Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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53. Hotel con encanto (Anna Lopez / Relatos de Arena)

Tras un sueño reparador, despertó en aquella habitación de estilo nórdico, elegante y funcional; se duchó despacio, consciente de cada gota de agua que resbalaba por su piel; y se afeitó a navaja, usando primero la brocha para enjabonar su rostro y deslizando después la cuchilla en un ritual sagrado. Afeitarse así llevaba tiempo, pero cuando tenía oportunidad no se negaba ese placer. Cuando se vistió ya silbaba un aria de Turandot.

En el bufete de los desayunos no había nadie —ni siquiera un camarero—, así que se sirvió él mismo el café  y lo tomó sentado al lado de la ventana. Desde allí se veía la sierra extendiéndose por el horizonte como una mujer tumbada en el lecho, perezosa; que se sabe observada por su amante.

Pagó y abandonó el hotel. El recepcionista nocturno, que la noche anterior le había revelado el número de la única habitación ocupada, ya había terminado su turno y no era probable que confesara su indiscreción arriesgándose a perder el empleo. Ya en el aparcamiento no pudo dejar de observar aquel otro coche, estacionado discretamente lejos y tuvo que reconocer que su mujer siempre había tenido un gusto exquisito.

52 Respuestas

  1. Isabel

    Me ha encantado. Un relato muy bien dirigido.
    Todo un caballero capaz de dormir bien, de cantar, de disfrutar de su aquí y ahora sabiendo que su mujer está en ese mismo hotel, pero sin él. Y encima capaz de valorar su buen gusto. Eso debe ser amor verdadero.
    Exquisito.

    1. Gracias por tu comentario Isabel. Como tu misma dices no deja de ser curioso ese despliegue de buen humor en semejantes circunstancias. Si es una demostración de amor o no ya queda a la interpretación del lector.
      Un abrazo

  2. J u a n P é r e z

    No tengo yo carisma para ese desapego de mí mismo y vérmelas optimista. Tiene algo delicado en cómo has relatado tu vicisitud. Y el secreto está en el título: Con Encanto. Hay que ser orfebre para este argumento sin ser dramática. Espero que no tenga paralelismo con mi vida privada jamás. Enhorabuena Q u e r i d a A n n a, he leído y he disfrutado pensando con preocupación, has conseguido que extrapole y me palpe la ropa. ¡¡¡Aludes de Buenos Azares en Agosto!!!
    J u a n P é r e z D í a z .

    1. Muchas gracias por tu atención J u a n P é r e z. Te agradezco lo de “orfebre” pues indica sutileza en el trabajo, pero creo que me he pasado y lo he dejado demasiado abierto a juzgar por estos primeros comentarios. Buenos deseos para ti también.
      Saludos

  3. Salvador Esteve

    Anna, tengo la impresión que la navaja de afeitar ha sido usada antes para otro menester, ajustar cuentas pero sin calculadora. Original micro. Me ha gustado mucho. Abrazos.

  4. Ángel Saiz Mora

    El comportamiento del protagonista es digno de estudio. Desde luego resulta muy civilizado, en lugar de montar en cólera, se lo toma todo con una gran relajación y, además, alaba a su mujer. Quizá sea así, o todo lo contrario que tal vez su paz provenga de que, como ha dicho el siempre agudo Salvador Esteve en el comentario anterior, haya usado esa navaja para algo más que afeitarse.
    Suerte, Anna. Un saludo

    1. Bien visto Angel, el comportamiento del marido es singular. La interpretación ya depende del color del cristal con que se mire. Yo he preferido que seáis vosotros los que completéis la historia.
      Abrazos

  5. El único testigo probable era el recepcionista de por la noche y para cuando se descubra el cadáver de la mujer él estará lejos. La pista de la navaja, el desayuno en solitario y el coche aparcado me sugieren que algo macabro ha sucedido. Buena historia Anna, suerte.
    Saludos.

  6. María

    Wow, Ana, y todavía lo pones a silvar ese canto al amor y a la dignidad. ¿Sería por amor y orgullo que la dejó tendida como la sierra, para no levantarse más? Me encantó, Ana. Toda una lección de narrativa. Muchas felicidades. Un gran abrazo lleno de admiración.

    1. Gracias María. Si, si, lo de silbar un aria era un detalle que yo tenía claro desde el principio, pero quiero contarte que fue el propio personaje quien escogió (yo estaba escribiendo y él empezó a silbar, ahí en el fondo de mi cabeza) y sentí un escalofrío.
      Besos muy agradecidos.

