26. La verdad en blanco y negro
La duda me acompañó desde el mismo día en que la enterramos. Fui cobarde. La verdad me daba miedo.
Hoy, por fin, tengo la llave del cuarto oscuro, como lo hemos llamado siempre. Me decido a entrar. Entre cubetas, frascos aún con el poso de los líquidos, cajas llenas de negativos y hasta un par de fotografías que aún cuelgan sujetas por una pinza, tan secas como mi alma, localizo el carrete con los negativos en blanco y negro. Llevan la fecha del fatídico día.
Lo extiendo al contraluz deseando con todas mis fuerzas estar equivocada, que aparezcas en las fotos; pero no, miro y remiro…Ni rastro de tu presencia.
Entre tinieblas y sombras los negativos me hablan con su elocuente silencio, descubren el secreto que guardaban: que habías mentido en tu coartada, tan falsa como el amor que decías tener a mamá, como las lágrimas que derramaste en su entierro.


Buen olfato el de tu protagonista, pero aún más humano el no querer enfrentar la sospecha. Esa falsa coartada me temo que implica un dolor tremendo y alguna acción en consecuencia. No sería raro que se decantase por la venganza antes que la justicia… Buen relato. Suerte.
Izaskun, creo que en un relato tan corto y, aunque el autor tenga su propia idea, mejor dejarlo a la imaginación del lector. Lo interesante es conocer las diferentes impresiones que provoca. Lo de la venganza antes que la justicia está bien pensado je,je…
Gracias por tu tiempo
Hola Pilar
Sin duda las fotos antiguas sin más difíciles de trucar, jeje
Buen relato, detectivesco y con un enfoque muy adecuado del tema b/n
Suerte!
Muchas gracias, Alberto, por tu tiempo al comentar. En esta ocasión me incliné por un relato de corte “ policiaco” 😎
Saludos
Se puede disimular durante un tiempo, engañar a muchos en un periodo corto, pero la verdad, como el agua, siempre encuentra recovecos para abrirse paso. Todo empieza con una sospecha, una intuición, una duda razonable, de ahí se pasa a loa indicios y luego a las pruebas. Y qué mejor testimonio que las fotografías, que eternizan momentos, congelan instantes y detalles. El blanco y negro, por algún motivo, transmite más sinceridad que el color, como bien has reflejado en tu relato.
Un abrazo y suerte, Pilar
Me has leído el pensamiento mientras lo escribía ja,ja…Eres un fenómeno comentando.
Quise darle importancia a la fotografía en blanco y negro que, como bien dices, trasmite más «sinceridad» con el añadido del misterio. Para un relato de asesinato, porque de eso iba la cosa, me pareció más… ¿morboso?
Gracias, Ángel
Queda en el aire cuál fue era esa coartada que las fotos debían corroborar y no lo hacen. Un elemento que prolonga la intriga más allá del relato, en solidaridad con la tremenda duda del protagonista.
En esta ocasión la propuesta en blanco y negro me inspiró una historia de asesinato que no se hubiera descubierto sin la sospecha de la hija: los negativos le confirman que él, su padre, no estuvo donde había dicho, y supongo que algún indicio más que daría para un relato más largo.
Pero conocer las sensaciones del lector, a pesar de dejar muchas cosas en el aire, es muy interesante.
Gracias, Edita
Pilar, es difícil contar una historia criminal con tan pocas palabras. Como bien dices, hay que dejar margen al lector para rellenar las huecos, pero has puesto la parte esencial, aderezada además con ese suspense psicológico que transmite la narradora.
Un abrazo yvsuerte.
Reconozco que me está costando escribir relatos cortos, tiendo siempre a dar explicaciones ja, ja…,así que me tengo que contener. Sigo aprendiendo.
Muchas gracias por pasarte, Rosalía.
Que enigmático y que alegría leerte por aquí también. ( Te he leído en literautas bajo seudónimo)
Soy nuevo en escribir y más en cosas tan cortas. Pero si se me permite, me ha gustado el tono, la descripción del cuarto y las dudas que nos planteas para que nosotros completemos la historia
Hola Hugo, pues qué alegría verte por aquí también. Es verdad que en Literautas escribía con el seudónimo de marazul (me gusta el mar y mi color preferido es el azul, así sin más). Pero desde que anuncian unos tomates «marazul» ja,ja,ja… decidí usar mi nombre: Pilar
No es nada fácil escribir relatos cortos, pero ya me he enganchado y lo intento.
Te busco para leerte.
Un abrazo
Que rapidez en contestar y comentar. ¿Te llega alguna notificación? Los micro enganchan, pero me parecen muy muy difíciles.
Yo soy Codrum allí. Aunque por falta de tiempo he participado únicamente en dos o tres ediciones.
Eso sí, siempre que puedo, leo los relatos. En los dos sitios hay mucha calidad.
Aquí es mi primera vez. Me registré hoy.
¡Nos leemos!
Vaya microrrelato intenso, detectivesco, en el que descubrimos un crimen brutal de la persona que menos se esperaría nadie. Me gusta el ritmo y el desenlace. Mucho, mucho. Qué manera más buena de cerrar el año de microrrelatos Entecianos, Pilar. Un abrazo
Gracias Jesús, pues cierro esta temporada contenta con tu amable comentario.
A seguir escribiendo, imaginando, leyendo, comentando…
Otro abrazo enteciano para ti también.