37. Corazones blancos, sangre roja y un alma negra
Magüi le había contado cientos de veces cómo su madre murió en el parto y cómo su padre la llevó a la cabaña, recién nacida, envuelta en una estera vieja. Había cuidado de la niña desde entonces, alimentándola con leche de cabra y curando sus bronquitis con una flor que crecía junto a las plantaciones de azúcar, previamente cocida y mezclada con la leche caliente.
La pequeña aprendió a amar a los pájaros, las selvas y a todos los animales que vivían en la tierra. Hasta que un día su padre vino a buscarla. Le dijo que ya era mayor para aprender el negocio y encargarse de la hacienda cuando él muriera.
Eloise se abrazó a su madre negra, que correspondió al abrazo con lágrimas. El amo las separó y empujó a la esclava con tal fuerza que cayó contra el suelo formando un gran charco de sangre roja.
Su padre la cogió con fuerza de la mano y la condujo hasta la casa grande. Encerrada en su nueva habitación, con los ojos muy abiertos pensó que la mejor manera de vengar a Magüi era liberar a todos los esclavos que trabajaban en la casa y en la plantación.


Ea de bien nacidos ser agradecido. Tu protagonista sabe que no se puede devolver a nadie a la vida, pero sí poner algo de equilibrio en un mundo injusto, aunque solo sea un poco.
Un abrazo y suerte, Almudena
Muchas gracias, Ángel, por tus comentarios siempre certeros.
Un abrazo.
Inicio de cuento de hadas a final con venganza.
¡Qué texto tan fluido!
Como te escribió Angel, hay que balancear .
Un saludi
¡Gracias, Hugo! Me gusta esa apreciación de «inicio de cuento de hadas». Tenía tan claro el desarrollo del relato desde que lo empecé a escribir que no me había dado cuenta del contraste.
Hola, Almudena, ¡cuánto tiempo!! Jejeje.
Cuando el amor se cultiva como ha hecho Magúi con Eloise se convierte en una fuerza capaz de derrobar fronteras.
Me gusta la belleza con que cuentas la historia y me encanta su final.
Un abrazo y suerte. Y gracias por todo!
¡Muchas gracias, Rosalía, por u comentario y por venir!
Hola Almudena
Me gustan este tipo de historias, el ambiente, los ingredientes… tú protagonista, al fin, prepara su venganza para saldar deudas y equilibrar todo.
Enhorabuena
Muchas gracias, Alberto.