19. Trauma
En momentos de estrés, se ve dominado por aquel recuerdo infantil en el que el padre Severo, su profesor de religión, tras errar una pregunta, le obligó a escribir en la pizarra, cien veces, la respuesta correcta. ¿Cuáles son las virtudes teologales, Martínez? Regresa entonces de nuevo ese incontrolable hormigueo en la mano diestra. Esa particular reacción es de sobra conocida por su mujer, que todavía lamenta haberle mandado a él al Registro para inscribir a las trillizas, Fe, Esperanza y Caridad.


Si algo va de pura convicción propia, de libre albedrío, es la fe, que, si trata de imponerse con castigos y abuso de autoridad, lo que hace es disiparse. O el hombre supera ese trauma, a fuerza de realidad, o cada vez que recuerde el nombre de sus hijas, que será a diario y varias veces, tendrá ese hormigueo permanente en la mano diestra. Aparte, su mujer podría haber sido más considerada, aunque dar a luz trillizas bien vale un capricho.
Un abrazo y suerte con este relato de humor inteligente, Raúl.
Muchas gracias, Ángel, como siempre.
Ley de Murphy: si algo puede salir mal, sale mal. Y no hace falta fe ni nada parecido para creerlo. La mujer será muy buena madre y esposa, pero de psicología no anda allá muy bien que se diga. Pues con trillizas y así nombradas, no le faltarán estreses y los correspondientes cosquilleos en la mano al pobre señor. Ja ja ja
Los traumas de la infancia son complicados. Muchas gracias, Edita,por pasarte por aquí.