101. La última extinción
El único hogar que hemos conocido (Carl Sagan)
Me encuentro en la frontera del sistema solar, a seis mil millones de kilómetros de distancia de casa. Estoy muy confundida. Mi reproductor asignado por el algoritmo no me habla. ¡Felicidades! Tal vez esté abrumado por la premura con que abandonamos la tierra, por dejar atrás tantos recuerdos, familia, amigos.
¿Será por…? ¿Celos? ¡Resulta estúpido solo pensarlo! Yo bromeaba cuando fingí sentirme atraída por el procreador enemigo.
Ellos lanzaron el primer misil.
Nosotros respondimos.
Me pregunto si habrá valido la pena tanto entrenamiento y esfuerzo. Total, visto desde aquí, nuestro planeta no es más que un diminuto punto azul pálido flotando en un infinito inabarcable de miles de millones de estrellas.
“Oye, para. Deja de divagar y céntrate en la misión encomendada. Recuerda: procrear, procrear y procrear. Invítale a contemplar el ocaso desde el jacuzzi de la esfera copulatoria”, me reprocha la Omnisciencia.
Obedezco al instante:
— ¡Ven! ¡Mira! ¡La tierra! Somos una cagadita de mosca en la inmensidad del universo.
— …
¡Maldito irresponsable! El destino de nuestra especie, la fe depositada por nuestros semejantes, obedece a un Todos, nunca al omnipresente Yo.


El problema de los seres humanos es que somos demasiado egoístas. Como no creemos, realmente, en la fuerza que podríamosnñ tener como Humanidad si estuviéramos unidos, o no sonos capaces de ello, necesitamos fe en algo eterno y superior.
Un futuro poco prometedor, con una mirada hacia nosotros mismos.
Un abrazo y suerte, Javier
Disculpa las erratas, Javier, es lo que tiene escribir con el móvil.
Otro abrazo
Al final la Tierra es un «pale blue dot» como bautizó Sagan. Pero la humanidad, por naturaleza egocéntrica, a veces se olvida de que para progresar es mejor estar unidos y cooperar. Evitar la extinción es asunto de todos, no de uno solo, o una sola, en este caso.
Muy bueno, Javier, y maravillosa esa vista de nuestro planeta desde el espacio.
¡Abrazo!
Me flipa pensar en el universo y me pregunto si llegaré a entenderlo algún día.
Dicen que los homínidos evolucionaron gracias a la cooperación, no a la competencia. Espero que no lo olvidemos.
Un abajo y suerte.