23. Infidelidad
Hoy se cumplen dos meses de la fatídica noche en la que Dedos reunieron el valor para desbloquear el maldito móvil. En un abrir y cerrar nuestro, la pequeña grieta que había nacido en Confianza se extendió a toda velocidad y terminó de resquebrajarla, reduciéndola a un triste y vacío montón de añicos. Corazón se declaró en huelga y desde entonces solo bombea en piloto automático, aunque se activa ligeramente cuando Cerebro, estresado por ser el único al mando, localiza una peli romántica en la tele. Pulmones tienen agujetas de suspirar a todas horas y nosotros sufrimos repentinas inundaciones que opacan nuestro habitual brillo. Oídos nos repiten una y otra vez que es cuestión de tiempo, que todos volveremos a funcionar a la perfección, pero nos cuesta creerles. Y menos hoy, que acabamos de detectar un nuevo estropicio: el causado por Estómago a Abdomen y Glúteos debido a los intempestivos atracones de chocolate y helado.


Jajaja, qué bueno, querida Sara. La crónica de un desamor desde el punto de vista de los órganos vitales del interesado. Nunca se me habría ocurrido plantearlo así, felicidades por tanta originalidad.
Y un enorme abrazo.
Muchas gracias, Ana María! Pues la idea salió de una frase de REC del año pasado, que ahora no recuerdo y por fin llegó la hora de sacarla del desván (emulando a una magnífica escritora que conozco 😉 )
Te mando otro abrazo enorme de vuelta!
Me encanta. Sobre todo por hacer una composición con los órganos y partes del cuerpo y salga esta chulada.@
Muchas gracias Rosa! Un abrazo
Todo lo que nos sucede termina reflejado en el cuerpo. Sentimientos y sensaciones producen reacciones físicas y químicas. Una sola palabra, la del título, explica la cadena de descripciones del relato, simpáticas para el lector, desgarradoras para tu protagonista. Está claro que los asuntos del corazón todo lo mueven y, muchas veces, desordenan.
Un relato divertido, original y bien llevado.
Un abrazo y suerte, Sara.
Gracias Ángel, sí, la pobre protagonista tiene un lío monumental en el cuerpo, esperemos que se recupere pronto. Un abrazo y gracias por comentar.
Ocurrentes personificaciones para tratar el desorden producido por una infidelidad, vista desde el punto de vista de los órganos, que tanto lo padecen también.
Gracias Edita por leer y comentar. Un abrazo!
Hola Sara
Un relato muy orgánico, jeje.
Original, bien construido… los órganos relacionándose en ese maravilloso caos que nos maneja, a nuestras espaldas.
Una delicia, la verdad
Enhorabuena
HOla Alberto, muchas gracias! Me alegro mucho de que te haya gustado este popurrí de órganos desordenados jeje. Un abrazo!
Sara, las consecuencias de un desamor han sido tratadas de miles de maneras. La tuya me ha encantado: original, divertida y bien contada. El atracón a chocolate y helado un puntazo.
Un abrazo
Muchas gracias Pilar, pues fíjate que estuve dudando si dejar lo del atracón de chocolate por ser un lugar tan común y al final me pareció que le daba un puntillo y lo dejé. Así que me alegra mucho tu comentario! Un abrazo
Una historia de desamor contada de un modo ocurrente y original. El título ayuda a entender el conjunto. Saludos y suerte.
Me alegra que te haya gustado, Antonio. Muchas gracias y un abrazo!
Genial!! La idea, el desarrollo, el final…
Mancantao!
Un abazo,
Carme.
Ay muchas gracias Carme, cuánto me gusta que te encante! Un abrazo y gracias por comentar!
Sara, me parece súper original, y refleja perfectamente el desorden que causa el desamor en el cuerpo. Muy chulo.
Un abrazo y suerte.
Gracias Rosalía! La tristeza, sea la del desamor o cualquier otra, nos descompone por completo. Un abrazo!
Maravilloso y bien llevado. Todo el cuerpo sufre por esa infelicidad. Por mirar donde no debía (o tal vez sí). Esos ojos llorosos cuentan mucho y muy bien, y la personificación de cada una de las partes, dándoles entidad de nombre propio, me ha encantado. Suerte y abrazo, Sara
Pues sí, ¡ojos que ven, corazón que siente! Muchas gracias Rafael, me hace especial ilusión tu comentario, te admiro un montón. Un abrazo de vuelta!
Gracias por un texto tan original, estilo película de pixar. Me ha gustado mucho el desordden que se ha creado en este cuerpo.
Gracias Hugo a tí, por comentar. Me encanta lo de estilo pixar! Un abrazo!
Ay, Sara, que tendrán el helado y el chocolate que tantos males quita? Un texto muy original y bien llevado, con el que más de uno, nos habremos sentido identificados alguna vez. Un abrazo y suerte.
Muchas gracias Nuria! Me alegra que te haya gustado, un abrazo de vuelta!