78. Un actor de método
Salgo de mi camerino con gafas de sol. Mi compañera de reparto ―mucho más joven que yo y vestida con el hábito―, deslumbra con su mera presencia. El director, enfurecido, brama que me las quite. Yo obedezco, pero mis ojos siguen sin acostumbrarse y los entorno.
―¡No, no y no! ¿Sería alguien tan amable de decirle a ese Don Juan que haga el favor de abrir los ojos como platos?
Mi mirada es mi mayor activo. Soy capaz de explicar historias solo con mis ojos y los movimientos de mis cejas. Así que me esfuerzo, los abro de par en par, noto el picor, cómo las lágrimas están a punto de brotar. Resisto. La cámara está encendida. Ella recostada en el diván, yo acariciando sus manos, ella cerrando los ojos, suspirando. Abro la boca, muevo mis labios y entonces el silencio que se sostiene durante unos segundos. Miro a mi alrededor desconcertado, no identifico al que ha de mostrar los intertítulos. Indignado, vuelvo a ponerme las gafas y me encierro en mi camerino. Acepté un cambio en el contrato, pasar del blanco y negro al color, pero jamás saldrá una palabra de mi boca.


Tú de actuar sabes un rato, y de escribir también, no hay más que ver la psicología de este personaje, que puede pasar del cine en blanco y negro al de color, aunque con esfuerzo, pero del mudo al sonoro ya resulta demasiado para él. A veces no es fácil adaptarse a los cambios y hay quien no lo consigue, puede que, por eso, este Don Juan se centra en el teatro clásico.
Cuánto tiempo sin leerte, Bea.
Un abrazo, suerte y Felices Fiestas, si puede ser, con croquetas.
Hola, Ángel, complicado poder escribir todo lo que quieres y de algo ha de servir la Navidad y no solo para comer ☺️ Escribir aquí siempre motiva, además, por tus inteligentes, amables y acertados comentarios.
Un abrazo enorme, amigo
Bea, es curioso que algunas estrellas del cine mudo, como tu actor, dejaran de brillar al llegar el sonido. Y es si, por ejemplo, tienes voz de pito, no puedes representar a Don Juan. En ese sentido el cambio de blanco a negro a color fue menos traumático.
Un abrazo y suerte.
Hola, Rosalía
Efectivamente, el paso del cine mudo al sonoro tuvo que ser un terremoto para las estrellas del momento.
Muchas gracias por tu comentario ☺️
Qué bien se ve al personaje y que bien escenificado el cambio. Enhorabuena, Beatriz. Espero verte pronto de nuevo.
Hola, Manuel
Muchas gracias por tu comentario. Me alegra saber que te ha gustado el relato y la imagen que describes que te ha transmitido.
Yo también espero que tengamos ocasión de volver a coincidir, que el 2026 nos tenga guardados muchos encuentros y literatura.
Abrazos.