Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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31. DESTINO (de Mel)

Póngase cómodo y disfrute. Duración aproximada del viaje: ochenta años. Los primeros doce, manténgase paralelo a la vía láctea.  Ha alcanzado el sistema trece: cinco años de turbulencias. Reduzca la velocidad y el consumo de combustible.  Emergencia:  Se detecta recalentamiento de los cojinetes y pérdida de aceite. Falsa alarma. Lubricantes estabilizados y temperatura descendiendo a niveles de seguridad.

Bienvenido al sector principal con velocidad de crucero y máximo nivel de autonomía.  El ordenador de abordo aconseja rumbo en zigzag previo a maniobras de acoplamiento. En las siguientes bifurcaciones, seleccione siempre el camino con más curvas peligrosas. Vigile los bajos del vehículo y elija la salida más pronunciada. Atención: señales de abordaje, inicie maniobra de evasión, varíe el rumbo. No se deje alcanzar, frene, de marcha atrás. Los sensores exteriores indican rasguños en la carrocería. Malfuncionamiento generalizado. Pase a conducción manual los siguientes treinta años.

Sistema iniciado en modo automático. Rumbo constante los restantes quince años. Preste atención a los repechos y vaivenes de esta vía en constantes obras y reparaciones. Realice revisiones periódicas en taller. Necesitará aditivos y recambie piezas si es necesario. Apague el motor y diríjase hacia la luz al final del túnel. Destino alcanzado. Punto muerto.

46 Respuestas

  1. Ana Fúster

    Muy original, Mel, aunque en el laberinto que describes siempre sabes que encontrarás la salida, hagas lo que hagas, y para navegar por él cualquier instrucción es inútil (de todos modos algunas de las que das son francamente sabias, en especial me gustan las del segundo párrafo). Lo he disfrutado un montón. Un abrazo.

  2. Mel

    Hola Ana.
    Bueno un laberinto siempre tiene salida, si no, no sería laberinto, sino una callejón sin salida. Lo que si tiene son idas y venidas, vueltas atrás, vamos un camino tortuoso que no siempre va sobre ruedas.
    Encantada de verte por aquí y si encima lo has disfrutado pues mejor, te saludo tocando el claxon. Buen viaje.

    1. Ana Fúster

      Mel, no he dicho que los laberintos no tengan salida, sino que en este sabes que la encontrarás. En otros no siempre la encuentras, aunque sepas que existe 😉 Besos.

      1. Mel

        Je je, efectivamente Ana, en algunos laberintos te mueres antes de encontrar la salida. Aquí al salir es cuando se acaba el viaje. Me gustan enredar un poco. Muchas gracias por volver a pasarte por aquí.

  3. Te diré, sin exagerar, que es un texto que me encantaría haber escrito a mí. Estos “manuales de instrucciones”, siempre que estén tan bien escritos, son geniales, divertidos y muy originales. ¿Llegará a la final? Creo que eso, al menos para mí, no importa. Lo que cuenta es que el micro es magnífico y dan ganas de leerlo varias veces. Mil besos!!!

    1. Mel

      Javi, es el mejor piropo que puede escuchar un escritor de otro, solo con eso ya floto. La verdad es que a mi también me gusta el micro!!!! creo que voy a hacer una versión extendida. Llegará a alguna final, seguro, a la de fin de mes y pasará al olvido, ja ja ja.

  4. virtudes

    Me lo he pasado genial leyendo y disfrutando con tu relato
    El recalentamiento… y la perdida de aceite, me han hecho reir
    Saludos mecánicos.

  5. Ángel Saiz Mora

    Toda una trayectoria vital de la que no podremos escaparnos, acertado emparejamiento de máquinas y humanos, todo ello aliñado con elegantes toques de humor.
    Un laberinto con una única salida final de la que difícilmente puede escaparse, cómo eludir el túnel y la luz.
    Suerte y un saludo

    1. Mel

      Gracias Ángel,
      Sí me gusta hacer estos emparejamientos suele quedar cosas interesantes y si encima hay una pizca de humor pues todo va sobre ruedas.
      Pues sí, en el laberinto se suele uno perder y es difícil encontrar la salida, aquí siempre llegas a la salida del tunel des pocas o muchas vueltas.
      Graciasss

  6. Jesús Alfonso Redondo Lavín

    Qué vida más solitaria la de los ingenieros aeronáuticos. Y todo para salir del laberinto por el túnel por el que todos salimos, conduzcas un arado o un solluz. Apasionante viaje en el que nos has metido este mes.
    Besos.
    Me debes una respuesta.

    1. Mel

      Hola Jesús, bueno tras emailearnos y hablar por teléfono, paso a contestarte por blog.
      Cierto, viajes en primera clase o en el techo, seas ingeniero o memo, el túnel nos espera a todos, así que a disfrutar del viaje. Os echaré de menos el sábado,besos.

    1. Arantza, pues si te digo que no tenía ninguna idea decente sobre lo que escribir… que ayer casi me atropelló un coche y se me ocurrió que el laberinto es como una carretera que da muchas vueltas en vez de ir en linea recta. Lo escribí después de comer con el runrun del telediario de fondo, casi casi de tirón (con una interrupción de un pesado al teléfono) y me salió un poco más de 200 palabras, asi que hala a podar!! y luego pasé más tiempo mirando las comas, posibles cacofonías y esas cosas que son semi-invisibles para mi. Me pareció que estaba decente y como tenía que ir al supermercado lo envié antes de que me cerrasen… pero ha quedado y me he quedado muy a gusto.
      Abrazos maja!!

  7. Mel felicidades, me ha encantado, sobre todo el segundo capítulo que has conseguido, o al menos en mi lo has logrado que al leerlo pareciese que en mi cabeza se formase un laberinto de indicaciones. Esta genialmente conseguido, redactado, estructurado… No puedo decir nada mas… Enhorabuena…
    Un saludo.

    1. Gracias Nicolás!!!
      Sí, mira, has dado en el clavo. Quería que esa parte de la madurez fuese un poco instrucción caótica, suena un poco a haz justo todo lo contrario que seguro acabarás haciendo, ya sabes siempre nos arrepentimos de lo que no hicimos.

  8. Muy buen relato, me parece que plantea con, toda la intención, nuestro paso por la vida y sus avatares, en esta metáfora espacial. Solo los pilotos más sabios logran completar el viaje de 80 años. Los más atrevidos llegan antes al punto muerto y se pierden mucho de la aventura y el paisaje. Me ha gustado, suerte.
    Saludos.

    1. Hola Beto
      la vida es toda una aventura y conducimos nosotros, hay algunas señales por el camino pero las manos en el volante son las nuestras, y tantas tantas veces la liamos y nos enredamos solos…
      Que bien que te haya gustado el paralelismo.

  9. Mª Belén Mateos

    Bonita manera de describir el fabuloso viaje en el que todos estamos embarcados y al que todos estamos invitados, queramos o no, a terminarlo. Buen trabajo Mel. saludos y suerte

  10. Salvador Esteve

    Mel, súper original metáfora del viaje en el laberinto de la vida, con toques de humor sublimes. Me ha gustado mucho. Abrazos.

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