47. Copiloto 24×7
Un segundo, un aleteo, un centímetro menos y es suficiente. El chasis y los airbags también hacen su trabajo. Huesos, cristales y sueños fracturados. Lluvia, alcohol y gasolina lo inundan todo. Las sirenas te acunan en el vaivén de tu mente a la deriva, transitando entre los puertos del desamor y el naufragio laboral. Susurro en tu oído una brisa de recuerdos que hinchen tus venas: los abrazos de mamá al volver del cole, las noches alegres de acampada con los amigos, el primer beso escondido… y así arribas al hospital con un soplo de vida y el aura oxidada. Quieres echar el ancla y descansar ya pero el bisturí se lanza al abordaje de tus entrañas. Te mantendré a flote con la cantinela de que el mar tiene más agua dulce que sal y que todas las olas se pueden navegar, que sigo creyendo en ti, porque tú eres, y siempre serás mi ángel, y yo tu guarda.


¡Qué hermosura de texto! Un placer releerlo. Y ese juego de palabras final…
Precioso, Mel. Espero que la operación vaya bien.
Besos.
La fe en quien se quiere, más en los momentos difíciles, es un arma poderosa y necesaria. Un relato intenso, de entrega y fidelidad contra viento y marea.
Un abrazo y suerte, Mel
» Te mantendré a flote con la cantinela de que el mar tiene más agua dulce que sal y que todas las olas se pueden navegar…»
Te robo, con tu permiso, esta cantinela para recitarmela en los momentos bajos. Me ha encantado.
Gran relato.
Un saludo
Cuando la literatura trasciende la vida y todos somos capaces de encontrarnos en las palabras es que ha alcanzado su objetivo, que para mí no es otro que conmomver. Bello título, bello texto y bellísima prosa, Mel. ¡Suerte con lo que cuentas y con esta convocatoria! Abrazo.
Hola Mel
Un texto muy cuidado y conmovedor, cuyo protagonista es ese acompañante fiel, que custodia la enfermedad en primera línea.
Un placer leerte
Enhorabuena
De mayor quiero escribir así de bonito.
Qué gusto da entrar en esta página siempre. Te encuentras maravillas.
Enhorabuena y Suerte ♣
Maravilloso. Leído, releído y disfrutado.
Un abrazo.
¡Qué preciosidad!
No sé ni cuántas veces lo he leído, y cada vez me gusta más.
Gracias por esta experiencia.
Qué maravilla de historia. Lo del agua dulce y la sal y lo de navegar las olas es, sencillamente, genial.
Un abrazo, suerte, y que vaya todo bien.
Mel me has puesto la carne de gallina. Qué duro y a la vez tierno tu relato, precioso.
Decir que me encanta el micro se queda corto, Mel… Está narrado de tal manera que el lector puede ver todo prácticamente en camara lenta: cómo se abolla el chasis del auto, cómo se fracturan los cristales y los huesos, la brisa de recuerdos susurrada al oído, el corte del bisturí… Y lo que más me gusta de todo, esa subversión de los términos que expresan el sentir angelical: «…tú eres, y siempre serás mi ángel, y yo tu guarda.»
Como dije, «me encanta» se queda corto.
Un beso grande,
Mariángeles
Hola, Mel.
Coincido con los compañeros: una pasada de relato. Estupendo.
Un cálido saludo.
Gracias a tod@s por leer y comentar!
efectivamente hay que repetirse ciertas cantinelas que la vida te cambia en un segundo y te mete en aguas bravas, pero de casi todo se puede salir, y normalmente más fuerte.
Abrazos, compis,
Que le hable el ángel de la guarda, ya es original. Las imágenes que evocas y la situación extrema de la persona, llevan al lector en tensión hasta el final.