Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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84. TRES HERMANAS

Nunca esperaban a que tocasen a Misa de doce. Salían media hora antes de casa, en fila india, con el velo cubriendo sus cabezas. Rita era la primera en entrar a la iglesia siempre. Mojaba las yemas de los dedos en el agua bendita y empezaba a susurrar un rezo incomprensible e interminable. Flora la seguía a corta distancia, santiguándose una y otra vez y muy atenta a ver si veía al párroco, Don Ifigenio, salir de la sacristía y por último Dorita, con su rosario en la mano, se dirigía sigilosamente a la figura de San Antonio de Padua y se arrodillaba ante él mirándole con arrobo. Las tres hermanas vivían las mañanas de los domingos siempre igual. Rita, en su oración interminable, pedía que Dios no permitiera que Flora engendrara un hijo bastardo, fruto del pecado. Flora suplicaba al Altísimo que no alejara de su lecho a Don Ifigenio y Dorita, convencida de la eficacia milagrera de su santo favorito, le pedía, domingo tras domingo, que llamara, cuanto antes, a sus hermanas a compartir con él el reino de los cielos, dejándola a ella de dueña y señora de su vida y de paso, de la casa.

11 Responses

  1. Gema

    ¡Menudo trío! Aynssss si es que creo que poca gente usa el rezo y la fe como es debido. Suele ser en interés propio y no para el bien común.
    Buena historia que lo corrobora.
    Un saludo

  2. Ángel Saiz Mora

    Tres hermanas muy distintas, cada una con sus intereses, aunque pudiera parecer que son intachables si no se profundiza mucho y se las ve en esa misa dominical de 12. Se podría decir que, a su manera, cada una tiene su propia fe.
    Cuánto tiempo sin leerte.
    Un abrazo y suerte, Esperanza

    1. Esperanza Temprano

      Gracias querido Ángel. Sí, mucho tiempo sin aparecer, aunque realmente nunca me he ido, siempre he considerado esta mi casa. Un abrazo.

    1. Esperanza Temprano

      Gracias Hugo por tu comentario. La fe dicen que mueve montañas porque no pedir entonces coas que se antojan imposibles. Un saludo.

  3. Rosa Gómez Gómez

    Otras tres falsas con deseos mundanos y mezquinos. Flora es la única que se escapa, aunque será quien sufrirá la ira De Dios por el pecado de la carne. En este caso, el mayor de todos!!!!
    Las otras dos, hipocresía y maldad a partes iguales.

  4. Menudo grupete que harían estas tres hermanas y las Miretti del micro de Mónica Brasca… ¡Realmente, unas joyitas! La única que zafaría un pelín es Flora, pero eso de ver «el fruto del pecado» en todos lados muestra lo reprimida que es, en fin… Pero definitivamente, la que se lleva el premio a la maldad es Dorita, aunque no sé si el santo le va a hacer caso (por ahí, si le reza al angel caído se le cumple el deseo, jaja…)

    Muy bueno, Esperanza.

    Un beso,
    Mariángeles

  5. Rosalía Guerrero

    Qué bueno, Esperanza, me gustan mucho esas tres hermanas, tan distintas entre ellas, y cada una con sus preocupaciones: la beata preocupada ya no por el pecado, si no por sus consecuencias; la pecadora, que quiere seguir pecando; y la harta de las dos anteriores, que quiere vivir tranquila aun a costa de la muerte de las otras dos. Tres tipos de fe muy humanos.
    Un abrazo y suerte.

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