45. CONSTELACIONES FAMILIARES
Pasaba la gamuza a los muebles del living y algo llamó mi atención: la foto en el portarretratos de plata era la de mi bautismo, pero en colores, y los personajes estaban cambiados. Papá sostenía la vela como si fuera mi padrino y el que ocupaba su lugar era Alberto, el amigo de la familia al que siempre llamé “tío”. Ruborizada, mamá lo tomaba de la mano con disimulo y la esposa de Alberto miraba para un costado. Froté el vidrio con fuerza y la imagen volvió al blanco y negro original, al tiempo que se fue restableciendo el antiguo orden. Desde ese día puse la foto boca abajo. Cada tanto la doy vuelta y todo sigue como Dios manda. Quizás sea mi imaginación, pero en ocasiones me parece que alguno de ellos me mira a los ojos como queriendo decir: «No te hagas la distraída, nosotros te avisamos».


Hola, Mónica:
Qué intrigante y qué original tu relato.
Me gustó que la imagen revelara la realidad en color. Claro para quien lo quiera ver.
No se yo si limpiaría mucho el living, espero que no pase nada con otros portarretratos.
Mucha suerte
Una fotografía es un instante congelado, la imagen fija de un momento, lo que no quiere decir que tras esa apariencia circinstancial no se encuentren latentes otras realidades. Las fotografías tienen algo de mágico, la de tu relato aún más y en colores.
Un saludo y suerte, Mónica
Muchas gracias, Hugo y Ángel, por sus comentarios. Suerte también para ustedes. Saludos.
Mónica, qué original ese mensaje del pasado con la verdad verdadera. Fantástico en los dos sentidos.
Un abrazo y suerte.
Hola Mónica
Qué relato tan inspirador!
A mí me ha llevado a un mundo paralelo escondido dentro de las fotografías.
Enhorabuena y mucha suerte!
Lo que la verdad esconde. Con poca información nos enteramos de muchas cosas. Escondidas entre una descripción con tintes mágicos se revelan secretos familiares o como apuntan por aquí , una realidad paralela.
En cualquier caso , original historia y muy bien contada.
Un saludo
Muchísimas gracias, Rosalía, Alberto y Gema. Un abrazo.
¡Qué cuidado hay que tener con las fotos! Cuentan más de lo que parece. Muy sutil, como siempre.