38, Manga por hombro
Padre nació descosido, deshilvanado, y cada mañana amanece disperso y desordenado. Hoy despierta con su mano derecha junto a la pierna izquierda. La blande por el tobillo, la zarandea bajo las sábanas hasta que choca con algo. Está seguro de que es el torso porque ninguna otra parte de su cuerpo tose de esa manera. Lo acerca hacia la pierna, engancha los corchetes y aprieta los broches que madre le cosió hace tiempo. Une cada parte, poco a poco, esperando no equivocarse. Tantea con las manos y encuentra la cabeza bajo la almohada. La abrocha, carraspea y abre los ojos. Farfulla porque la ha montado al revés. Cuando termina, se incorpora y se viste bien apretado para que nada se le desmonte. Hay días, sobre todo los que tiene prisa, que se compone sobre la alfombra, pero casi siempre cae primero el pie izquierdo y el día no funciona bien. A pesar de todo, al volver a casa le resulta placentero descalzarse y desmembrarse a voluntad, abandonar los problemas descabezados sobre la mesita de noche o cortarse las uñas de los pies sin agacharse. Insiste en que no hay mal que por bien no venga.


¡Madre mía, Rafa, qué derroche de imaginación! Una persona descosida que tiene que recomponerse cada día, menuda tarea. Menos mal que el hombre le ve las ventajas, debe ser del club del vaso medio lleno.
Me encanta cómo vas relatando el proceso, las dificultades que se encuentra, los broches que le cosió madre, montar la cabeza al revés, lo del pie izquierdo, o los problemas descabezados. En resumen, todo.
Maravilloso, en serio, me lo volveré a leer más de una vez, seguro.
Un abrazote fuerte fuerte.
Gracias, Ana María, por tu mirada y tu abrazo. Uno mío de vuelta.
Identificamos el desorden como algo negativo, pero para tu personaje supone relajarse, eliminar tensiones y límites, pasando por el orden corporal. Todos necesitamos abandonarnos algún rato, apartarnos de normas, formas y convenciones, para poder rearmarse hay que desarmarse antes; un corredor, antes de un maratón con todo su orden y disciplina, necesita haber descansado mucho.
Un relato de contrastes que anima a apuntarse a ese tranquilo desorden, o necesario descuido para recargar.
Un abrazo y suerte, Rafa
Así es. Casi recomenzar cada día, recomponernos y aceptar la fragilidad y nuestros límites o imperfecciones. Y, si se puede, sacar partido de ellas. Gracias, Ángel. Un abrazote.
¡Wow! Relatazo de mi tocayo. Un personaje desordenado intrínsecamente; original, divertido y, como siempre, bien narrado. De cabeza, o de hombro o de cadera -lo que aparezca primero- al libro.
Un abrazo.
Gracias, maestro. Que sepas que pensé en tu pierna cuando padre blandía la suya por entre las sábanas😜. Un fuerte abrazo.
Colocar cada cosa en su sitio, pero ser intrínsicamente desordenado de natural talante. Me ha gustado mucho este divertido relato, Rafa. Enhorabuena. Un fuerte abrazo.
El desorden tal vez tiene solución, y si no la tiene, quizás no es necesario pelear. Aprovechémonos de él. Un fuerte abrazo, Juan Manuel. Y cervezas cuando puedas. 🍻
Una descomposición interesante. Simbólica, aunque me cuesta atrapar el simbolismo. Aún así, qué bien suena y qué bien explicas este caos físico. Es posible que también sea psicológico.
Los párrafos finales dan la medida del extraño personaje: se conforma tal y como es, disfruta de los beneficios, y sigue viviendo.
Chulo!
Gracias, Rosa. Ese que indicas es uno de los puntos: la aceptación de las imperfecciones. También el esfuerzo de recomponerse cada día o después de cada golpe, de la fragilidad. Un abrazo.
Tu protagonista estaba deshilvanado, pero tú lo has bordado.
🤣🤣🤣 Gracias, Edita. Abrazote con doble pespunte.
Una gozada de relato, Rafa, con muchas lecturas. Me encanta en todas sus fases; cada una te transmite sensaciones diferentes, siendo la última la más gratificante, con ese reencuentro placentero del personaje con el lado bueno de su particular existencia. Nada tan reparador, desde luego, como desmontarse y aliviar las tensiones del día, como dormir cada noche a pierna suelta. Enhorabuena y mucha suerte con él.
Mucha gracias, Enrique. Encantadito de que te haya gustado y de que veas esas diferentes lecturas, que las tiene. Un fuerte abrazo.
Un gran relato que transmite un mensaje de optimismo, viendo la parte positiva cuando todo parece que está patas arriba. Me ha encantado.
¡Mucha suerte!
Gracias por comentarlo. Hay que intentar recomponerse, Sonsoles, para seguir, para luchar contra la cotidiana fragilidad y, en cierto modo, aceptar lo que no es remendable. Abrazote.
Mmmmm, cortarse las uñas de los pies sin tener que agacharse. Menuda suerte tiene «padre». Aunque ya te lo han dicho, me encanta este relato por sus múltiples lecturas. Una gozada seguir a este lego humano en su cotidianeidad.
Un abrazo, Rafa.
Gracias por comentar, María. Sí, es una suerte. Según avanzo en años, más se alejan los pies. Qué gozada sería, en ocasiones (no cada noche) poder desmontar algún trocito. También sostener una mano con la otra mano para rascarse ese rinconcito de la espalda que solo nos podemos rascar frotándonos contra troncos o paredes, como los osos. Un abrazote.
Me has llevado al mundo de Amanece que no es poco: Algo de eso le pasa a tu prota, que ya tiene bastante con organizarse para tirar durante un día.
