11. EL POST-IT (Juan Manuel Pérez Torres)
Apareció entre el desorden de los dias posteriores. Era una lista de la compra, o un recordatorio de tareas: Necesario para antes del jueves, decía, hacerme las uñas (pedir cita), encargar tarta, tónicas, limón… Sin duda era su letra. En secreto preparaba mi cumpleaños.
Pero ahora el tiempo es frío, como el banco metálico de la parada del bús, e ingrato como la cola del super. Su ausencia se extiende en la casa como la niebla en el cielo y la vida es un cúmulo de nubarrones. Después del turbión de la noticia, la ginebra solo es un reloj de arena y un montón de calcetines huérfanos.


Hola, Juan Manuel:
Uff… Todo el texto es estupendo, pero la última frase es antológica.
Enhorabuena.
Saludos
Gracias, Gabriel, me alegra que te guste tanto. Tú relato sí que deja descolocado, es tremendamente original. Muchas suerte con él. Un abrazo.
El alcohol y el desorden como consecuencia de un abandono, con una nota que recuerda otros tiempos más organizados y felices.
Comparaciones, descripciones, intensidad y amargura bien contada y con pocas palabras.
Un abrazo y suerte, Juan Manuel
Sí, Ángel, en la vida hay sucesos que te desordenan no solo el presente, también el futuro. Algunas veces es una simple nota, otras, un fusil. Enhorabuena por tu relato. Un abrazo.
A mí me parece que esta letra pide música. Ese final es digno de Sabina.
Ay, Edita, tu comentario sí que es música para mis oídos. Una comparación así me va a durar mucho. Mil gracias y un abrazo.
Una historia tan bien contada que te diluye el corazón. El duelo empieza ahora y tus letras han volado como la poesía para atraparnos.
Un abrazo
Muchas gracias, María, la narrativa se enriquece con la lírica, se hace más auténtica y emocional. Un fuerte abrazo.
Ay, querido Juan Manuel ¡Qué tristes son las pérdidas de quienes amamos y qué bien has descrito la desolación y el vacío que dejan en el alma! Enhorabuena, suerte y un gran abrazo, guapo.
Porque el peor de todos los desórdenes es el emocional. Gracias, Puri, otro gran abrazo para tí.
Un papelito tan pequenno que puede desordenar tanto.
Desde ahora veré las colas de los supermercados de otra forma.
Con esos detalles has hecho que la tristeza se viva en lo cotidiano, en el día a día. Me parecen unas frases muy potentes.
Lo de los calcetines no lo pillo, y aun as\i me parece un cierre precioso.
Gracias por este rato tan emotivo y cargado de sentimiento.
Gracias a tí, Hugo, por tu comentario. Con la expresión «calcetines huérfanos» me refiero a aquellos calcetines que han perdido a su pareja, quedando solos tras el proceso de lavado, secado o uso, sin poder formar un par funcional. Aquí la expresión está usada como metáfora de una soledad traumática y desangelada. Un abrazo.
Que despistado estoy por no decir que tonto soy. Jajaja
¡Claro que son los calcetines de la lavadora!
Gracias por la explicación. Como dije antes… aun así me encantó. Ahora me gusta más
Lo del banco metálico es pura realidad dura y cruda. Relato abierto en el que no se sabe la razón de la ausencia. Pero es lo de menos Paqui el Estado en el que has quedado el “abandonado” es deprimente.
Hola, Rosa. Es que el desorden emocional es consecuencia de todos los demás desórdenes de la vida, incluso de la dejadez que lleva al desastre en la organización del hogar. La sensación de frialdad lo agrava todo. Y «perder» a la persona que es el motor de tu vida es causa de todos los males.
Un abrazo.
Qué maravilla de texto, qué poético y qué bien escrito. Me quito el sombrero.
Un abrazo y suerte.
Muchas gracias, Rosalía, por tanta amabilidad. Muchas suerte también para tí y un fuerte abrazo.
Me ha encantado, Juan Manuel. Subidos en ese tono poético que tan bien manejas, nos descabalgas con un final sublime. Una historia mínima, como un post-it roto en dos partes. Maravillosas pocas líneas. Dicen tanto. Un abrazo. Suerte.
Gracias, Rafa.
Sabes bien que defiendo un buen maridaje de la narrativa y la lírica, ahora bien, tú manga por hombro me ha dejado un regusto de imaginación, humor y, sobre todo, de saber llevar una(s) historia(s) a buen término. Enhorabuena. Otro a razón y mucha suerte.