05. AMIGA INVISIBLE (Ángel Saiz Mora)
Era su primer encuentro en persona.
Estaba nerviosa.
Por fin había descubierto a alguien que no parecía superficial en la plataforma de citas en línea. Sus conversaciones por chat privado con frases oportunas mostraban una experiencia y madurez fuera de lo común. Parecía saberlo todo, sin dudas.
Temía no estar a su altura.
Comprobó que era incluso más atractivo al natural que en la imagen de su perfil. Voz modulada y sonrisa acogedora completaban el conjunto.
Sin embargo, entre tal cúmulo de virtudes, asomaron sombras inesperadas, atisbos de vacilación a través de esos ojos perfectos, una inseguridad repentina que llevaba al Adonis a manosear su móvil de manera continua y molesta, en detrimento de la atención debida a su interlocutora.
Ella se levantó de improviso para marcharse, tras reprocharle, llena de cólera, la falta de respeto.
Él no tuvo tiempo de contestar.
Abatido, volvió a teclear en la pantalla. Necesitaba una respuesta que aliviase su desamparo. Enseguida pudo leer mensajes de ánimo, la promesa de que iba a disponer de consejos apropiados sobre qué decir en futuras situaciones. Olvidó de nuevo su precaria habilidad socioemocional, sin intención de mejora, para ratificar una confianza ciega en la inteligencia artificial.


Poca broma, Ángel, cada vez la tenemos más integrada en nuestras vidas. Tanto, que hasta nos ha visitado por aquí en forma de personaje. Yo de momento estoy libre de ella, pero no de san Google que me chiva todas las respuestas. Pero es solo cuestión de tiempo que caiga en sus redes, como tu prota. Por cierto, qué lástima, un chico tan guapo no debería necesitarla.
Un abrazo y suerte.