32. Inconfesable
Taquicardia, disnea, sudoración. Dichos síntomas se presentan únicamente ante la presencia de la suegra. Sugiero tratar al paciente de penterafobia.
Ante la mirada reprobatoria de su mujer, el hombre recibe en silencio el diagnóstico erróneo, pues calla ese cosquilleo de mariposas en el estómago durante la comida familiar de los domingos.
Resulta que no solo no era lo que parecía, sino todo lo contrario. Hay nombres para todo, también para las fobias, pero para lo que le sucede a tu protagonista seguro que no, se trata de algo, además de inconfesable, muy singular, como original es tu relato.
Un abrazo y suerte, Raúl
Muchísimas gracias, Ángel, por tus palabras.