89. FE (Blanca Oteiza)
Abandonó la escritura hace tiempo. Su afición por las letras la dejó apartada el día que se dio cuenta que todo lo que escribía, en cierta forma, se cumplía. El incendio en casa de sus vecinos, el tornado que se llevó media granja, el cierre de la fábrica del pueblo, el accidente en esa curva aquella fatídica noche de tormenta. Casualidad o no, le dio pánico seguir plasmando ideas en su libreta.
Hoy ha vuelto a coger un cuaderno y bolígrafo. Sentada junto a la ventana, no sabe cómo comenzar, ha perdido la costumbre después de tanto tiempo. El miedo hace que su mano tiemble, pero quiere escribir, debe hacerlo si desea que su hermana despierte del coma.

