21. Lecturas ocultas (Juana María Igarreta)
Fuimos concebidas en América, aunque en España nos conocen desde los años setenta. Somos negras, pero alternar con el blanco forma parte de nuestro código. Unas más gruesas que otras, pero todas supeditadas al número que nos marcan, para que quien solicite nuestros servicios no obtenga una información equivocada. La verdad es que llevan comerciando con nosotras más de cincuenta años. Si quieres saber lo que se esconde bajo nuestras estilizadas figuras, tendrás que contar con la ayuda de un buen lector.
Eh, cuando digo “un buen lector”, no me refiero a alguien como tú. Acércate a cualquier supermercado y observa la labor de las cajeras. Ellas, provistas de mágicas pistolas de luz, saben obtener con tan sólo un clic la preciada información que guardamos oculta en cada código de barras.


Esa alternancia de líneas negras sobre fondo blanco que, por formar parte de lo cotidiano casi ni vemos, o no les prestamos atención, también pueden tener su historia y vivencias, que tú has sabido contar de manera original y simpática dándoles forma de personajes.
Un abrazo y suerte, Juana
La verdad es que en esta ocasión el blanco y negro me llevó inmediatamente a pensar en la fotografía, en el cine, en los pasos de cebra… Pero me topé con un aparentemente insignificante código de barras y lo vi como una posibilidad para jugar con él. Gracias por tus palabras, Ángel. Otro abrazo para ti.
Jajaja, original enfoque Juana, planteado casi en forma de adivinanza. Ir a comprar al super ya no será lo mismo.
Besazos.
Así me ha dado esta vez. Gracias por comentar, Ana María. Besos de vuelta para ti.
¡Las rayas negras del código de barras del precio de los productos en el super…! Aunque sean simples rayas, de apariencia poco importante, contienen lecturas ocultas que sólo las cajeras y sus mágicas pistolas de luz pueden leer (ese detalle me remitió a los sables de luz de los jedi, jaja)… El único detalle que se me escapa es éste: «Fuimos concebidas en América, aunque en España nos conocen desde los años setenta». No sé si lo interpreto bien, pero creo entender que en América, más precisamente en EEUU, se atribuyen su invención, cuando que en España ya las conocían en los 70s… Ya me dirás si estoy o no en lo correcto.
Por lo demás, creo que has abordado esta propuesta del blanco y negro de una forma sumamente original, Juana, te felicito…
Un beso grande,
Mariángeles
Sí, sí, Mariángeles, lo has interpretado muy bien. El primer código de barras fue ideado por un ingeniero en una playa de Miami en 1948. Puso la mano en la arena y dibujó cinco líneas paralelas. Ese fue el principio, inspirado por el sistema Morse, parece. A falta de tecnología adecuada, la idea quedó apartada. Luego se retomó, pero no fue hasta 1974 cuando se puso en marcha escaneando un paquete de chicles de frutas en un supermercado de Ohio. En España no se utilizó hasta 1977. Gracias por lo de sumamente original (yo siempre creo que me repito). Otro beso gordo para ti.
Jamás se imaginó el creador de las rayitas blancas y negras que serían tan importantes como lo son actualmente y, sobre todo, que llegarían a ser personificadas y protagonistas de un relato.
Sí, la verdad es que juegan un gran papel. Parece pura magia.
Yo tampoco hubiese creído nunca que me iba dar por poner voz a unas líneas negras, aparentemente tan anodinas. En fin, la inspiración es imprevisible. O no aparece, o lo hace con lo más insospechado. Gracias, Edita, por comentar. Un abrazo.
Juana, me has tenido en vilo todo el micro hasta el final. No conocía la historia de estas líneas que tan bien has personificado. Pero ahora no puedo dejar de pensar si su descendiente regordete, llamado QR, las va a condenar a la extinción.
Un abrazo y suerte.
Hola, Rosalía, pues he consultado tú duda y ésto me ha contestado la IA:
«Sí, es muy probable que los códigos QR reemplacen a los códigos de barras, ya que la organización internacional GS1 anunció un plan para su transición progresiva, con el objetivo de que los minoristas estén listos para implementar los códigos QR en sus sistemas para finales de 2027. Esta sustitución se debe a las mayores capacidades de los códigos QR para almacenar más información y conectar con datos digitales en tiempo real».
Muchas gracias por pasarte y comentar. Un abrazo.
Muy bien llevado, Juana, y muy original. Mucha suerte. Saludos.
Muchísimas gracias, Ana, por leer y tu generoso comentario. Saludos.
Qué original visión del blanco y negro. Además de personalizar al código de barras. Me ha parecido muy interesante y creativo, enhorabuena. Te deseo mucha suerte.
Muchísimas gracias, Izaskun, por tu generosísimo comentario. No sabes la ilusión que me hace.
Y bienvenida a ENTC, que leí que has estado ausente durante mucho tiempo y ahora te has animado a volver. Estupendo. Nos leemos. Un abrazo agradecido.
El humilde y cotidiano código de barras se nos hace presente gracias a tu relato. Un arranque original y un final eficaz. Saludos y suerte.
Gracias, Antonio, por leer y comentar tan amablemente. Saludos.