  7. calamanda

    Anna, a lo largo de la historia nos das pistas sutiles a las que agarrarnos; desde el principio se saborea la venganza. Suerte y saludos

    1. Gracias Calamanda, tenía mis dudas sobre si se entendería o no. Quería dejarlo bastante abierto como para que hubiera diferentes interpretaciones. La venganza es una de ellas, y reconozco que es la que a mi me parece más interesante.
      Abrazos

  8. Mª Belén Mateos

    Buen relato Ana, vas dejando miguillas, que vamos recogiendo hasta completar el relato. Final digno de cualquier película de cine negro.
    Un beso bien ganado.

  9. Es bueno, Anna, muy bueno. Me gusta esa pausa, ese saborear cada instante, ese saber mirar, ese vivir intenso. Y ese sugerir, ese mostrar solamente el reverso de la baraja.Yo lo que veo es que todo aún está por suceder. Es el jugador que se prepara convencido de su victoria. Gran estilo, querida. Solo le veo una peguilla: dudo que el recepcionista se calle solo por temor a perder el trabajo, es un asunto muy gordo para solo temer por eso, opino. Te deseo lo mejor.

    Besísimos.

    1. Tienes toda la razón Barlon, es muy posible que el recepcionista no se calle, aunque también es posible que maquille un poco la historia para no involucrarse.
      Muchas gracias. Abracísimos.

    1. Gracias por destacar la frialdad del personaje. Esperaba que realmente se percibiera ese carácter metódico y frío, pero en tan pocas palabras, no estaba segura de haberlo sabido transmitir.
      Besos y suerte para ti también.

  10. Al principio había interpretado una cosa pero a medida que ido leyendo los comentarios veo cobran fuerzas otras hipótesis. En cualquier caso, si tu intención era dejarlo abierto lo has conseguido. Creo que está muy bien narrado. Mucha suerte 🙂

    1. Sí sí Juan Antonio, aunque la trama del marido vengativo es la más potente, quise dejarlo suficientemente abierto como para que incluso se pudiera entender que habían tenido una cita romántica ellos dos y que él marchaba temprano alabando el gusto de su mujer por escoger un hotel tan maravilloso. Sin embargo me daba un poco de miedo haberlo dejado tan abierto que nadie viera que había otros posibles finales. Queda a vuestra elección que historia es la real.
      Abrazos y suerte a ti también.

  11. Hola, Anna, me parece un relato fantástico, pues es diferente y hacer cosas diferentes es muy difícil, es exclusivo por la forma en que él se lo toma, por cómo usa los objetos del hotel, por la metáfora de la montaña que da sentido al relato y, como tú dices, por el final abierto. Aunque lo del recepcionista me chafa mi interpretación, a mí me cuadra hasta que él también esté con otra en el hotel. Un abrazo, pedazo de escritora.

    1. Lorenzo, mil gracias. Leer comentarios como el tuyo me da ánimo para seguir intentándolo y seguirme colando todos los meses entre vosotros. Me gusta mucho tu interpretación del relato, aunque como tu dices la actitud del recepcionista no cuadra mucho.
      Besos.

  12. Rafa Heredero

    Hola, Anna. Tu marido frío como hielo se congela un poco más con cada lectura. Cuando ya sabemos o intuimos lo que ha pasado (la verdad es que yo no he pensado en ningún momento en una cita romántica con su mujer), y leemos la primera frase otra vez, “Tras un sueño reparador”, con lo que significa, casi se nos congela la sangre a nosotros. Qué tranquilidad consigues transmitir pese a la violencia que no nos cuentas. Magnífica en ese mismo sentido la imagen de la mujer perezosa.
    Suerte y saludos.

    1. Hola Rafa, muchas gracias por esa lectura tan atenta y por este comentario. Celebro y te agradezco que destaques lo de la tranquilidad que transmite el relato, era una de mis obsesiones al escribirlo: que pareciera una escena tranquila y relajada de un tío tomando una ducha y afeitándose, pero que al final al lector se le quedara el cuerpo con aquella sensación de “aquí hay algo más que no me cuentan”.
      Gracias de nuevo. Abrazos y mucha suerte para ti también.

