82. NUNCA LA TUVO
Mi amigo Paco y yo llegamos a la final del Campeonato Provincial de Catecismo organizado por la Acción Católica. Cuando le pregunté ¿Qué es la Fe? no supo qué contestar y gané el concurso. Por supuesto, seguimos siendo grandes amigos, aunque nos separamos pronto. Él se dedicó a las huertas que le dejó su padre y yo pude seguir estudiando. Su carácter tímido le impidió casarse y al morir sus padres se quedó con la única compañía de un primo y sus sobrinas. Cada vez que iba por el pueblo y me lo encontraba, me gustaba pincharle: Paco ¿Qué es la Fe? y nos reíamos un buen rato.
Un día me llamó mi hermana con noticias sobre él. Todos los ahorros de su vida se habían perdido en las Preferentes de Bankia. Le visité acompañado por un abogado. Recuerdo que al despedirnos le dije, Paco, por favor, no te agobies y ten fe en este abogado. Pero no se rio, una depresión le había quitado las ganas de vivir.
Cuando me volvió a llamar mi hermana, la noticia fue devastadora. Lo habían encontrado colgando de una viga de su casa.
Pobre Paco, lo que es fe, nunca la tuvo.


El pobre Paco nunca tuvo fe, pero para una vez que confió un poco en algo, le salió fatal. Hay quien nace con mala estrella, está claro.
Me alegra mucho leerte después de tanto tiempo, Pepe.
Un abrazo y suerte
Pobre Paco. Una triste historia, pero bien contada. Saludos y suerte.
Gracias y saludos.
Muchas gracias Àngel, un placer como siempre. Abrazo
Vaya putada lo de las preferntes… Y qué pena que me da Paco, pobre infeliz con el peor de los finales.
Un abrazo y suerte.
Esto es lo que en literatura se llama maltratar a un personaje. Vamos que el pobre Paco nació muerto ya. A veces los autores somos así de crueles, jajajaja.
Un saludo
Es un final real de alguien que pasó por la vida sin hacer mal a nadie. Era mi amigo y he querido rendirle homenaje. Saludos
¡Lo siento! En este caso la realidad supera a la ficción. Cuando lo he leído he pensado ¡tierra trágame!
Lo siento de verdad. En el caso de Paco ha sido la vida la maltratadora.
Un abrazo
Hola;
Malditas preferentes. Has hecho un buen homenaje.
Histroria muy bien contada. Siento el desenlace.
Un abrazo y suerte.
A veces se nace sin fe, en otras es la propia vida la que te a quita. De no haber entrado en ese estado de ánimo, pienso que tu amigo Paco al menos habría conservado su fe en la amistad.
Siento mucho ese mal episodio, Pepe; narrado muy bien y con mucha frescura, por cierto.
Un fuerte abrazo.
Gracias Enrique, me alegra volver a encontrarnos. Supongo que estaràs preparando un nuevo libro con nuevas historias de las tuyas. Abrazos