45. HISTORIA CASI SANGRADA (Rafa Olivares)
–Detén tu mano, Abraham, tu fe te ha salvado –tronó la voz de Yahvé desde el cielo en el último instante.
Arrojando al suelo el cuchillo, se abrazó entre lágrimas a su hijo alabando al Creador por su bondad infinita.
Isaac, que hasta entonces solo la había utilizado para hacer gracias entre amigos, descubrió esa mañana la utilidad de su capacidad de ventrílocuo.


Un título tan ingenioso y tronchante como esta versión reescrita. Está claro que las pruebas alimentan cualquier fe, que la evidencia sea fabricada astutamente solo es un detalle.
Un abrazo y suerte, Rafa.
Genial!!!
Impresionada me hallo. Una absoluta genialidad.