46. BUENA FE, S.A. (Mariángeles Abelli Bonardi)
Sin distinción de credo, raza o religión, los Cristos y los Budas, los santos y las beatas conviven bajo el mismo techo: todos nos rodean con llagas y con cruces, aureolas y pies descalzos…
Cuando un devoto compra una estampita o un acólito una estatua, tocamos el cielo con las manos: la fe es un negocio muy lucrativo… Abre paraísos fiscales, lleva a edenes terrenos, y compra salvaciones que muchos anhelan y pocos, muy pocos, alcanzan…
A cada santo le llega su día, y nosotros nos encargamos diligentemente de que así sea. En estos tiempos que corren, el santo de moda es San Expedito, patrono de las causas urgentes… ¿Quieres una pronta solución a tus problemas? Recurre a San Expedito. Con la buena fe que nos caracteriza y por un muy módico precio, te lo enviamos a domicilio…


Todo tiene un precio. La fe, también. Y donde haya un negocio a la vista, nunca faltan aprovechados que lo vean, aunque sea a costa de la buena fe (que no fe buena) de los más creídos (que no creyentes, aunque también). ¡Muy bueno!
¡Muchas gracias, Edita! Este mundo da para todo… Donde unos pecan de ingenuos, otros lo saben ver y sacan ventaja de esa buena fe sin el más mínimo escrúpulo… Me encantan los juegos de palabras que hiciste: «buena fe (que no fe buena)», y «los más creídos (que no creyentes)», y yo me atrevería a agregar «crédulos»… Hay que ver cómo cambia el matiz de significado dependiendo de si el adjetivo está delante o detrás del sustantivo, cosa maravillosa en este género del microrrelato que tanto nos gusta cultivar…
Como siempre, un placer leerte.
Un beso grande,
Mariángeles
Parece que estamos en el tramo de lo irreverente, campo expedito -nunca mejor dicho- a la guasa y la gracia (ya sea de Dios o de cualquier mortal).
Suerte y cariños.
Así parece, Rafa, jaja… Me da un poco de vergüenza confesarlo, pero si el micro me salió gracioso fue por casualidad, no por una decisión consciente de mi parte…
San Expedito es un santo muy popular aquí en Argentina y está reconocido por la iglesia. Siendo el santo de las causas urgentes, que deben resolverse ya, me pareció ideal incluirlo en el micro (aunque no le prometí nada, me parece que me va a tocar prenderle una vela para agradecerle su intercesión, porque el texto salió mejor de lo que yo esperaba, jaja).
Suerte y cariños para vos,
Mariángeles
Jajajaja, me encanta cómo has aprovechado el tema para sacar a colación el negocio que hacen ciertas gentes de cualquier cosa que se les pone por delante, sin distinguir lego o sacro. Muy bueno, Mariángeles.
Besos.
¡Muchas gracias, Ana María! Cuando vi que el primer tema de este año era la Fe, enseguida se me vino a la cabeza la imagen de una santería (esas tiendas donde se venden imágenes, crucifijos, y demás objetos religiosos) y se me ocurrió explorar esa veta de la Fe como negocio. Aquí en Argentina eso se da mucho en forma de puestitos montados a la salida de las iglesias o durante las procesiones de tal o cual virgen o santo… Yo aquí le di forma de sociedad anónima, y por lo visto, no les va nada mal, jaja…
Gracias por pasar a comentar y besos, M.
Amén.
Un tejido muy bien hilado.
Enhorabuena.
¡Amén, Antonio, por supuesto que sí, jaja!
Me encanta lo del «tejido muy bien hilado»…
Gracias por ese «Enhorabuena» y un beso grande,
Mariángeles
De cualquier cosa se puede hacer negocio, siempre hay personas dispuestas, con ojo comercial en la oferta y la demanda, esa es su verdadera y única fe. Como se trata de algo legítimo, al fin y al cabo, no se puede decir que actúen de «mala fe», como tampoco se puede criticar el nombre que le han puesto a la empresa, porque ellos creen en su negocio, y sus clientes que crean en lo que quieran.
Muy divertido, Mariángeles.
Un abrazo
Como dice el refrán, «Poderoso Caballero es Don Dinero», y vaya si lo sabe esta empresa… Tiene a su clientela religiosamente cautiva, y si con eso gana más, mejor que mejor, así que su fe en el negocio obviamente es absoluta… (que sea «buena fe» o sólo tenga la fachada de buena, eso ya es otro cantar…).
Me encanta que te haya parecido divertido.
Otro abrazo para vos,
Mariángeles
Y tanto que el santo de moda es Expedito. Y si hay que hacer dinero, pues se hace.
Tu texto tiene las palabras muy bien elegidas. Me ha gustado mucho eso y , obviamente, lo que cuenta.
Suerte
Está claro que esta empresa encontró a su público objetivo, y si San Expedito les sirve para hacer dinero, tanto mejor…
Me encantó lo de las «palabras muy bien elegidas».
Muchas gracias, Hugo, por tu apreciación.
Suerte y un beso grande,
Mariángeles
Hola Mariangeles
Qué texto tan ingenioso!
Una gran idea, esa empresa que usa así el santoral, jeje.
Enhorabuena y suerte
Un abrazo
¡Muchas gracias, Alberto! Me encanta que el texto te parezca ingenioso y te guste la idea. Como dice el refrán, «la necesidad tiene cara de hereje», y esta empresa lo sabe bien…
Otro abrazo y suerte para vos,
Mariángeles
La fe en el dinero sí que es universal y traspasa fronteras, así que por qué no explotar a los crédulos que voluntariamente deciden vaciarse los bolsillos para alcanzar paraísos futuros y conseguir a su costa una hermosa parcela con piscina y jacuzzi en esos «edenes terrenos» que mencionas. Un abrazo y suerte, Mariángeles.