  13. Hola,Anna, un micro muy bien narrado que se puede dar multitud de interpretaciones. Al final cornudo pero tan feliz por el buen gusto de su mujer. Un fuerte abrazo, Sotirios. (Mi relato Valentina ha sido publicado en un libro que se llama “Antología I concurso relato corto de terror”Lo colgué en mi blog sotiriosmoutsanas.blogspot.com si quieres puedes leerlo.

  14. Ana, gracias mil. Como siempre tu lectura y tu análisis de los relatos es de una agudeza inusual. Has construido a partir de mi relato una historia detrás de la historia, y me gusta mucho, mucho.
    Suerte para ti también y un abrazo.

    1. no, no Ana, no es que no hayas acertado con la historia, es que le has dado una profundidad en la que yo no había pensado. La posibilidad de que fuese el propio marido quien se citase, como un amante secreto, para luego ejecutar su venganza, me ha maravillado.
      Besazo

    1. Lo del gusto exquisito es un poco irónico, por la elección del hotel, del amante, del coche,… Creo que él, que se siente traicionado, no puede dejar de reprocharle que tuviera tan buen gusto para todo y no le prefiriese a él.

  15. Izaskun

    Un ejemplo claro de que un microrrelato “negro” puede ser elegante y delicado. La imagen de él afeitándose me ha conquistado.Genial, Anna. Imaginativo y con tu sello personal. Mucha suerte, preciosa

    1. Muchas gracias Izaskun, guapa. Pasé anteayer por tu relato a comentarte, pero no pude, hay algún problema con los comentarios. A ver si se arregla y te puedo decir todo lo que me ha gustado.
      Besos

  16. De lectura placentera por el tono inicial que estableces al lento afeitarse. En el último párrafo revelas los que inicialmente parece algún tipo de “violación” para dar un giro y al final determinar que quedaba con su propia mujer. En fin, nos las llevado al terreno del voyeur, o como se diga a los que les gusta ser mirados mentalmente, el conserje de noche y nosotros. Está claro que a la pareja les gustan los juegos eróticos y los coches. A mí me gustan las pistas que dejas: ” el horizonte como una mujer tumbada en el lecho, perezosa; que se sabe observada por su amante”. Si puedes y lo crees conveniente revisa ese “…nocturno…noche… turno…indiscreción…discretamente…” No sé. Suerte a fin de mes.

    1. Gracias Javier, tienes toda la razón, ahora que lo releo me sobra el “nocturno”, y cambiaría el “discretamente” por un “prudentemente” para evitar la repetición. Pero a estas alturas del mes no me parece bien tocarlo. No sé si las normas del concurso lo permiten. Quiero decir que “a lo hecho, pecho”.
      Pero en mi blog si que lo corregiré, vaya que sí. Muchas gracias por tus correcciones Javier.
      Un beso

  17. Yo me inclino por la versión negra, muy negra. Las pistas: el estilo nórdico (frío como su actitud), la navaja, el comedor desierto, la metáfora de la montaña amante, el pasado en los gustos de la mujer…
    Lo he leído varias veces, eso es buena señal. Me gusta.

  18. Hola Ana. Me gusta ese avanzar pausado. Ese deleite en los actos del protagonista, como él parece deleitarse con sus actos… Contento de su destreza con la cuchilla, del entorno que lo envuelve, del buen guste de su mujer… De ese buen guste que siempre “HABÍA TENIDO”, porque ahora ya nunca más tendría gusto (ni bueno ni malo), pues los muertos no eligen coches…
    He visto a un asesino de guante blanco, impoluto, elegante…, y me ha gustado tu micro tan bien elaborado.

    Un abrazo, Ana.

    1. Muchas gracias Amparo. Efectivamente veo que has calado bien al personaje, me gusta que lo califiques de impoluto y elegante porque es así como lo he imaginado. Muchas gracias.
      Abrazos y suerte para ti también

  19. Anna, un microrrelato compuesto por dos historias. Una la que se ve, la que se recrea. Esa que embelesa por esa descripción de hechos y, hasta de placeres, que parece que es oculta. Y la otra historia, de la cual solo nos muestras un hilo, es la elipsis que engrandece este microrrelato.

    ¡Buen trabajo y mucha suerte!

    Saludos.

    1. Gracias Eva. Celebro que hayas hecho mención a esa imagen de un tipo de sangre fría, esa era mi intención, que a través del simple hecho de una ducha y un afeitado se desprendiera que el personaje era frío y calculador. Gracias por esta lectura tan atenta.
      Abrazos y suerte a ti también.

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