Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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26. El nudo de Merlín

Pasábamos los veranos en un pueblo cercano a Barcelona, nos gustaba llamarlo Camelot. Antes de salir a jugar, siempre nos reuníamos en el salón de casa, en torno a una mesa redonda y carcomida por el tiempo. Allí sentados, con la merienda en una mano y el tirachinas en la otra, trazábamos el plan de la tarde. Por fortuna, el sabio Merlín, que solía ir un paso por delante, nos libró de alguna que otra catástrofe; excepto de la última, la del árbol, donde él mismo anudó la cuerda de cáñamo a la rama más alta. Desde entonces, a los caballeros nos une un juramento. Y, aunque cada vez nos cuesta más volver al jardín, nuestro mago nunca nos pierde de vista. Nosotros fingimos que jugamos mientras él nos observa, en silencio, de pie en una esquina, con la mandíbula rígida de quien custodia un secreto y los nudillos blancos, aferrado a la silla de Lancelot.

4 Responses

  1. Ángel Saiz Mora

    La «catástrofe» del árbol podría referirse a un ahorcamiento, y el indudable líder de ese grupo, Merlín, quien moviera la silla que dejó a merced de esa cuerda a alguien. El supuesto coraje del resto de personajes, que tratan de seguir viviendo y disfrutando juntos con una normalidad que ya nunca será posible, sería más miedo que otra cosa. Todo ello en un entorno de fidelidad y unión hasta las últimas consecuencias, como el de los caballeros de la mesa redonda.
    Si no he acertado en mi pequeña interpretación, me dices.
    Un abrazo y suerte, Aurora

  2. Gema Herráez

    No tengo coraje para hacer una interpretación de los hechos que acontecen en tu relato pero si puedo hacerlo de la atmósfera y la ambientación. Empieza de manera cotidianamente infantil o juvenil pero de pronto se torna confusa y oscuro. Algo ocurre en ese jardín y no parece amable.
    Un abrazo

  3. Un juego de críos, simulando “los caballeros de la mesa redonda”, acaba con un nudo corredizo, la silla vacía del que hacía de Lancelot y un secreto compartido que, más que por coraje, parece ser por miedo del que seguramente tuvo el coraje de cometer el crimen y ahora de cerrarles la boca con gestos amenazantes. Atmósfera de tensión bien lograda.

  4. Rosalía Guerrero

    Pues yo lo he interpretado de b otra manera: Merlín se suicidó y ahora es su fantasma quien vigila los juegos.
    Un abrazo y suerte.

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