¿da permiso su señoría para que interrogue al acusado?
Buen relato para el concurso del Colegio de Abogados!! Menos mal que Su Señoría es una profesional y su estado de ánimo no va a influir en la condena del acusado, ni aunque sea motorista!! 🙂
Hola Aurora, gracias por tu comentario y lectura. El estado de ánimo,…. «casi ná», ese que en el mismo día te hace sentir albatros surcando los mares o rata en una cloaca. Su señoría creo que tiene el veredicto en la punta de los labios.
Efectivamente creo que este micro no es para este concurso, pero me ha divertido. Igual a los abogados le escribo alguno de ciencia ficción.
Un abrazo
Arte, lo que planteas lo he pensado muchas veces, el interior de los jueces. Das a entender que el acusado es el que le hizo la pirula o así. Pobrecillo. Me has llevado a un fiscal de mi pueblo que pobre del homosexual y comunista que cayera en sus manos. Suerte a fin de mes.
Hola Javier, gracias por tu visita. Hombre si el acusado es además quien le ha perjudicado, va listo como bien apuntas. Yo iba más por el estado de ánimo de su señoría.
Te he visto genial en las fotos de la quedada de ENTC, aunque ahora que me fijo en la portada del libro, yo pienso ir por ahí aunque no me inviten.
Abrazos
Como todavía somos humanos, podemos errar en nuestros juicios. Cuando manden las máquinas serán ellas las que se equivoquen (o se fundan…)
Un abrazo.