Hola, Ana. Así es: el dinero es un ídolo con pies de barro, pero el 99,9% del mundo le rinde pleitesía con tal de alcanzar paraísos futuros y edenes terrenos que sólo un exclusivo 1% llega a disfrutar… El resto de los mortales siguen nadando contra la corriente, con mucha fe y sin lograr nada en concreto… Es triste pero cierto. Ojalá algún día sea más justo el mundo…
Gracias por pasar a comentar.
Otro abrazo y suerte para vos,
Mariángeles
Todo el mundo necesita algo en lo que creer, ya sea un dios, una idea, o una terapia. Y de eso se aprovechan los desaprensivos.
Tu micro lo cuenta de manera ingeniosa, enhorabuena.
Un abrazo y suerte.
Así es, Rosalía. A veces, más que una fortaleza, la fe termina siendo una debilidad de la que se aprovechan los desaprensivos… Mejor no pudiste haberlo expresado.
Qué gusto que el micro te parezca ingenioso.
Otro abrazo y suerte paea vos,
Mariángeles
Hola, Mariángeles.
La fe mueve montañas, y el dinero voluntades. Es triste que hoy en día todo se monetice de una u otra manera. Tu relato da fe de esto.
Espero que hayas comenzado el año muy bien. Un cálido abrazo.
Querido Barceló: Mejor no pudiste haberlo expresado. Hoy en día todo se monetiza, hasta la mismísima fe. Se le tiene más fe al dios visible del dinero que al dios invisible de cualquier religión… Me alegra haberlo sabido transmitir en el relato.
Si empezar el año muy bien significa volver a leer y a comentar los micros entecianos entonces sí, empecé el año muy bien… 😉
Otro cálido saludo para vos,
Mariángeles
Todo sirve para hacer negocios, y la religión no se podía quedar atrás.
Hola, Rosa. Yo creo que, en ese sentido, la religión siempre fue adelantada y.moderna, si pensamos en las bulas papales y los perdones que la iglesia viene concediendo prácticamente desde la Edad Media, por poner un contexto histórico… No sé cómo será en el caso de las otras religiones, pero la católica siempre se ha manejado así…
Gracias por pasar a comentar.
Un beso grande,
Mariángeles
Hola, Mariángeles. Me gusta tu micro por dos motivos: uno, porque he aprendido un santo nuevo «San Expédito», patrón de las causas urgentes; y digo yo que siendo la palabra expedición sinónimo de envío, bien podría ser este santo el más adecuado para rezarle cuando tienes prisa en recibir algo y no llega (jejeje). Y dos, porque denuncia el negocio que hay montado en torno a la fe. Hay algunos que utilizan de excusa eso de «ganarse el cielo», cuando lo que les interesa es de momento obtener ganancias en la tierra. Por supuesto, como venís comentando, también hay gente de muy buena fe, tanto creyente como no creyente. Buena propuesta, doy fe. Besos y suerte.
Hola, Juana. De todos los santos argentinos que consideré para abordar el tema de la fe, San Expedito me pareció ideal no sólo por ser el santo de las causas urgentes, que deben resolverse rápido, sino porque justamente se conecta con lo breve, con esa brevedad característica del microrrelato. Para que te des una idea de cómo le rezan los devotos, busqué la oración en internet, y es esta:
«Oración a San Expedito (Fiesta 19 de abril)
San Expedito de las causas justas y urgentes, intercede por mi junto a Nuestro Señor Jesuscristo, para que venga en mi socorro en esta hora de aflicción y desesperanza. Mi San Expedito tú que eres el Santo guerrero. Tú que eres el Santo de los afligidos. Tú que eres el Santo de los desesperados. Tú que eres el Santo de las causas urgentes, protégeme, ayúdame, otorgándome: fuerza, coraje y serenidad. ¡Atiende mi pedido!
(hacer el pedido). Mi San Expedito, ayúdame a superar estas horas dificiles, protégeme de todos los que puedan perjudicarme, protege a mi familia, atiende mi pedido con urgencia Devuélveme la Paz y la tranquilidad. ¡Mi San Expedito! Estaré agradecido por el resto de mi vida y propagaré tu nombre a todos los que tienen Fe. Muchas Gracias. Rezar un Padre Nuestro, Ave Maria y hacer la señal de la Cruz.»
Como acá no la puedo pegar, te sugiero que busques la imagen de San Expedito en internet para verla, porque tiene una simbología muy interesante.
Me encanta tu detallado y acertado análisis porque refleja justo lo que quise expresar: para algunos es cuestión de buena fe, y para otros, la cuestión es la fe en el dinero.
Qué gusto que te haya gustado mi propuesta (ya deseo leer la tuya).
Un beso y suerte para vos,
Mariángeles
El negocio de la fe, de vender esperanzas a los desesperados, qué triste sigue siendo ese «poderoso caballero es don dinero», que continúa impregnando todo, hasta la fe y la religión. Buen micro – anuncio, Mariángeles. Mucha suerte
Es cierto, Jesús. Qué triste que «don dinero» siga teniendo tanto poder, incluso para impregnar la religión y la fe de muchos…
Me alegra que el micro (y su matiz publicitario) hayan sido de tu agrado.
Un beso y suerte para vos,
Mariángeles