05. ESCALAFÓN DE SEDENTARIOS (Jesús Alfonso Redondo LavínI)
Ayuntamiento de Santander, crónica del Cantábrico de 17/7/1925:
“El ex cabo de arbitrios don Ventura Arcaute solicita ingresar en el escalafón de sedentarios. Informa Secretaría que debe accederse a ello, y así se acuerda por la Comisión”
Realmente no se trata de mentiras, pero no son un seco:” al pan pan y al vino vino”.
Yo no sé qué es o qué fue el escalafón de sedentarios, no lo he encontrado en la Wikipedia, pero suena bien. No me cabe duda de que se trata de un eufemismo como el de “pasó a mejor vida” en lugar del crudo lenguaje de se murió o se mató.
Supongo que los primeros sonidos de los hombres, tras los gruñidos de sus antecesores, fueron palabras secas que iban al grano, sin florituras, como porrazos. Los sabios griegos y sus peripatéticos, sospecho también desde su escalafón de sedentarios, las convirtieron por disfemismo en puñales y por eufemismo en cuchillos para esparcir mantequilla sobre rebanadas de pan. Incluso lo celebraron en sus nombres de pila: Eufemia la del bien hablar y Crisóstomo el del buen discurso.
Pues allí dejamos a nuestro Ventura Arcaute gozando, espero que fuera por muchos años, en su escalafón de sedentarios.
Los primeros sonidos humanos para designar objetos o situaciones debieron de ser muy básicos. Mucho más tarde surgieron los eufemismos. Aunque las necesidades básicas no cambiasen mucho, todo comenzó a complicarse, al tiempo que el lenguaje, que no hace sino revelar lo.que somos y cómo somos en cada momento. Sean verdad o mentira tus historias, a ti siempre da gusto leerte, Jesús.
Un abrazo y suerte
Con tu “escalafón de sedentarios” me ha venido a la imaginación una playera cola de hamacas con gente tumbada, leyendo y siguiendo la norma del “il dolce far niente”. No sé si Ventura Arcaute llegó, en su final, a disponer de una jubilación merecida semejante a las que disfrutamos los privilegiados en España. No me suena mal esa expresión “escalafón de sedentarios”, lo que me admira es esa habilidad tuya de descubrir historias escondidas de Cantabria. Suerte Jesús, te la mereces.
Es genial este “escalafón de sedentarios”, pero existió realmente esa expresión?
Un micro con regusto antiguo que en realidad es muy actual, la mayoría de los que llegan a una edad, se jubilan, al menos en nuestro país. Asunto de mucha enjundia porque asegura el sustento de quienes ya no pueden buscárselo.
Me gusta esa interpretación del escalafón de sedentarios como «pasar a mejor vida», aunque a mi al principio me haya sonado más a «pasar a segunda actividad», es decir, de un trabajo físico duro a hacer papeles. Algo más «sedentario» en sentido literal.
Un abrazo y suerte.
Gracias por los honores: yo me siento integrante de ese escalafón de sedentarios. Sea lo que sea en realidad, me apropio el término. No hay mentira más dulce que el eufemismo, y a mí me encanta el dulce. ¡Estupendo!