60. Desde el andén
Enciende velas y quema incienso religiosamente. Se santigua al despertarse, al acostarse y en el medio. Termina cada frase con bendiciones y sidiosquieres. Cuando las cosas no salen como desea le reconforta pensar que no convenían, segura de que el universo siempre juega a su favor. Convencida de que el tiempo de dios es perfecto mira cómo el horizonte se traga el último tren.

