EN OTRO ORDEN DE COSAS (A. BARCELÓ)
Todo funciona con inteligencia natural, los niños no hacen caso al móvil, la tablet, la consola, el ordenador o la televisión y juegan como locos en las calles y en los parques al aire libre, con total libertad y seguridad. Los padres pasan tiempo de calidad con ellos, también sin dispositivos electrónicos de por medio. Los políticos se preocupan por los ciudadanos por encima de intereses partidistas o propios y asumen responsabilidades dimitiendo si hacen las cosas mal o no están a la altura… ¿Pero qué mundo es este? Yo no entiendo nada.
El policía me mira como si estuviese intentando tomarle el pelo, no me cree cuando le explico que fui abducido por un haz de luz en una carretera secundaria y que hace una semana, al menos para mí, todo era distinto.


¡Sería increíble si fuese cierto! No lo verán mis ojos. Muy bueno.