40. No sin mi caos
Una vez perdí el bolso conmigo dentro y aunque intenté volver sobre mis pasos, no fui capaz de hallar el pie derecho. Era un bolso de esos de cruzar, con bolsillos escondidos y secretos… En objetos perdidos me dijeron: «Llámese al móvil» Y yo sin cobertura, sin tabaco, sin dinero… ¡Cómo echo de menos mis pequeñas cosas! Mi lápiz de ojos, tu encendedor, las horquillas del pelo… un anillo de plata. Un cine. Un concierto. Y esa lágrima triste que encontré en la arena. Y el rojo carmín de mis últimos besos.
Yo siempre temí perder el bolso conmigo dentro. Porque… ¿Y si todo lo olvido? ¿Y si ya nunca me encuentro? ¿Si no vuelvo a sentir ese caos tan mío cruzándome el pecho?


Un relato poético y lleno de miedos. Angustias el sentimiento de pérdida que tanto angustia a su protagonista.