98. Paciente
Su madre permanecía inconsciente, conectada a varias máquinas que le hacían vivir. Aquella tarde, cuando Lucas llevaba unos minutos asiendo su mano, entraron el médico de planta y su ayudante virtual. Le dijeron que a su madre le quedaban 21 horas, 34 minutos, y escasos segundos de vida.
Lucas no habló. Le explicaron nosequé de algoritmos, estadísticas y demás… “Confíe en nosotros, haremos que no sufra” le dijo, a modo de conclusión, el asistente virtual. Y se marcharon.
La habitación se quedó sombría. «Eso es todo?» se preguntó Lucas. Sabía que no se podía encomendar a nadie ni nada que no fuera la ciencia; estaban perseguidas las demás creencias.
Pero no le importó.
Lucas sintió una confianza interior muy fuerte, y supo que su madre no moriría en 21 horas y 30 y pico minutos. Se acercó a la cama y cerró los ojos con fuerza mientras entrelazaba sus manos. Deseó con todas sus fuerzas volver a hablar con su madre.
Cuando pasaron unas horas, entraron en la habitación el médico de planta y su asistente virtual. Le explicaron nosequé de algoritmos, estadísticas y demás… “Confíe en nosotros, su madre no morirá” le dijo, de manera alentadora, el asistente virtual. Y se quedaron.


Por mucho que avancen los «‘nosequé’, algoritmos, estadísticas y demás», que no sustituyan a la fe humana y a la esperanza, que ambas vayan siempre por delante.
Un abrazo y suerte, Marca ¡campeón!