03. PADRE
Tu fe en que verías llegar de nuevo la democracia fue una esperanza inútil, padre. La muerte y las cenizas llegaron antes y te llevaron, aún joven, de este mundo.
Tus hijos sí conseguimos verla, y disfrutarla, pero, lamentablemente, quienes te la negaron a tí siguen entre nosotros, conspirando para hacerla desaparecer de nuevo y, con el inmenso poder de su dinero y los votos de los desmemoriados, lo lograrán.
Sigue descansando en paz, allá donde estés, padre.


La fe no hay que pederla nunca, a pesar de los vaivenes y retrocesos. Imagino que en tu relato, como en otras ocasiones, hay autobiografía, porque la vida está llena de historias sin que sea necesario siempre inventarlas, o mirar muy lejos.
Un abrazo, suerte y feliz 2026, Puri
Pues sí, Puri, hoy más que nunca cobra sentido aquello de que quien no recuerda el pasado está condenado a repetirlo. Tengamos fe en que no se pierda la memoria ( ni la cordura)
Un abrazo y suerte.
Gracias por tu comentario y por tus deseos, Ángel. Y sí, en efecto, de nuevo hay verdad y no ficción en este doloroso recuerdo. Lo que más detesto en este mundo es la injusticia, y fue muy injusta la corta vida de mi padre, un hombre bueno pero perseguido sólo por pensar diferente. Cuesta mucho tener fe y confiar en la esperanza viendo la cara más oscura del mundo. Un gran abrazo, querido amigo, y que este año te traiga lo mejor de lo mejor.
Y que la historia se repita una y otra vez… no es justo.
Mucha suerte con el relato, Puri. Y con lo bonito de mantener en el recuerdos a padres buenos.
Qué razón tienes, Rosalía, y que hermosos son tus deseos, como casi siempre pero, lamentablemente, yo ya no creo en la fe ni en la esperanza viendo el peligroso rumbo por el que transita el mundo y sabiendo, por propia experiencia, que la Humanidad no aprende jamás nada. Un abrazo enorme y mis mejores deseos para tí en este nuevo año, guapa.
Entiendo tu relato, con color y sentimiento autobiográfico. Y entendería perfectamente que la palabra fe te chirríe. Más aún: aunque por razones diferentes, estoy de tu parte.
Son tiempos oscuros.
Va a tocar defender lo que parecía que ya estaba ganado.
Un abrazo y suerte.
Muchas gracias, Beatriz, por tu reflexión. Y tienes razón, la vida no es justa muchas veces pero, asumiendo ese doloroso hecho, podemos consolarnos con los más bellos recuerdos de aquellos a los que amamos y que nos amaron incondicionalmente. Y eso es sanador. Un beso, guapa.
Edita, guapa, otra vez te doy las gracias por tu cariñoso comentario, siempre dulce y empático. Aunque el dolor se viva en solitario, siempre consuela saber que hay alguien, ahí fuera, que lo percibe y lo entiende. Un beso enorme, querida amiga.
Hooola, Gabriel. Qué razón tienes, amigo. El bienestar, la democracia, y los derechos tan arduamente conseguidos, nunca son inamovibles ni duraderos. La historia nos lo demuestra día a día, obligándonos a defender hasta lo obvio cuando las fuerzas oscuras nos amenazan. Muchas gracias por tu reflexión, tan certera, y un fuerte abrazo, guapo.
Hola, Purificación:
Pues que se cumpla la última frase de tu relato. Como le dé por mirar las noticias, a lo mejor se altera.
Un relato intimista, emotivo y sincero que golpea con fuerza en el lector.
Gracias por compartirlo
Muchas gracias por leerme y por tu amable comentario, querido Hugo. Y sí, en efecto, ojalá que, allá donde esté, no haya redes sociales-cloaca, ni canales buleros, ni pseudoperiodismo vergonzoso, ni…Ni tanto matón de colegio a nivel mundial. Un abrazo, guapo.
Que certero es tu texto, lo secundo totalmente.
Y no voy a decir más porque tú lo has dicho muy bien. Solo diré como dicen Vetusta Morla “ Hay tanto idiota ahí fuera”
Un abrazo
Desde luego que sí, querida Gema. Hay mucho, pero que mucho idiota suelto, y alguno, desgraciadamente, muy, muy peligroso además. Parece mentira que hoy en día, después de casi un siglo de avances, hayan vuelto, y en tal cantidad, que si volaran no se podría ver el sol. Muchas gracias por entenderme siempre tan bien. Un abrazo, guapa.
Más allá del corte biográfico que sé que tiene la historia, la muerte es una pérdida de todo lo maravilloso que da forma a este mundo, pero al menos nadie solivianta el descanso en paz de quienes se fueron. La incertidumbre es para los vivos. Ojalá nada se repita, salvo el amor. Bello texto, Puri, con un final tremendo. Mucha suerte. ¡Abrazo!
Mil gracias, querido Raúl, por tu cariñoso y certero comentario. Coincido en todo contigo y, aunque con mucho esfuerzo mental, me esmero en llegar a confiar en que realmente exista algún lugar en el cual el verdadero descanso sea posible. Un abrazo, guapo.
Quizá lo que no se deba perder nunca es la fe en nosotros mismos, que posiblemente es responsable de la mayoría de logros de la Humanidad. Y hay momentos en los que esa fe hay que redoblarla y no permitir que las circunstancias nos la arrebaten, como ahora. Un abrazo grande, Puri.
Muchas gracias, querida Ana, y qué razón tienes porque, en efecto, nadie nos conoce mejor que nosotros mismos y, por tanto, nuestra propia fe personal suele ser bastante certera, incluso para los bastante descreídos, como yo. Otro abrazo enorme, guapa, y hasta pronto.