32. CON FE
• Mamáaaaa
Dime hijo.
• La maestra nos ha pedido un trabajo con fe.
Pues a mí se me ocurre que hables sobre ferrocarril, lo de los trenes.
• No sé.
Vale, ¿qué te parece café?
• Genial, voy a hablar del que tú preparas que gusta a todo el mundo.
Me alegra, pero acuérdate de tu tía Federica, que te regala cochecitos en tu cumpleaños.
• ¿Y qué más?
Pues hoy he oído en las noticias algo sobre un mequetrefe.
• Me gusta.
No olvidemos a quien te ha pedido el trabajo, tu profesora.
• Olvídalo.
Acabo de recordar un cuento sobre el lobo feroz.
• Da miedo.
¿Te gusta feria?
• Me encanta el guirlache.
Algo muy importante es el mes en que naciste, febrero.
• No me atrevo a contarlo en clase.
Una idea, nuestro insoportable vecino es feo.
• Bien, has dado en el clavo.
Espera, tu gato es felino.
• Uy mi Roger se me había olvidado, voy ahora mismo a ponerle la cena.
Por cierto, la palabra más corta de todas es fe.
• ¿Y eso qué es?
No sé.
• Borrado.
Pero espera, todo lo que hemos hablado está bien, muy bien, pero…
• Pero… ¿qué?
Lo más bonito que hay con fe es feliz.
• Mamá, te quiero.


Me ha encantado tu relato en forma de diálogo y como utilizas las palabras que contienen fe en forma de sílaba . Y esa última palabra que dice la madre, felicidad, estupendo final.
Me gusta que hayas huido del significado más previsible..
Un abrazo
Estoy con Gema. Es muy original y da gusto ir saltando de palabra en palabra para ver cuál es la siguiente.
Escribir un relato con diálogo no es sencillo, como tampoco utilizar palabras que contengan la sílaba «fe» y que haya coherencia. Rematar con un final «feliz» nunca mejor dicho en este caso, se agradece
Un abrazo y suerte, Pablo
La conversación entre madre e hijo, y sus razonamientos en apariencia pueriles, son un encanto. Y el final, un remate perfecto.
La conversación entre madre e hijo, y sus razonamientos en apariencia pueriles, son un encanto. Y el final, un remate perfecto.