52. MOMENTOS CRUCIALES (A. BARCELÓ)
Todo el tiempo del mundo se detiene en un instante. En mi cerebro la amígdala se pone en guardia, el sistema límbico trabaja a pleno rendimiento y activa el hipotálamo y la corteza prefrontal. Soy un bloque de hielo, he conseguido minimizar al máximo los síntomas físicos de cualquier situación propia de lucha o huida, mi respiración y mi pulso son prácticamente normales y apenas transpiro. Mis neuronas dan la orden exacta a mis músculos y la acción se produce. He tenido que luchar contra todos mis miedos para conseguirlo, pero me avergüenza confesar que lo he hecho sin fe. Espero que no me obliguen a renegar de este acto, pues para bien o para mal mi voto ya descansa en el fondo de la urna.


¿Es idea mía o el que votó es un neurólogo? Pregunto por el detalle con el que describe lo de la amígdala, el sistema límbico, la corteza prefrontal, etc…. Antes de llegar a la palabra final del micro, «urna», pensé que se trataba de alguien sufriendo un ataque de pánico,o algo así… Comparado a votar irresponsablemente (que no fue el caso), que el protagonista lo hiciera sin fe es apenas un detalle, aunque a él lo avergüence, pero creo que a eso llevan las malas experiencias políticas, a votar de esa manera, con muy pocas esperanzas de cambio…
Así son los momentos cruciales, ponen a prueba la fe…
Me ha parecido muy interesante tu abordaje de la propuesta del mes, querido Barceló.
Un beso grande,
Mariángeles