Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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12. En ruta (Susana Revuelta)

Pese a sus frecuentes viajes a Rabat, Antonio no conseguía acostumbrarse a aquellos calores. Mientras le cargaban el pescado en el camión, aprovechó para tomarse una limonada en la cantina.

Yusuf tenía mucha sed. Había tardado siete horas en llegar al puerto, pero su sueño de convertirse en una estrella del fútbol seguía inquebrantable.

Antonio se acercó a un tenderete a comprar unos dátiles rellenos para su Conchi. ¡Qué ganas tenía de verla!

Yusuf acariciaba el balón que llevaba en su macuto. En cuanto llegase a España, donde vivía su primo Ahmed, demostraría lo buen futbolista que era.

Mientras Antonio firmaba unos albaranes, Yusuf se coló en el remolque del primer vehículo que vio, el de Antonio, y se acurrucó detrás de unas cajas de forespan.

Tras desembarcar del ferry, Antonio cruzó la frontera, muy contento de que no le parasen en el control. Eso le ahorraría al menos media hora de viaje. En cuanto llegara a casa lo primero sería una ducha fría. Y después, su Conchi…

El funcionario de aduanas también estuvo de suerte. Se evitó abrir el remolque y encontrar junto a las cajas de merluza el cuerpo congelado de un chiquillo envuelto en una camiseta blaugrana.

28 Respuestas

  1. Hola, Lorenzo. El detonante de este relato fue esa camiseta blaugrana o de algún equipo europeo que tantas veces hemos visto en las noticias llevar a los niños africanos. Se me quedó grabada en la cabeza y en algún micro tenía que aparecer.

  2. María José Viz Blanco

    Terrible micro, Susana, y muy bien relatado. Es sabido que muchos inmigrantes (y otros que no lo son) sueñan con la “fácil” vida de los futbolistas, que ven en la televisión. El final de tu personaje, lamentablemente, es una realidad, en muchos casos. Sueños rotos.
    Un fuerte abrazo.
    María José

    1. Sí, María José. Así es. Sueños rotos lo valoré como título, pero como el relato era desdoblado, al final elegí “En ruta”. No quedé muy conforme, pero no me salió otro mejor.
      Un abrazo.

  3. Ángel Saiz Mora

    Ilusiones rotas, una víctima inocente que en otro contexto podría haber triunfado, un mundo que no se detiene, con varios planos paralelos, que parece haberse acostumbrado al drama. Mientras se preparan fastos para otros Juegos Olímpicos, cuando aún no ha finalizado la Eurocopa de fútbol, hay personas para quienes el hecho de sobrevivir un solo día ya es un récord. Mundo de tristes contrastes e insolidario el nuestro.
    Un abrazo, Susana. Suerte

  4. Jesús Garabato Rodríguez

    Sueños por cumplir y pequeños deseos mundanos topándose con la más cruel realidad. Terrible. Un saludo y suerte, Susana.

  5. Salvador Esteve

    El deporte como escapatoria a una triste realidad. Unos paraísos ficticios ensalzados por los medios de comunicación, pero que muchas veces son trampas de vida y muerte. Me ha gustado mucho, Susana. Abrazos y mucha suerte.

    1. Hola, Belén. Los correlatos (creo que se llama así esto de adosar en el mismo momento dos vidas) me parecen muy interesantes de hacer. Alguno otro tengo por ahí. Mmmm tengo que practicarlo más, pues te exigen ajustar mucho la escena, y los retos nuevos me atraen.
      Beso grande.

  6. Hay mucha tristeza en todas partes, Ana. En mi cuento, en mis cachos de vida, en el mundo. Por tanto, como bien dices, a pasar buenas vacaciones, pasar página y reírse de uno mismo. O lo que sea. Cualquier excusa vale para sonreír.
    Oye, si todo falla, aún queda una solución. Busca algún vídeo de Leo Harlem. Definitivamente carcajadas.

  7. Agridulce mezcla de los sueños de un niño (cuando se trata de fútbol acostumbran a no entender de raza, procedencia o credo) y uno de los tantos agujeros por los que la sociedad hace aguas. De esos de puñetazo al final. Mucha suerte !!

  8. Excelente Susana, todo se daba para un final feliz que se terminó enfriando en demasía. Esa camiseta no molesta a los Argentinos ya que vivo en la ciudad donde nació Mesi.
    Un abrazo y suerte.

  9. javier palanca

    Me gustan los relatos que pegan a la sociedad donde debería dolerle. Yo lo haría más si me salieran más como este tuyo.
    Yo debo ser pesimista porque me imaginaba un final dramático, aunque pensaba que el muchacho se iba a meter en los bajos del camión, donde en la vida real ya han encontrado algún fallecido que seguro admiraba a algún futbolista de esos que veía triunfar en alguna televisón comunitaria.
    Enhorabuena y perdón si me he enrollado.

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