Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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30. El nuevo inquilino (Rubén José Huertas Rojo)

Acurrucado como una bola de lana veía la gélida noche pasar; la caldera, el calor humano y las carantoñas era lo que necesitaba, nada más. Siempre era bueno sentirse el rey de la casa. Era un gato, una mascota, pero era quien más desvelo creaba en la casa, hasta aquella gélida noche, unos aullidos, unos lastimeros aullidos perturban tan plácido descanso. El amo se levanta y va raudo a la puerta, se encuentra a un hambriento y solitario perro, raquítico como un alambre, triste como una luna sin estrellas. El amo lo consuela y lo seca con la más cálida de las mantas, lo mira con ternura y le dice: No volverás a pasar frío, no volverás a pasar hambre. Tras decirle estas palabras le ofrece la mejor de las latas del señor bigotes; el hambriento perro se lo come raudo y con el gusto aún en el paladar mira al hombre y le suelta su mirada más tierna, la de mayor agradecimiento. El hombre cae rendido a sus patas y le ofrece un recital de carantoñas; mientras el señor bigotes mira perplejo la escena, sabe que a partir de ahora andarán los dos como el perro y el gato.

18 Respuestas

  1. J u a n P é r e z

    ¡Creo que está perfectamente transitado por el tema del mes tu texto! Además transmite simpatía y puedo prever -igual que el gatito-que aquello se va a trasformar en una debacle y Una Nueva Cartago repleta de zapatiestas gatoperrunas. Por último desearía que supieras lo grandemente acertado al poner al felino el nombre de “Señor Bigotes”, vuelve a ponerme risueño, pero además es muy descriptivo de un gato circunspecto ante la que se le viene encima.
    ¡¡¡Muy buenos días, chavalote!!! ” J “

  2. Jesús Garabato Rodríguez

    Esperemos que sea así solo en esos primeros momentos de contacto y que los celos, tan habituales en cualquier ser vivo, puedan ser superados disfrutando ambos de las muestras de cariño que, a buen seguro, su amo les ofrendará. Suerte, Rubén José y un saludo.

  3. Martín Zurita

    Hola, Rubén.
    Gato y perro con amo de por medio. Parece que la historia va a repetirse, ese eterno retorno que siempre termina por acontecer. pero, no sé, a mi me da que tu relato da para una interpretación extensiva, abierta, en el sentido de la que apunta Jesús Garabato. Olfateo, huelo que esta peripecia va a terminar bien: no como el perro y el gato sino como el gato y el perro, para variar, superada la inicial perplejidad del félido. Me ha encantado tu propuesta. Un abrazote.

  4. Inés Z. López

    Ooooh, los temidos celos. Aunque yo creo que se van a llevar muy bien. He leído súper a gusto tu relato, me ha encantado.
    Abrazos, Rubén

  5. Bonita historia, completamente ceñida al tema que nos ocupa y también a la tradicional filosofía de ambos “amigos del hombre”. Tanto por lo dulce de la historia, como tu forma de narrarla, es también perfecta para ser tomada como un cuento infantil.
    Veo que, con tu reciente paternidad, te estás entrenando para contar bonitos cuentos.
    Me ha gustado, sobrino. Sigue así.
    Un abrazo.

  6. Eso de no pasarás hambre ni frío nunca más me ha recordado “Lo que el viento se llevó” en este caso, el viento, más que llevarse ha traído y vaya sorpresa. Me ha gustado esa expresión que utilizas “más triste que una luna sin estrellas” sobre todo porque es difícil imaginarse las unas sin la otra y viceversa.
    Estoy segura que al final la casa será una fiesta y que no habrá riñas ni celos, sobre todo porque parece que están en casa de personas entrañables y ecuánimes, cada uno tendrá su lugar, estoy segura.
    Suerte y saludos.

  7. María José Viz Blanco

    Rubén, me ha encantado tu historia. Tiene una lejana relación con mi microrrelato, pues mi protagonista se encuentra, también, con un animal herido y famélico (aunque las circunstancias sean otras). Enhorabuena.
    Un abrazo.

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