30. Limbo
Y Él añadió «con esto tiráis un tiempo, chavales» y nosotros transcribimos su Palabra en el Libro Sagrado. En su Segunda Venida, nos proveyó de leña seca, aparatos de luz, extraños recipientes con alimento y varias mantas. Arrodillados, tras implorarle que no nos llevara aún a su Reino, lo vimos alejarse por el túnel. Se elevó por la Escalera de Jacob, llenó de claridad el Círculo y, antes de desaparecer, dijo «puta tapa, cómo pesa».
Palabra del Señor.
Asamos diez ratas para celebrar su Segunda Venida. Después bailamos alrededor de la hoguera, nos bañamos en nuestro río y nos emparejamos bajo las mantas, como hacían nuestros padres antes de partir.
Ahora estamos montando un altar junto a la Escalera de Jacob para ensalzar nuestras oraciones. En el centro hemos colocado un dibujo de Él, con su túnica azul y corona blanca, y, a su lado, la hoja que dejaron nuestros padres. En ella descansa el Primer Mandamiento, «Cuidaos mucho», el Segundo, «Rezad y Él vendrá a vosotros» y el Tercero, «No salgáis nunca».
Y no saldremos, esperaremos aquí para que nos encuentren cuando regresen, pero, mientras tanto, seguiremos elevando nuestros rostros hacia el Círculo. Hasta que Él vuelva a iluminarnos.