Maravilla de desorden.
¡Enhorabuena!
Gracias, Esperanza. Soy amanecista, lo confieso, y me encanta que lo absurdo pueda parecer normal. Qué grande Cuerda. Un abrazote.
Hola, Rafael:
Qué maravilla de texto.
Me gusta especialnment: «Hay días, sobre todo los que tiene prisa, que se compone sobre la alfombra, pero casi siempre cae primero el pie izquierdo y el día no funciona bien. »
Saludos y enhorabuena.
Gracias, Gabriel. 🤗 Que gustito que te guste. Un abrazo.
Relatazo, Rafa. ¡Vaya gozada! Es una maravilla. De cabeza al libro.
¡Enhorabuena!
Gracias, Pablo. Espero que sea el texto el que vaya de cabeza al libro, que ya no tengo edad para hacer el salto del tigre con la calva por delante. Abrazo inmenso.
La importancia de recomponerse cada mañana para afrontar el nuevo día con buen humor. Es una visión optimista de una dolencia crónica que todos en casa tienen normalizada. Fantástico hasta el título. Me encanta.
¡Mucha suerte con él!
Besos
Gracias, Nuria. Esa es la idea. Lo que nos cuesta muchos días salir de la cama hacia el mundo que dejamos el día anterior para recomponernos y recomenzar. Abrazote.
Muy bueno, Rafa
¡Abrazo!
Gracias, Aurora. Y abrazote de los grandotes. 🤗
Hilarante y loquísimo tu estupendo micro, querido Rafael. Quienes somos más bien desordenad@s lo entendemos muy bien, te lo aseguro. Enhorabuena y un abrazo, guapo.
🤣¡Viva desorden la viva vida el y! Gracias, Puri. Un abrazote.
Una maravilla donde las haya. Me ha encantado. Enhorabuena y suerte.
Un abrazo grande 🤗
Gracias, Nuria. Encantado de que te encante. 🤗 Un abrazote.
¿Pero que maravilla es ésta? Atrapa desde la primera frase y concluye en positivo. Y se puede leer literal, como una fantasía, o rascar y ver otros significados. Es un micro perfecto.
Un abrazo y suerte (no te hace falta)
Muchísimas gracias, Rosalía. Un abrazo grandote.
Los que somos poco flexibles a la hora de cortarnos las uñas de los pies agachados sólo podemos imaginar lo fácil y cómodo que debe ser hacerlo para este deshilvanado señor, y la verdad, nos da un poco de envidia, igual que eso de dejar los problemas (comecocos, si los hay) descabezados sobre la mesita de luz…
«Siempre hay un roto para un descosido», dice el refrán, pero no todo el mundo tiene alguien que le cosa los broches y le enganche los corchetes… Definitivamente, hay cosas que no tienen precio y no hay mal que por bien no venga…
Me encantó, Rafa.
Un beso grande,
Mariángeles
Mil gracias, Mariángeles, por comentar y por unirte al grupo de los que envidiamos a quienes se cortan las uñas de los pies sin necesidad de resoplar. 😅 Un abrazote.
Hola Rafael, he leído atentamente y muy despacio tu relato porque es de los que hay que saborear. Es verdad que tiene varias lecturas. En mi caso, y por lo q me toca, leyendo me he acordado de todas esas personas con enfermedades neurologicas. Para ellos levantarse todas las mañanas ( es un decir), y recomponer el garabato es un acto de valentía.
Mi hermana murió de ELA hace año y medio con el sentido del humor intacto. Nos lo puso
muy fácil. Lo que nos hubiésemos reído las dos con tu relato, tan real, divertido y bien escrito.
Gracias 🤗
Gracias, Pilar. Y qué maravilloso es el humor para existir y resistir. Un abrazote… No, mejor dos.
Si el desorden viene acompañado de semejante exhibición de ingenio y sentido del humor, viva el desorden. ¡Enhorabuena, Rafael! Es genial. Un abrazo. Suerte no creo que te haga falta.
Gracias, Juana. Como con cualquier otro aspecto de la vida, el desorden es necesario, aunque solo sea para apreciar el orden. Y viceversa, claro. Un abrazo.
Aunque no lo hubieras firmado, sabría que es tuyo, jajajajaja. CRACK,
Te abrazo por pedacitos.
Gracias a miles, Toti. Cestas y cestas de besos y abrazos. 😘
Hola, Rafa
¡Qué bonito, que bonito, que bonito!
¡Enhorabuena!
🤗Gracias, Cecilia. Abrazote.
En 42 comentarios ya te habrán dicho de todo.
Así que yo me conformo con decirte: Gracias
Gracias a ti, Hugo, por pasar, leer y comentar. Un abrazo.
En serio, es precioso y una idea muy original
Qué maravilla surrealista, imaginativa y llena de significado en ese padre que lleva el desorden por bandera, y que se descompone y se reconstruye día a día. Muy visual, divertido y de los que se mantienen en la memoria. Bravo, Rafa. Un abrazo
Mil gracias, Jesús. Otro abrazo de vuelta, cachis, que este año no pudimos coincidir por Cantabria.
Un relato bien hilvanado, con su dosis justa de surrealismo y de humor. Un saludo, Rafa.
Querido Rafa, como ya te han dicho casi de todo solo me queda comprarme un sombrero para descubrirme ante este micro.
Enhorabuena, un abrazo y mucha suerte.
El pricipio de toda vida, y más la de los padres, es el de ordenarse y desornedarse a cada rato. Si fuera anónimo, habría reconocido tu mano con los ojos en los pies. Belleza de idea y de ejecución. Suerte no la necesitas, solo abrazotes.
Gracias, Antonio, Rafa, Raúl, por dedicar tiempo, fermosos. Abrazos.