MAR127. DESPERTAR EN NEW ITACA NEGOCITY, de Miguel Ángel Pérez García
Nepómides se levantó a las 6:01 exactas como cada mañana. No programar su despertador neural en punto como todos era un pequeño acto de rebeldía. Sacó un módulo alimenticio del cajón refrigerado y lo desayunó en cinco minutos. Se dio una ducha rápida de tres minutos y se afeitó en dos. Tiempos exactos y medidos, movimientos precisos y automáticos. Se enfundó el mono azul celeste mientras su cabeza comenzaba a ser consciente, efecto de los excitantes del módulo de desayuno. Repasó minuciosamente sobre la pantalla LED cada una de las visitas, reuniones e informes del día, memorizando cuidadosamente horas y lugares. En siete minutos comenzaría otro ajetreado día laborable. Según el cuadrante de avisos, mañana tocaba uno de sus tres días de descanso mensual obligatorio, así que antes de salir envió una orden de pedidos al almacén de hologramas, especificando claramente la hora de recogida. Le apetecía pasar el día en el campo.
Pertenezco al club de los rebeldes 7:01.
`No veo diferencia alguna entre el presente y el futuro, quizás que aún podamos disfrutar «in situ» del campo y dentro de poco lo haremos virtualmente.
Saludos desde Tenerife, ha sido un hallazgo del presente tu blog y espero seguirlo en el futuro, por si te apetece te dejo enlace de mi espacio para cuando gustes.
http://gofioconmiel.blogspot.com.es/
Mala memoria, ya has pasado alguna vez :-). Prometo echar un vistazo a tu espacio cuando tenga un rato, que me escasean.
Concreto y rápido, está bien el relato. Espero que en el futuro podamos ir al monte y no estar tan programados. Te recomiendo Idiocracia, una película de hace pocos años que da otra salida.
Saludos
José Vicente, holograma MAR94
Gracias por el comentario. Buscaré la película. Yo también espero que el campo no se convierta en holograma.
Intuyo que el futuro nos liberará. Al menos no tendremos que pensar, y estará prohibido.
Inquietante pero bonito.
Mereces algo bueno, así que suerte.
Muchas gracias. El futuro no existe, sólo el hoy. ¿O tú llegaste alguna vez?. Así que tendremos que ponernos las pilas.
inquietante futuro el que recreas, espero que solo sea ciencia ficcion.
saludos
Concha
Yo también. Gracias por comentar.
inquietante futuro el que recreas, espero que solo sea ciencia ficcion.
saludos
Concha
Yo también. Gracias pro comentar (bis) 🙂
Vaya futuro, aroma de ls años sesenta y lo de las pildoritas, etc. O más estilo THX1118. Buen espíritu orwelliano. Saludos.
He de reconocer que soy más de «Un Mundo Feliz». Gracias por comentar.
Muy bien escrito esa vida rutinaria y robótica que anuncian para el futuro. Y qué pena que el día de campo sea holográfico. Su propuesta al tema del mes es muy acertada. Por cierto, me has recordado el día normal de una persona normal de hoy (jeje)
Un honor parecerle bien escrito, pero por todos los dioses, no me trate de usted. Creo que nos estamos sumergiendo más y más en la rutina cada día, y espero que nos demos cuenta a tiempo de que la naturaleza es un lujo necesario.
Jeje, ese «Su» meseascapao.
Muy buen estreno el tuyo en ENTC, Miguel Ángel. Esperemos que el futuro nos depare tiempos más espontáneos y felices que los que cuentas 🙂
Un abrazo.
Bueno, al 2084 no llegaré, así que… Gracias.