98. Todo es posible Calamanda Nevado
Me angustiaba considerarme un objeto extinto en el negruzco universo ingrávido. Esta oscuridad rocosa de desierto sin destino la gobierna El Señor del Polvo Estelar. Iba a darme por vencida cuando albergué en mis entrañas un sistema complejo. Sospechó lo que mi matriz contenía, y me exige “ese ser de otra magnitud”, así lo llama, para desarrollar sus planes.
Observo la materia inhóspita de mi planeta y me pregunto si él sobreviviría en este espacio.
El Señor del Polvo Estelar quiere saber. Inquiere. “Si llevas un ser luminoso inexorablemente mostrará su luz y lo conseguiré. Si es perecedero y extinto como tú, morirá en tí o será un fósil errante. No viene para darte amor, sino dolor”. No contesto que “eso” se comunica en mi lenguaje, emite nuevas sensaciones y murmullos orbitales, haciéndome inmensamente feliz.
Todo parece indicarme que El Polvo Estelar detecta el próximo nacimiento de mi fruto. Él me gobierna, hará igual con esta vida aún sin sombra. Temo. No cejan sus amenazas. Se hará con mi liviano descendiente sin remedio.
Decidí marcharme un anochecer. Jirones de nebulosas me trasportaron hacia estrellas cómplices. Cuando el Tirano Estelar quiso darse cuenta la alianza de meteoritos iniciamos una nueva era.
Un relato muy elaborado, con un lenguaje estelar. En el centro, la gestación de un ser humano, amenazado por otro ente poderoso que pretende arrebatárselo a su madre legítima, que resulta no ser tan débil como ese prepotente tirano suponía, que se enfrenta de forma rebelde a lo que parece su destino y escapa para comenzar una «nueva era», haciendo bueno ese título esperanzador.
Un abrazo y suerte
Solo la última frase «una nueva era», de la mano de la esperanza, que te fuerza a volver al título, con el que interrelaciona, ya hace bueno al micro. Luego está el lenguaje, la textura, la atmósfera; los personajes, el conflicto y el cambio, sobre todo el cambio.
Me parece un gran texto. Y creo que sí, que la verdadera revolución se va a tejer desde la lontananza de los territorios siderales. Luego, ya se nos contagiará, algo por lo menos, espero.
Te felicito. Suerte.
Besos.
Ángel, EDUARDO, qué comentarios de lujo sabeis darnos. Gracias por los deseos, el tiempo, y las palabras. Abrazos.
Hola, Cala.
Esa nueva madre es fuerte y no se va a dejar amedrentar. La nueva era espera y está mucho más cerca de lo que el tirano supone.
Muy bueno lo de las estrellas cómplices, con ellas tiene el futuro menos incierto.
Abrazos, besos y suerte.
Una fantasía con mucho realismo, contada con originalidad.
Muy bueno, Calamanda.
Suerte
Towanda, María Jesús, J u a n, es un placer contar con vuestros análisis. Me encanta vuestro apoyo. Besos y gracias.
Me gusta mucho cómo has mezclado en tu relato la ciencia ficción y el terror apocalíptico. Lo has ambientado genial y la narración tiene mucha fuerza. Un beso y suerte, Calamanda.
Hola Calamanda. Nos propones un futuro bajo el poder de la tiranía y el terror del miedo. Pero lo aderezas pletórico de fantasía, y con un final esperanzador.
Me gustó mucho. Suerte.
Ton.
Belén, Ton, Si, por ahí circula la tirania y el terror. Menos mal que se abre la esperanza en esa nueva era. Gracias y besos
Inquietante, Calamanda. Y magistral el haber unido en el relato, como si tal cosa, las palabras, matriz, ser engendrado y polvo, aunque este sea estelar… Muy bien.
Excelsa tu manera d narrar, cual si fuese poesía, nos pintas en un escenario de horror la esperanza de una vida que puede llevar al cambio.
Muy bueno!
Un abrazo y suerte.
Marcos, Moli, gracias por apoyar el relato. Abrazos
Delicada manera de plasmar con imágenes cósmicas y fantásticas una metáfora de lo que bien podría ser el tiranismo real y presente en algunos lugares no tan lejanos.
Una madre, siempre es una madre en cualquier espacio, tiempo o era. Cuando presiente que le van a rebatar al hijo que ahora alberga en las entrañas decide huir por esas nebulosas.
Que bien has narrado la idea, como nos hemos dejado llevar por esos sentimientos de tu protagonista y que final más bonito. Esas estrellas cómplices y su alianza de meteoritos, me encanta.
Un beso Calamanda
Uff, en la primera lectura no me he enterado de nada. En la segunda, tampoco. No sé, me cuesta. Lo siento por mí. Suerte.
Edita, M Belén y Javier, gracias por comentar. Si, no veo muy alejada esta realidad de las que se viven en ciertos paises. Besos
Un génesis a caballo entre lo metafórico y lo misterioso al que le has dado una gran fuerza narrativa. Mucha suerte 🙂
Tiranía, miedo, libertad y coraje en el mismísimo centro del universo, pero extrapolable a cualquier mundo y sociedad. Genial metáfora de un nacimiento en todas sus interpretaciones. Abrazos, Calamanda.
Me encanta el uso del lenguaje. Esa metafora del polvo estelar guardo mucho parecido con la simiente dorada y volátil de dioses y hombres que gustan de sembrar hijoos y luego desaparecer para después volver a reclamar un hijo cuando les conviene y les sirve para sus propósitos.
Un beso para Cala.
Juan Antonio, Salvador, Patricia, gracias por comentar amablemente. Tambien lo veo así, el mundo que nos rodea da mucho juego. Por qué en alguna parte del universo no se rigen por normas parecidas a estas. Besos.
Buen día, Calamanda. Me gusta como escribes. ¡Y qué inventiva tienes! Eres una creadora de mundos. He visto que has estado escribiendo mucho últimamente. Has estado de finalista en varios certámenes. Espero que los éxitos continúen. Un abrazo.
Me gusta mucho este relato tan optimista. El final augura un buen desenlace.
Ella lejos del alcance del tirano.
Se ve que lo malo abunda, aunque estén en otra galaxia.
Un abrazo.
Óscar, Virtudes. Gracias por vuestro apoyo. Parece que los males de este mundo no nos dejan en paz y salen a relucir cuando inventamos otros. Abrazos
Pues muy original y muy elaborado este relato. Has usado la imaginación para crear una historia que tiene dentro de una apariencia técnica y científica, un fondo muy humano y tierno. Me encanta esa mezcla y la resolución. Bien por tu personaje. Suerte y un abrazo.
Antonia, gracias por tus apreciaciones y tu amabilidad. Abrazos.