33. Bruja
Cada mañana, al recogerse el pelo, prende en él semillas, hojas secas, pétalos… A veces un papel doblado con unos versos:
Un cuervo grazna,
enmarcado en la nieve
sus plumas brillan.
Por la noche lo lee y se ríe. Ha pasado toda la jornada. Desenreda. Sus hebras canas van ganando espacio. Lo vivido allí impreso.
Al morir la anciana que la recogió y cuidó, que le había enseñado su saber; ella se quedó en la misma casita junto al río, fuera del pueblo y ya no volvió al colegio.
Más tarde llegaron las reuniones secretas. Sólo por divertirse habían creado entre ellas aquella contraseña: “En el moño traigo estramonio”. Denuncias y persecuciones. Desprecio y descrédito de todos. Tuvo que huir.
La noche de tormenta su perseguidor se despeñó. Le fallaron su ira y los pies. Se lo atribuyeron a ella.
Más lejos, más arriba en la montaña, más aislada. Sola.
Aún así, sabían cómo encontrarla. Pedían sus hierbas, un conjuro, lo que fuera. Acudían a ella.
El misterio y lo oculto habían sido su abrigo, su certeza, su asidero al mundo. Su vida apuntaba a la verdad.
La larga melena, que ahora mudaba al plata, un toque de luna.


El aspecto de las brujas, de atuendo oscuro y cabellos descuidados y canosos, es un homenaje al blanco y negro. Perseguidas, nunca comprendidas ni respetadas, y con mucha leyenda detrás, y aquello de «haberlas, haylas’.
Un sam
Mudo y suerte, María
Hola, Ángel, gracias por tu comentario. Yo estoy convencida de que las hay y no para mal 😃
Un saludo
Pobres curanderas, víctimas de la ignorancia y la superstición.
Al menos tu bruja ha tenido una vida plena.
Un abrazo y suerte.
Gracias por comentar. Me encanta el tema de lo que no se ve y de las personas que tienen sensibilidad para percibirlo.
Un abrazo, Rosalía.
Una visión poética sobre un personaje maltratado por muchos, aunque entrañable para otros.
Enhorabuena y suerte
Gracias Alberto, así es. Seguro que hay muchas variantes en este personaje aunque se haya extendido un solo retrato.
Saludos!
A veces la vida en blanco y negro tiene muchos más matices que todo lo que el color nos puede enseñar. Y no será que lo oculta? que lo disfraza? Un fantástico relato lleno de evocaciones de injusticias, malentendidos y ganas de salirse del camino que, en la mayoría de los casos, no son aceptadas. Enhorabuena, María!
Muchas gracias, Susana, por tus palabras. Me encanta lo que dices.
Un abrazo
«Su vida apuntaba a la verdad», magnífica frase, María. Siempre se asocia la negrura a las brujas, a los seres oscuros, pero las hay blancas que se dedican a la curación, a la protección, a la Naturaleza,… Está fenomenal.
¡Abrazo!
Muchas gracias, Aurora,por haber leído y por tu generoso comentario.
Si a estos saberes, ocultos y censurados, se les hubiera dado importancia, creo que nuestro mundo iría mejor.
Un abrazo