13. (In)cívica
Los botes de cristal de las verduras, los pimientos y los espárragos, al de la tapa verde. Cartones y papel, al azul. Los briks y el resto de envases, al amarillo.
La única bolsa que no deposita es la de la basura orgánica. Esa la deja siempre sobre la acera, a los pies del contenedor.
Han pasado dos meses y sigue siendo incapaz de levantar esa tapa. Sabe que, de hacerlo, volverá a ver la bolsa, y junto a ella la toquilla y el sonajero.
Aún es muy joven, pero ya sabe que para el dolor, la culpa y el arrepentimiento no hay contenedor de reciclaje.


Tremendo, cuándo cuenta sin decirlo, sin necesidad de llamar a las cosas por su nombre, y sin necesidad de muchas palabras. El incivismo de tu protagonismo va más allá de la higiene y las normas sociales.
Un abrazo y suerte, Miguel Ángel