57. LA FE MUEVE ( Rosa Gómez)
El hombre oraba a diario desde una colina próxima. Decía que podía mover la montaña de enfrente. Un día la tierra tembló. Convencido de que lo sucedido era consecuencia de sus oraciones, prometió consagrar el resto de su vida al culto. Así creó la Iglesia de la Montaña. Miles de fieles acudieron. Se construyeron edificios magníficos y negocios a su sombra.
Mientras, un grupo de personas meditaba en la colina próxima: repudiaban aquella iglesia y sus mercaderías. Unían su energía para conseguir que desapareciera. Un día, una columna de fuego surgió de las entrañas de la tierra y la montaña desapareció. Convencidos de su poder, decidieron crear la Orden del Volcán.


El poder de una fe contra otro, o una contraposición de fuerzas de la naturaleza. Como en tantos casos, al final todo es cuestión de fe, de en lo que cada uno quiera creer.
Un relato para la reflexión.
Un abrazo y suerte, Rosa
Gracias Angel. La fe sirve para justificarlo todo. Y sobre todo s la religión.
Jajajaja, me ha encantado. Tiene muy mala baba y una estupenda crítica, en mi opinión, a la estupidez humana.
Un abrazo
De acuerdo contigo. Siempre se ha dicho que el ser humano es capaz de lo mejor y lo peor.
Somos un caso!
Gracias Gema.
Rosa, está claro que quien no cree es porque no quiere, porque mira si es fácil. Y si la fe se combina con la casualidad, pues ya tenemos el quilombo armado. Muy bueno, la verdad.
Un abrazo y suerte.
Si Rosalia. Mi madre me decía que con la fe podía entender el misterio de la Trinidad. Yo le respondía que Dios no me dio el don de la fe. A partir de ahí la teníamos gorda, por hereje!
Un sin Dios esto de la fe!
Gracias por comentar.
Hola, Rosa. La fe mueve, y lo hace al punto de que es capaz de crear cultos antagónicos y contrapuestos de personas capaces de odiar, que quieren eliminar al otro, y está claro que en tu micro, la naturaleza los ayuda y hasta justifica (la creación de la Orden del Volcán me trajo recuerdos de Pompeya; hace unos años tuve oportunidad de conocerla y me encantó).
Ha sido un gusto leerte.
Un beso grande,
Mariángeles
Encantada por tu comentario. Lo alucinante es que algo que no podemos demostrar, que es intangiblte y muy íntimo, levante pasiones. Está claro que nos movemos más con el corazón que con la cabeza.
QUé bien hilado, Rosa, esa necesidad humana de creer más allá de su propio cuerpo, de buscar siempre el motivo, la circunstancia, el hecho para comenzar a profesar una nueva fe por los siglos de los siglos. ¡Suerte y abrazaco!
Gracias Raul. Somos muy complicados, cada uno de nosotros es único e intransferible!
La historia de las religiones (incluidos motivos económicos y envidias) resumida con una acertad metáfora montañosa/volcánica. ¿Qué será lo próximo que se adore? ¿Una inundación? ¿Un meteorito? ¿…? Qué más da. Vamos a seguir siempre en guerra por nuestras absurdas convicciones.
Un abrazo, y suerte, Rosa.
Si Rafa, necesitamos creer en algo que nos trascienda, que nos conmocione, que…. Dios, no tenemos arreglo!
Qué bueno Rosa, o sea que los que no veían con buenos ojos a los de la Iglesia de la Montaña, cayeron en el mismo desatino para formar la Orden del Volcán. Todo antes que reconocer que la madre naturaleza está por encima de nuestras limitaciones, sin más. Pero, nos cuesta tanto convencernos de que aquí puede acabarse todo…Muy buena tu propuesta. Un abrazo y suerte.
Gracias Juana, así es : quitaste tu pa ponerme yo.
Esa es la verdad, o lo parece.
Me gusta el planteamiento de ‘la Fe’ convirtiéndose en ‘mi Fe’. Mala cosa cuando la Fe nace del ego.
Buen relato, Rosa.
Antonio, eso es, cualquier cosa vale para conseguir un objetivo personal y la mayoría de las veces, interesado.
Gracias!!!
Ay, qué bueno. Dos caras de la misma moneda, dos puntos de vista tan opuestos como coincidentes, y es que no hay nada más grande como el egocentrismo de los humanos. Un abrazo, Rosa
Somos el ombligo, yo diría que el culo del mundo. Por donde se escupen todos los desechos de esta naturaleza, que pienso, es del todo inocente frente a nuestra condición depredadora. Y si la destruimos a ella, como no nos vamos a destruir entre nosotros?
Gracias compañero de fatiguitas!