63. REINO EN LA TIERRA
El niño vino al mundo en un remoto lugar en el que mucho tiempo atrás probablemente muy cerca habría pajares que abastecían de comida y servían de cobijo a vacas y bueyes y adonde muchos pastores cuidaban a sus rebaños de ovejas alrededor de un fuego iluminando el negro de la noche contando largas historias en las que imaginaban un futuro bien diferente y próspero lleno de buenos deseos para ellos y sus familias en el que reyes y dioses no interrumpirían el de sus hijos y nietos con sus falsas ofrendas y reinos salvo el del cielo lleno de blancas estrellas iluminando la larga senda por el buen camino.


Ojalá fuéramos más sencillos, aunque se rozara lo bucólico, pero, probablemente, entre esos pastores acabaría surgiendo un líder que sembraría algún tipo de cizaña, por envidias, celos o afán de poder, que enardecería a los demás contra sus vecinos, y así…
Yo me apuntaría al mundo ideal de tu relato, al que no le hacen falta comas ni ningún tapujo para transmitir un mensaje.
Un abrazo y suerte, Antonio
Antonio, te ha quedado muy propio para las fiestas que se avecinan.
Desde luego, el mundo no se parece al que imaginaron.
Un abrazo y suerte.
Un relato muy original. La reescritura de una historia por todos conocida, sin adornos (signos de puntuación), que funciona como un paseo sin pausa del pasado al futuro. Un futuro lleno de esperanza colectiva, sin pretensiones, tan lejano de lo que estamos viviendo. Quiero pensar que aún estamos a mitad de camino y el Reino está por llegar…
Suerte con él!
Saludosss
Amén 😉
No lo pudiste bordar mejor, buen punto final. Gracias y feliz año.
Os agradezco a todos vuestros comentarios. Que todo lo que venga sea para mejor. Un gran abrazo